DESTINO DESCONOCIDO
Título original: To a Land Unknown
Año: 2024
Duración: 105 min.
País: Palestina
Dirección: Mahdi Fleifel
Guion: Mahdi Fleifel, Jason McColgan
Reparto: Mahmoud Bakri, Aram Sabbagh, Angeliki Papoulia, Mohammad Alsurafa
Música: Nadah El Shazly
Fotografía: Thodoris Mihopoulos
En su debut en el largometraje de ficción, el cineasta danés-palestino Mahdi Fleifel sigue a dos refugiados palestinos indocumentados y primos, Reda y Chatila, que se encuentran en Atenas y hacen esfuerzos desesperados por llegar a Alemania, donde esperan abrir un restaurante. En su intento por escapar de las miserables condiciones en las que viven, se ven obligados a recurrir a métodos deshonestos e incluso brutales, pero estas acciones tendrán un precio.
Aunque la película no aborda las circunstancias políticas o militares inmediatas, ni las condiciones en Gaza como tales, el hecho de que dramatice la difícil situación de los palestinos sin duda ha contribuido a generar una respuesta poderosa por parte del público y la crítica en todos los lugares en los que ha podido verse.
En Destino desconocido, los refugiados palestinos Chatila y Reda se encuentran varados en Atenas, sin papeles, viviendo al día, ocupando ilegalmente junto con otros refugiados árabes unos barrios miserables. Reda lleva un mes sin consumir heroína, pero la necesidad sigue siendo poderosa. En una de las primeras escenas, los dos roban el bolso de una mujer, solo para descubrir, con disgusto, que ella también es pobre y solo llevaba cinco euros.
Los pasaportes y los billetes de avión son sus principales objetos de deseo, para poder llegar a Alemania. Pero los pasaportes falsos cuestan mucho dinero. Chatila habla por teléfono móvil con su esposa Nabila y su hijo, que permanecen en el campo de refugiados del Líbano del que él y Reda han escapado.
El dinero que Chatila había escondido ha desaparecido. Reda lo ha cogido para comprar drogas. Chatila está indignado. Atormentado por la culpa, Reda se prostituye para reemplazar el dinero, o al menos una parte. Planean ganar algo de dinero llevando ilegalmente a Italia a un chico de 13 años que conocen, Malik, para que se reúna con un familiar. Una vez puesta en marcha la operación, Chatila idea un plan de «tráfico de personas» aún más ambicioso y peligroso, para conseguir de un solo golpe todo el dinero que necesitan. Por supuesto, las cosas no salen según lo previsto.
Hacia el final, se recitan versos de «La máscara ha caído», del famoso poeta palestino Mahmoud Darwish, que cobran un nuevo significado en medio del genocidio de Gaza llevado a cabo colectivamente por Israel, Estados Unidos y otras grandes potencias, y plenamente aceptado por los regímenes burgueses árabes. La máscara «democrática» y «pacífica» ha caído por completo, y en su lugar ha aparecido algo espantoso y sangriento.
Destino desconocido no pinta un panorama idílico, pero tampoco es en absoluto cínica. Chatila y Reda, al igual que la mayoría de los demás, son personas bienintencionadas, incluso dulces y tiernas. Las terribles circunstancias, entre ellas tres cuartos de siglo de violencia sionista, producen estos terribles resultados. La intensa sinceridad y autenticidad de la película son innegables. En esto, sin duda influye la dolorosa y tortuosa experiencia palestina. La opresión no necesariamente ennoblece, como confirma lo que vemos en pantalla.
La película arroja luz sobre la situación de los refugiados palestinos, la difícil situación física y psíquica de los indocumentados y abandonados en general. Las condiciones que vemos en Atenas no son tan diferentes de las que se dan en otros muchos grandes centros urbanos. Las drogas, la violencia cotidiana, la desesperación, la lucha por sobrevivir. Esto es lo que el capitalismo ha infligido a las poblaciones de todo el mundo. La sociedad oficial se lava las manos o señala el pecado original y la podredumbre de la naturaleza humana para justificar los crímenes que su propia codicia, crueldad y corrupción han desencadenado.