YAUHENIYA YANÍSHCHYTS
(Rudka, 1948 – Minsk, 1988)
La poeta y escritora bielorrusa, Yauheniya Yaníshchyts, canta el vigor de la naturaleza y el paisaje, tantas veces maltratado por el ser humano que lo habita, por más que ello implique su propia deshumanización. Pero siempre quedan, a pesar de la destrucción, testigos irredentos y eternos … una poeta, un ave indómita y una doliente abuela Palanea
AVE INDÓMITA
Me gustan los bosques profundos,
las hojas barridas por el viento en el patio.
Como un ave indómita,
vivo entre los árboles y el relámpago,
Cada día pierdo el ánimo
y vuelvo a amar de nuevo.
Corro, llamo, miro,
Busco, pienso, no duermo.
¡Oh gente! Eternas son las preguntas,
el origen de la sabiduría y del mal.
Llevo en mi santo amanecer
amor e ira a media ala.
En el vuelo no me doblegaron.
Y si algo sale mal, ruego:
doblad mis alas cansadas
y dejadlas caer en mi campo labrado.
TIENE LA ABUELA PALANEA
Levantarán la lejanía, quitarán el sueño.
¡Coged, prados, los segadores!
Tiene la abuela Palanea
cinco chicos jóvenes y fuertes.
Y en el calor y en la ventisca
la calle llama a los chicos …
Tiene la abuela Palanea
cinco chicos jóvenes y fuertes.
Viktor, Kostia, Petsia, Dzima,
y el más pequeño, Nazar.
… En la amarillenta foto
cayó una lágrima.
¿Y por qué? No me atrevo a preguntar.
Para la abuela el mundo no es benévolo.
Tiene la abuela Palanea
Cinco hijos y cinco tumbas.
Encontramos estos dos poemas en la antología poética “Un ave indómita”, de Yauheniya Yaníshchyts. Traducción de Francisco Ruíz Soriano (Edit Visor, Madrid 2025)