VII Época - 87

EL GOBIERNO ESPAÑOL, PROGRESISTA EN SU AUTODEFINICIÓN, REABRE SORPRESIVAMENTE UN NUEVO C.I.E. EN ALGECIRAS

La apertura de este nuevo Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Botafuegos en Algeciras, cuyo importe económico asciende a 26.775 millones de euros, responde a un proyecto que nació en noviembre de 2017 con un Gobierno del PP y que se culmina ahora, con el gobierno de coalición PSOE-Sumar.

Convocada por la Coordinadora de decenas de organizaciones sociales, el próximo 22 de noviembre tendrá lugar la IV Marcha contra los centros de internamiento en Algeciras, que exigirá su desmantelamiento.

Este renovado CIE (había en Algeciras otro, viejo y con menos ‘plazas’, cerrado desde meses atrás) se diseñó con una capacidad para 507 plazas, el mayor de España. Siguiendo instrucciones de urgencia inexplicada, el Ministerio del Interior decidió “abrir sus puertas” el pasado 3 de noviembre, antes incluso de su anunciada inauguración oficial, que ni siquiera tenía fecha. Lo de “abrir las puertas” no es más que una metáfora incompleta. Pues en realidad, las puertas de este edificio sólo se abrirán para cerrarlas inmediatamente a las espaldas de quienes habrán de sufrir encarcelamiento en ese lugar, sin haber cometido ni ser acusados de delito alguno. Se trata de meras víctimas, ¡esto sí!, del ‘empapelamiento’ acusatorio y el estigma condenatorio ejecutados sobre sus personas por el gobierno de coalición PSOE-Sumar (por supuesto, con el celebrado apoyo de Junts, VOX, PP … y demás cafrada racista), tras valorar su condición de ‘inmigrantes indocumentados pobres’, sin que nada valga en su ‘descargo’ el estar dispuestos a trabajar dignamente -incluso con bajos salarios, en precarios y condiciones abusivas- para ganar el sustento que les permita vivir, a ellos/as y a sus familias, de aquí o de allí.

Con esta decisión, el gobierno opta por ignorar la demanda, que en nombre de la justicia, la dignidad y el respeto debido a todo ser humano, le vienen exigiendo numerosas organizaciones sindicales, como la CGT, y sociales, desde 1985 (fecha de constitución de los CIE) y con mayor razón y firmeza desde 2014, fecha en que se aprobó el Real Decreto que aprobó el Reglamento de funcionamiento y Régimen interior de los CIE. Un Reglamento que, por su diseño, trataba de garantizar la impunidad del innumerable rosario de violencias, agresiones, torturas, desatención, maltrato y vulneración sistemática de los derechos humanos, que venían siendo cometidos y se cometerían en el ambiente cerrado de estos recintos.

En lugar de proceder al desmantelamiento de los otros siete Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) actualmente en activo en España el gobierno de coalición decide continuar y amplificar la criminalización y castigo penal de gentes sumidas en la pobreza. Haciéndolo bajo la peor de sus formas: encarcelándolas y sometiéndolas a todo tipo de violencias, como las que se vienen repitiendo en todos los CIE activos: Aluche (Madrid), Barcelona, Zapadores (Valencia), Murcia, Tarifa (Cádiz), Barranco Seco (Gran Canaria), a los que añadir los ‘alojamientos temporales’, ‘instalaciones provisionales habilitadas’ y ‘centros no declarados’ ubicados en Almeria, Cádiz, Ceuta, Melilla e Islas Canarias (El Hierro, Fuerte Ventura, Gran Canaria, La Gomera, Lanzarote, Las Palmas Tenerife)

Según la mentirosa retórica habitual de los Ministerios del Interior -tanto del actual, como de los que le precedieron, fuesen del signo político que fuesen- el nuevo macrocentro del CIE de Algeciras, representará “un nuevo modelo europeo de centro para la acogida temporal de extranjeros”. ¿De qué nuevo modelo, habla el ministro Marlaska?. Basta con detener la mirada en el edificio recién construido en la proximidad de la prisión actual de Algeciras, para caer en la cuenta de lo que se trata: una enorme y tradicional macrocárcel.

Como señalan todas las organizaciones que llevamos desde hace años exigiendo el cierre de los CIE: “Los CIE, en la práctica, son cárceles para inmigrantes, donde el motivo central de su encierro es su condición de migrante en situación administrativa irregular … representan y actúan como la antesala carcelaria de expulsiones realizadas en no pocas ocasiones con inhumanidad, cruel alevosía y opacidad, en flagrante violación de cualquier atisbo de derechos humanos … respecto de personas que, en su abrumadora mayoría, huyen de situaciones de extrema pobreza o de riesgo real para sus vidas”.

Desde su creación en 1985, los CIE han sido instituciones reiteradamente denunciadas por organizaciones el movimiento social solidario: “No son centros de acogida humanitaria, son centros de represión, donde se detienen a las personas contra su voluntad por el simple hecho de emigrar … y en las que se refleja “el sufrimiento inútil al que se ven sometidos quienes han tenido la mala suerte de acabar en un CIE”, la mayor parte de ellos detenidos cuando ya llevaban años en España.

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