VII Época - Dossier nº 2

A UN MES DEL XX CONGRESO DE LA CGT

(Parla, 1-4 octubre 2026)

La próxima celebración de un Congreso de la CGT que pudiese poner fin a cuatro años de conflictividad orgánica y vulneración sistemática de los estatutos confederales representaba para muchos de nosotros un horizonte de esperanza. Considerábamos que la voz libre e insumisa a todo autoritarismo de los sindicatos confederales, una vez reunidos en Congreso tras la celebración cabal de sus asambleas respectivas, nos permitiría restaurar y reconducir la organización a su personalidad anarcosindicalista, tal como la definen los art. 1º y 2º de los Estatutos y desarrolla el articulado reglamentario, siempre perfectible pero única y exclusivamente por el propio Congreso.

Sin embargo, este ansiado Congreso está siendo boicoteado (más justo sería decir: dinamitado en su esencia) por aquellos altos cargos citados, con el objetivo indubitado de imponer la ruptura definitiva de la CGT. Se valen para ello de todos los medios puestos a su alcance por una confiada afiliación, incluso los más odiosos en nuestra organización. Entre ellos, la auto-atribución a los cargos personales y entes de coordinación y/o gestión previstos en los estatutos (comités, SP’s, secretarías …) de un poder decisorio, que les facilite y permita transformar impunemente una organización antiautoritaria como la CGT en una organización jerárquica, en la que ellos mismos aspiran a ejercer el mando, por más que, de tener éxito y a partir de ese mismo momento, la “lucha por el poder” será la ley orgánica fundamental y la banalidad histórica de la ‘nueva’ organización su real consecuencia

Durante tres años y de modo premeditado, este grupo organizado fue provocando en la organización una fractura, cada día más honda y desgarradora, que ahora pretenden culminar en la ruptura que definitivamente les instale en un “centro de poder”, que una CGT anarcosindicalista jamás reconocerá.

Para lograr ese objetivo -ahondar en el desgarro y exacerbar el enfrentamiento suicida- no escamotearon recurso alguno: desfederaciones irregulares y desvinculaciones atropelladas de sindicatos y secciones sindicales enteras, inhabilitaciones y expulsiones de afiliados y cargos confederales al margen de sus sindicatos, imposiciones ejecutivas de SP’s sobre los propios comités confederales al margen de los sindicatos, usurpación política de cargos y entes de la CGT, vulneraciones estatutarias de extrema gravedad por parte de cargos representativos, como la censura impuesta en todas y cada una de las ocho plenarias últimas a la Confederación de Galicia, anulación (sin alternativa) e inoperancia del Título VIII de los Estatutos: De la Comisión confederal de Garantías, … NOTA: Dado que la lista entera de estas fechorías sería interminable, resumiremos en un etc., etc., etc. y puntos suspensivos.

El primer acto hacia este Congreso amañado tuvo lugar en la Plenaria del 16.02.2026, a la misma hora y en la misma sede (Torrejón de Ardoz) en que se debía decidir normativamente la fecha y lugar del XX Congreso. Tal y como reflejan sus actas, una vez más y por novena vez (tantas como reuniones del Comité confederal hubo en los últimos tres años), aquella Plenaria resultó la escenificación de un descarado fraude y tongo amañados. La propuesta, presentada en tiempo, plazo y forma, por la FL de Tarragona como sede del Congreso, fue ignorada por el SG de CGT, negándose a debatirla en la Plenaria, sacándose de la chistera un “plazo de presentación de las candidaturas” estatutariamente inexistente. ¿Qué objetivo encubría tan mezquino enredo? Como pronto se comprobará, la finalidad de tan despreciable como consentido proceder no era otro que, al precio que fuese, imponer como sede del Congreso a Madrid ‘controlar’ en beneficio propio a la Comisión Organizadora del Congreso.

El segundo acto de esta maquinación, tuvo lugar en el curso de la ‘preparación’ primero y en la realización después de la Plenaria del Comité confederal de 10 de abril. Así lo evidenciarán las dos circulares enviadas por el Secretario general de CGT, Miguel Fadrique:

+ Comunicación del 12.03.2026 de anuncio de la censura y exclusión cara a la Plenaria de la iniciativa de al menos 65 sindicatos (realizada en tiempo y forma estatutaria), para incluir en el Orden del Día del Congreso el punto: “Crisis orgánica en la CGT. Solución a desfederaciones, inhabilitaciones, desvinculaciones o cualquier otra fórmula de separación de la organización de entes y afiliados. Funcionamiento y ejecución del Título VIII de los Estatutos de CGT: comisión confederal de garantías”.

¿Con qué autoridad dictó el SG semejante orden? – Con ninguna, en CGT.

¿Qué clase de legitimidad puede arropar semejante decisión? – Ninguna en CGT.

¿Con qué argumentos se excusa? – Ninguno coherente con los estatutos de CGT.

+ Comunicación del 20.03.2026, de Convocatoria de la Plenaria, en la que, no solo se hace efectiva la censura y borrado orgánico anteriormente descrito, sino que, al mismo tiempo se envían a toda la organización documentos previamente manipulados y falseados de, al menos, dos sindicatos: SOV de Coruña y SUTSO de Pontevedra.

El tercer acto de esta trama lo representó la decisión de la Comisión Organizadora (¡para ello fue nombrada, del modo artero descrito!) de censurar no menos de diez ponencias, entre ellas 5 de SUTSO de Pontevedra-CGT y 3 de SOV de CGT-Coruña, así como incluir arbitraria y seleccionadamente en el punto 8 (Estatutos) a Ponencias elaboradas por sus autores para el punto 7 (Organización) y aceptar otras que sí proponen modificación de Estatutos en el punto 7.

La Comisión Organizadora (una Comisión de gestión meramente técnica y de logística, que carece absolutamente de ninguna clase de potestad orgánica para hacer lo que hizo y pretende imponer) llegó al extremo de editar y enviar a la organización un Libro de Ponencias mutilado, con el resultado de que una parte importante de los sindicatos -ajenos a la intriga y los inadmisibles procedimientos empleados- no podrán adoptar acuerdos sobre las ponencias excluidas y, en consecuencia, se impondrá al Congreso un enfrentamiento suicida, ya que los excluidos no admitiremos ni toleraremos semejante atropello.

Esta exclusión y/o alteración en el Libro de Ponencias de más de 10 Ponencias, representa ahora mismo el penúltimo cartucho que aquellos personajes confían en tener en sus manos para ir rediseñando la nueva organización que pretenden construir en el XX Congreso: Una central sindical, transformada en una nueva corporación burocrático-sindical, nominalmente CGT, ya retórica y mentirosamente libertaria, inerme al autoritarismo en su actividad orgánica diaria. Lo que, de lograrse en este Congreso, permitirá poner las hasta hoy nuestras siglas, CGT, al servicio de intereses personales y políticos en la almoneda circense electoral.

En esta situación, ¿Qué cabe hacer?, más allá de reiterar nuestra histórica apelación a todos los sindicatos de la CGT para que, entre todos, impidamos en el Congreso la consumación de esta funesta deriva autoritaria de la organización y quiebra de la acción sindical y social anarcosindicalistas.

Como ya hemos editorializado en La Campana: “No es la primera vez en la historia de la lucha social -ni tampoco, desgraciadamente, será la última- que una organización nacida y surgida en defensa de un ideal de libertad, justicia o emancipación es traicionada por sus propios líderes, contraviniendo de modo perverso los principios y reglas que estaban obligados a cumplir y hacer cumplir. Tampoco es la primera vez -ni tampoco, afortunadamente, será la última- que ocurre que una organización se rebela y aparta de su camino a aquellos de sus representantes que traicionan la confianza puesta en ellos y dinamitan con sus decisiones la dignidad de la lucha y acción colectivas.”

¿Qué cabe hacer?, nos preguntamos. A responder a esta pregunta se dirige este número extra de La Campana y los que seguirán de aquí al 1 de octubre, pidiendo a las compañeras y compañeros de la organización para que colaboren en su edición y aporten sus iniciativas y conclusiones. Del debate colectivo, libre y solidario, basado en la exposición razonada y argumentada, saldrá -¡de ello estamos seguros!- la mejor y más cabal respuesta al atropello que está sufriendo “el proyecto anarcosindicalista que tanto ha costado levantar”, tal como señala uno de los compañeros que hoy nos escribe.

Comité Local de SUTSO-CGT

de Pontevedra

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