MOHAMED SALEM ABDELFATH, “EBNU”
(1968, Agmala – Sáhara Occidental)
A finales de 1975, cuando Ebnu tenía 8 años tuvo que huir con su familia por el desierto, desde su ciudad natal, Agmala, en la provincia española del Sáhara, perseguidos por las bombas de fósforo y napalm arrojadas por la aviación marroquí. En aquella huida, el niño, vio caer asesinado a su padre, víctima del bombardeo sobre el árido pedregal. Su luminoso canto a los hijos del sol y el viento, castigados por la crueldad de los poderosos, vibra insurgente en sus poemas.
AÑORANZAS
¿Qué felicidad puede haber
dentro de estos muros
en estas interminables noches
de insomnio y desesperanza?
Todo quedó contigo,
lejano e intangible
como aquella tarde de julio.
A veces visito
la muralla que nos separa.
Intento recuperar
tantas oraciones perdidas
y pedirle a Dios
que nos libre de las langostas.
HIJOS DEL SOL Y EL VIENTO
Aún vivimos en las esquinas
de la nada
entre el norte y el sur de las estaciones.
Seguimos durmiendo
abrazando almohadas de piedra
como nuestros padres.
Perseguimos las mismas nubes
y reposamos bajo la sombra de las acacias desnudas.
Nos bebemos el té a sorbos de fuego
caminamos descalzos para no espantar el silencio.
Y a lo lejos
en las laderas del espejismo
todavía miramos, como cada tarde
las puestas de sol en el mar.
Y la misma mujer que se detiene
sobre las atalayas del crepúsculo
en el centro del mapa nos saluda.
Nos saluda y se pierde
en los ojos de un niño que sonríe
desde el regazo de la eternidad.
Aún esperamos la aurora siguiente
para volver a comenzar.
Estos poemas, editados en el español original, los encontramos en la página “Poeisis / Alquimia”, incluidos en la selección “11 poemas y un cuento de Mahomed Salem Abdelfathah”