LANGSTON HUGUES
(n. Joplin – Missouri, 1901 – m. Stuyvesant Polyclinic 1967)
En pocas ocasiones el internacionalismo revolucionario ofreció tan gran testimonio de sí mismo como en la batalla que de 1936 a 1939 se libró en tierras ibéricas contra el fascismo nacional-católico. Gentes llegadas de todo el mundo vinieron a compartir el fusil y la lucha, cuando no la muerte, con los españoles que se debatían, audaz y revolucionariamente, contra la España negra, secular y futura.
HÉROE – BRIGADA INTERNACIONAL
Sangre
bandera
hoguera
vida
es todo lo mismo;
¿nuestro sueño?
Vine.
Un océano en medio
y medio continente.
Fronteras,
montañas altas como el cielo
y gobiernos que decían NO,
¡NO PUEDES IR!
Yo vine.
En la luminosa frontera del mañana
puse la fuerza y la experiencia
de mis años.
No mucha,
porque soy joven.
(Era joven,
mejor dicho, quizá,
porque estoy muerto.)
Pero noventa años hubiese vivido,
mi vida no podría
tener mejor final.
Yo di lo que quería,
lo que podía dar
para que vivan otros.
Cuando la bala desgarró
mi corazón
y se agolpó la sangre en mi garganta
no supe si era sangre
lo que allí se agolpaba.
¿Era una hoguera roja?
¿Era no más mi muerte
convirtiéndose en vida?
Todo es lo mismo:
nuestro sueño
mi muerte
vuestra vida
mi sangre.
¿Todo una hoguera?
Todo lo mismo.
Recogemos este poema de Langston Hughes, dedicado a las Brigadas Internacionales que lucharon en la guerra civil española, en el “Romancero de la resistencia española” , editado por Dario Puccini en Ediciones Península (Barcelona, 1982).