VII Época - 39

Editorial

Te han sitiado corazón
y esperan tu renuncia.
Los únicos vencidos, corazón,
son los que no luchan.
No te entregues, corazón libre.
No te entregues.

Rafael Amor

La última decisión del Secretario general de la CGT, Miguel Fadrique, de borrar del Orden del día de la plenaria del Comité confederal (21 de junio) los cinco puntos propuestos por CGT-Galicia, representa un acto -ya no una mera declaración- de ruptura fáctica de Miguel Fadrique con la CGT y con los principios inalienables de democracia y acción directa, autonomía sindical y federalismo que la definen, tanto en su estructura y funcionamiento orgánicos como en su acción social y sindical cotidianas.

Ya no hay vuelta atrás, ni para Fadrique y los suyos, como para la CGT anarcosindicalista que queremos que sea. O bien se consiente este acto indigno del Secretario general o, bien el Comité confederal, asumiendo su potestad y funcionalidad orgánica, anula esa decisión. En el primer caso, la CGT sabrá que, a partir de ahora y hasta el momento en que un Congreso Extraordinario restaure el anarcosindicalismo, estará mintiendo a la afiliación y al conjunto de la clase trabajadora si dice de si misma que se trata de una organización libre, autónoma, sin jefes ni autoridad reconocida alguna sobre las asambleas sindicales y el federalismo normativo. En el segundo caso, la organización y sus militantes, podremos proclamar con cabal sinceridad que hemos estado a la altura del momento traidor que nos toca vivir.

Estos son los hechos recientes:

Ante los reiterados ataques internos que sufre la CGT y bajo la persistente amenaza de una ruptura suicida, el Secretario general de CGT-Galicia, Miguel Ángel Cuña, envió el 4 de mayo una comunicación al Secretario general de CGT, Miguel Fadrique, en la que detallaba (enunciado y motivos que los justificaban) cinco puntos para su inclusión en el Orden del día de la próxima reunión plenaria del Comité confederal que se convocase. Entre esos cinco puntos, destaca el primero: la convocatoria de Congreso Extraordinario de la CGT “motivado por la grave situación que atraviesa la CGT, con riesgo inminente de fractura orgánica”. Los otros cuatro puntos, respondían sobre todo a decisiones del SP y comités de MCLMEx, avaladas y consentidas por el Secretario general, que están en el centro de los enfrentamientos cainitas, reflejo del grave momento que atraviesa la CGT.

Apenas un mes más tarde, el 30 de mayo, el Secretario general de CGT, convocó la Plenaria del Comité confederal para el 21 de junio, pero sin que en dicha convocatoria figure ninguno de los puntos propuestos a debate por la Confederación territorial de Galicia. Además, con una retórica de bravucón incompatible con el cargo que ostenta, Miguel Fadrique, escribe que “por mucho que incidan” [en referencia a CGT Galicia] no se incluirán en el Orden del Día ninguno de los puntos reclamados.

Ante estos hechos, desde La Campana afirmamos:

Que en CGT, por definición anarcosindicalista, libertaria y federalista rigen en su funcionamiento los principios de libertad y autonomía, nunca jamás los de autoridad y dependencia [Títulos I, III y IV de los Estatutos] …

… Que la Secretaría general carece de competencias decisorias por encima del Comité confederal o de cualquier otro ente de la CGT – Confederación territorial, Federación local o Sindicato- cuyas autonomía y capacidad de decisión respectivas están tasadas, definidas, reconocidas y garantizadas estatutariamente, lo que cementa y vertebra el funcionamiento orgánico de ‘abajo a arriba” …

… Que, en virtud de aquellas definiciones, nada autoriza en la CGT a que un cargo, por alto que sea y legitimidad de origen que tenga, pueda imponer mordazas, bloquear el debate orgánico, o usurpar las competencias del Comité confederal o de una Confederación territorial, sea Galicia o cualquier otra …

… Que otorgar al Secretario general de la CGT la potestad exclusiva de redactar el orden del día de las Plenarias, equivale -dicho en términos de la democracia representativa burguesa- a promover un ‘golpe de estado’, previo y necesario a la instalación de un régimen dictatorial y -dicho en nuestros propios términos anarcosindicalistas-, a dinamitar toda la estructura y funcionamiento que vertebran la CGT, como paso previo y necesario a su sustitución por otra organización autoritaria y, por tanto, inútil cuando no antagónica a cualquier ideal y acción práctica, dirigidas a lograr una sociedad libre …

Ante el delirio autoritario que gangrena la CGT, ya no cabe otra medida que exigir al Comité confederal, a cada uno de sus miembros en particular y a todos ellos en su conjunto, que el 21 de junio, declare nulo a todos los efectos el pretendido mandato y acto de fuerza realizado por el Secretario general. Y si el Comité confederal, por la razón que sea, no lo hace así y no reclama con toda contundencia el papel y competencias que le atribuyen los estatutos confederales, entonces …

Reiteraremos el llamamiento a todos los sindicatos y entes confederales para que reclamen e impulsen la celebración de un Congreso extraordinario, como ya única posibilidad de resolver esta situación y poder restaurar el funcionamiento anarcosindicalista de la CGT, hoy traicionado por su Secretario general y por todos aquellos que, con su silencio o activamente, le secundan en tan funesto designio.

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