BUGONIA
Año: 2025
Duración: 118 min.
País: Irlanda
Dirección: Yorgos Lanthimos
Guion: Will Tracy, Jang Joon-hwan
Reparto: Jesse Plemons, Aidan Delbis, Emma Stone, J. Carmen Galindez Barrera, Marc T. Lewis, Vanessa Eng, Cedric Dumornay, Alicia Silverstone,…
Música: Jerskin Fendrix
Fotografía: Robbie Ryan
La palabra bugonia hace referencia a un mito de la antigua Grecia y el Mediterráneo según el cual cuando una colonia de abejas muere, como le sucedió al mítico pastor Aristeo, se puede sacrificar un novillo joven, de cuya sangre surgen entonces nuevas abejas.
Para el griego Yorgos Lanthimos, que desde Langosta (2015) realiza sus películas con un reparto angloparlante, el antiguo término parece ser tan familiar que lo ha convertido en el título de su última película, en realidad un remake de la comedia ecológica de ciencia ficción Salvar el planeta Tierra (2003), del surcoreano Jang Joon-hwan. Lanthimos adapta el original, junto con el guionista Will Tracy, al Estados Unidos actual, con una mujer en el papel del director ejecutivo secuestrado.
Los protagonistas de Bugonia se presentan mediante un montaje paralelo. Por un lado, Teddy (Jesse Plemons) explica a su primo Don (Aidan Delbis) su hermética visión del mundo: los extraterrestres han sometido a la humanidad mediante la modernidad capitalista. Todo lo que aparentemente contradice esta teoría conspirativa forma parte, en realidad, del malvado plan procedente del espacio. Este plan provoca en las personas dudas e inseguridad, y además es responsable de la muerte masiva de las abejas. En el otro lado del montaje está Michelle Fuller (Emma Stone), que dirige una gran empresa farmacéutica. Flexible en su ideología, dice lo que todos quieren oír para conseguir al final lo que quiere: que sus empleados se dejen explotar sin sentirse explotados.
Vemos a Teddy dedicándose a la apicultura y a Michelle trabajando en publicidad. Teddy practica yoga de forma amateur en su destartalada casa en el campo, mientras que Michelle practica artes marciales con su entrenador personal en su moderna villa de diseño. De inmediato se nos muestra lo que une a ambos: su convincente tendencia a hablar sin parar. Al mismo tiempo, también se nos muestran las diferencias entre ellos, entre sus mundos y sus personalidades. Por un lado, una persona poderosa y pública; por otro, un marginado solitario que solo tiene como compañía a su primo y todo tipo de vídeos de YouTube.
Estas existencias paralelas chocan en el momento en que Teddy y Don secuestran a Michelle. Teddy está convencido de que Michelle forma parte de la conspiración alienígena y que solo finge ser humana. Por eso, los dos secuestradores le cortan inmediatamente el pelo a Michelle, ya que, en su opinión, es un medio de comunicación a través del cual podría pedir ayuda a la nave nodriza. Encerrada en el sótano, Michelle es atada y finalmente torturada, ya que se niega obstinadamente a cumplir la única exigencia que Teddy y Don le imponen: iniciar negociaciones directas entre los extraterrestres y la humanidad (representada por el luchador de la resistencia Teddy).
En su estructura básica, Bugonia es claramente una comedia: la abstrusa visión del mundo de Teddy se va adornando cada vez más y el constante fracaso del «humanoide Fuller» por socavar esta visión del mundo con argumentos sutiles y argucias retóricas es simplemente demasiado cómico. Michelle utiliza todos los medios que hasta ahora le han ayudado a alcanzar el éxito en la vida —su ironía corrosiva, su mente fría, su sentido de las debilidades de sus oponentes— y, sin embargo, se estrella una y otra vez contra un muro de convicciones absurdas e inquebrantables.
Puede que los conflictos planteados entre privilegiados y desposeídos, entre el ser humano y la modernidad, entre la hipocresía profesional y la sinceridad violenta no tengan una interpretación lo bastante profunda y se planteen a veces como una exclusa para el lucimiento visual, pero Bugonia no deja de ser una parábola sobre el poder capitalista y la impotencia individual de indudable interés.
