VII Época - Dossier nº 3

A DIEZ DÍAS DEL XX CONGRESO DE CGT

Contra el poder
Que debilita y nada da
Que sólo quita y deshace lo que está
Contra el poder de los que piensan
ganando…
Pedro Guerra

(Parla, 1-4 octubre 2026)

En el anterior Especial Congreso (La Campana, 31.08.2026) destacábamos que la “celebración de un Congreso de la CGT que pudiese poner fin a cuatro años de conflictividad orgánica y vulneración sistemática de los estatutos confederales”, protagonizados por cargos de alta responsabilidad y valor representativo simbólico (SG, Miguel Fadrique, y el conjunto del SP), representaba para muchos de nosotros, pese a todo y con todas las precauciones dada la experiencia pasada en los últimos cuatro años, un horizonte de esperanza. Sin embargo, como temíamos, este ansiado XX Congreso “está siendo boicoteado por aquellos altos cargos citados … valiéndose para ello de todos los medios puestos a su alcance por una confiada afiliación, incluso los más odiosos en nuestra organización.”

Estamos a diez días de que el XX Congreso abra sus puertas. A esta hora, es más que probable que una gran mayoría de los sindicatos de todo la CGT hayan ya realizado las obligadas asambleas contando con que el 25 de septiembre es la fecha límite de envío de los Acuerdos adoptados a la Comisión Organizadora, al efecto de ser tenidos en cuenta por las electas Comisiones de Ponencia. Pese a ello, queda a La Campana un último compromiso por cumplir, un esfuerzo final para lograr que se haga efectiva la meta propuesta: la recuperación de este XX Congreso como el espacio de libertad, autonomía y federalismo que el actual SG y sus compadres y comadres tratan de destruir.

La Campana viene alertando de las maniobras del SG y el grupo organizado en torno a él dirigidas a consumar en este XX Congreso el objetivo por el que vienen intrigando desde hace cuatro años: la transformación de la CGT en una organización autoritaria y jerarquizada, en la que los SP’s y Comités tengan el rango de jefaturas ejecutivas, con capacidad decisoria y superioridad jerárquicas, incluso sancionadora sobre cualquier otro ente orgánico que contradiga su voluntad o se atreva siquiera a ‘soñar’ con la posibilidad práctica de pertenecer a una organización anarcosindicalista, sincera en sus principios, funcionamiento orgánico y acción sindical y social cotidianas.

Desde la fecha en que se decidió la celebración del XX Congreso, sucedieron graves episodios que pusieron de manifiesto la intensidad y gravedad anti-sindical de la maquinación, protagonizada por Miguel Fadrique aunque no urdida e ideada en solitario por él, siendo lo que es y pone cada día en evidencia, más peón que rey en esta triste partida de múltiples padres. Relacionamos algunas de ellas:

+ Decisión de la Comisión Organizadora -una Comisión de gestión meramente técnica y de logística- de editar un Libro de Ponencias mutilado e insidiosamente alterado. En ese Libro de Ponencias -material sobre el que la abrumadora mayoría de los sindicatos habrán adoptado sus acuerdos al Orden del Día- no solo se han borrado al menos diez ponencias que, además, se han desubicado con premeditada falsedad y voluntad manipuladora determinadas ponencias presentadas en los distintos puntos del Orden. Se han incluido en el punto 8 (Estatutos) una ponencia en la que no consta propuesta alguna de modificación de estatutos y, por el contrario, incluyeron en el punto 7 (Organización) no menos de 10 ponencias que sí proponen modificación de Estatutos. Por otro lado, en ese mismo punto 7 se incluyeron ponencias que tratan los mismos asuntos que algunas de las ‘excluidas’, claro está que con un contenido claramente distinto, afín a las pretensiones del SG y sus compinches, co-firmantes, Fadrique incluido, de algunas de ellas.

A estas acciones en fraude estatutario, se suman las cuatro adoptadas por los mismos malhadados personajes, en estos primeros veinte días de septiembre:

1.- Mantener el Libro de Ponencias mutilado y alterado, despreciando las exigencias de numerosos sindicatos de modificarlo conforme prevén los estatutos y Reglamento de Congresos.

2.- La aceptación por la Comisión Organizadora, sin exigencia de enmienda, de una “Candidatura al SP” que incluye y postula -¡para su votación en el Congreso!- de un cargo estatutariamente inexistente en esa entidad, que no es ni lo ha sido nunca miembro del SP (Art. 48 de los Estatutos) y que, además, no figura en el Orden del Día del actual Congreso.

3.- Incumplimiento de la obligación estatutaria del SG de convocar la Plenaria correspondiente que decida las invitaciones a entes y organizaciones distintas a CGT al Congreso (Art. 12 del Reglamento de Congresos)

4.- La publicación (14.09.2026) de unos Informes de gestión del SG y SP que no son tales, pues dejan sin mencionar todo lo relacionado con la gestión que nos ha traído hasta aquí: A una organización dinamitada a lo largo de cuatro años en su funcionamiento orgánico y estatutario

Informes de gestión que no son tales,

sino ardides de escamoteo y producción

de ignorancia manipulable

En esta indeseada situación, baste con señalar algunos de los graves hechos en los que SI han intervenido directamente el SG de CGT, Miguel Fadrique, y el conjunto del SP, pero que ni siquiera se mencionan en los Informes de gestión. Una vez más, la pretensión es clara y el artero procedimiento se repite: que no llegue al conocimiento de la afiliación y de los sindicatos el “lamentable estado actual de la organización” y, sobre todo, que no pueda ser valorada en relación a ello la gestión del SG, el conjunto del SP.

Así, según los Informes del SG y el SP, no hay huella rastreable y valorable de sucesos habidos en la CGT por ellos ‘gestionada’ -¡quizás no ocurrieron nunca, y solo son invenciones de enemigos de la patria!- de sucesos tales como:

+ La reiterada negativa (en todas y cada una de las Plenarias del Comité confederal habidas entre 2023 y 2026, hasta en nueve ocasiones) del SG de CGT a incluir en el Orden del Día de las Plenarias los puntos reclamados por el Comité confederal de Galicia en pleno y estatutario derecho, por más que conculcado, una y otra vez.

+ La negativa del SG a convocar la Plenaria extraordinaria que, en aplicación del art. 46 de los Estatutos, venía siendo promovida por un tercio de los miembros del Comité confederal (Circular del SG del 13.09.2023). De este modo, se impidió que el propio Comité confederal pudiese cumplir con su función y competencias estatutarias propias y exclusivas, lo que impulsó el que, a partir de ese momento, se convirtiesen las Plenarias en otras tantas reuniones banales y de compromiso ritual, ya molestas.

+ La decisión de anular, impedir o bloquear -durante los cuatro años de gestión del SG- la aplicación del Título VIII de los Estatutos: Comisiones de Garantía. De este modo, se condenaba a las víctimas de cualquier afrenta -real o imaginaria- o vulneración de derechos estatutarios a buscar amparo en cualesquiera ámbitos ajenos a la CGT, incluso judiciales. A lo que también recurrió el propio SG y entidades afines a sus propósitos.

+ El dictamen de la Plenaria del Comité confederal de CGT del 17 de enero de 2023 (Zaragoza), conforme “un SP no puede desfederar ni inhabilitar a otro SP, sea cual sea su rango”. Dictamen reiteradamente incumplido por el SG y demás comadres a lo largo de estos 4 años, con la consecuencia fatal de abocar a la CGT a un conflicto permanente y abusos, ahora sí, de “poder”.

+ La antiestatutaria ‘desfederación’ del Sindicato de TyC de Madrid por la Territorial de MCLMEx y consiguiente ‘aprobación’ fraudulenta de la fechoría por una mayoría amañada del Comité confederal. En este mismo orden: La persecución del SG de CGT contra FETYC, con episodios tan fuera de razón y procedimientos anarcosindicalistas como: 1) La expulsión por el SG de CGT, Miguel Fadrique, del SG de FETyC, miembro del Comité confederal, Rufino Álvarez: 2) la convocatoria por el SG de CGT de Pleno Extraordinarios de FETyC en marzo de 2024. Aquel requerimiento, firmado por el SG de CGT, representó una declaración de ruptura fáctica en CGT y provocó la instalación en la organización de estructuras de poder, que quebrantan los principios inalienables de democracia directa, autonomía sindical y federalismo que nos son propios y definen, tanto en la estructura orgánica y estatutos como en la acción social y sindical cotidianas.

+ Que el 30 de noviembre 2024, en Sevilla, llegase a celebrar un aciago Congreso de CGT Andalucía. Fue organizado por Miguel Fadrique, recurriendo una vez más a la práctica anti-estatutaria de despreciar al SG y Secretariado Permanente (SP) de Andalucía, como antes lo había hecho al convocar motu proprio los Plenos del Federal Ferroviario y FETyC. Tal como siempre sucede cuando se recurre a estos procedimientos de marrullería política el resultado del Congreso de Andalucía, cumplió lo previsto y deseado por algunos: la fractura de la CGT en Andalucía, que dura hasta hoy. Y, a más, provocó el reemplazo del SG y SP andaluces por una nueva SG, figurante como candidata a elecciones políticas, cuyo mandato continúa vigente. Lo que contraviene el art. 32 de los estatutos, que imponen al Comité confederal el cese de la candidata a ‘puesto político’, si ella no lo hace por voluntad propia y con el respeto debido a la organización.

Y así, un largo y agobiante etc., etc.,

siendo esta y no otra, su verdadera gestión.

Tal como preguntábamos hace quince días, En esta situación, ¿Qué cabe hacer?

No podemos ignorar que nos encontramos a diez días del Congreso y que ya un importante número de sindicatos habrán realizado sus asambleas y adoptado acuerdos en gran medida condicionados al material mutilado y adulterado que les ofreció la Comisión Organizadora. Así pues, los sindicatos habremos de afrontar un Congreso, que ya no podrá considerarse como un espacio de libertad.

En cualquier caso, habrá unas ponencias (las excluidas del Libro de Ponencias y las ubicadas en el punto 8, correspondiéndole el punto 7) que estarán necesariamente en absoluta inferioridad frente a las demás, ya que un número indeterminado de sindicatos alegarán –sincera o cínicamente, según el caso- que no las conocían y, por tanto, no las consideraron para confirmar su posición ante el Orden del Día del Congreso. De este modo, se les ha hurtado a los autores de estas propuestas, lo que en derecho anarcosindicalista les corresponde.

Tras constatar la responsabilidad en estos hechos del SG, Miguel Fadrique y de la Comisión Organizadora -indigno brazo ejecutor del brutal atropello- será necesario precaverse en el Congreso de que ya no será posible un dictamen de las Comisiones de Ponencia de los puntos 4,5,6,7 y 8, que pueda disfrazarse o simularse como “mayoritario” o resultado de una votación y debate legítimos.

No queda otra opción que concluir el Congreso de modo digno y libre con el hallazgo de una salida a la organización que redunde en la reclamación al Secretario general entrante, el compromiso de celebrar un Congreso en 1927 en el que se respeten los estatutos y Reglamento de Congreso actuales, tanto en su convocatoria como en su proceso y ejecución. Y en función de ello, se afronte el cambio del Secretariado Permanente con el objetivo de iniciar la reconstrucción interna de la CGT tras cuatro años de conflictividad orgánica cada día más agravada y que, ahora mismo, por la voluntad de algunas, se sitúa al borde de la ruptura y la desafección suicidas.

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