VII Época - 90

EJEMPLARIDAD ITALIANA

28 noviembre: Huelga general contra el militarismo y el genocidio

29 noviembre: Movilización masiva contra el desvío de recursos públicos al gasto militar

En esta hora en que el Gobierno italiano, atendiendo a las demandas del gobierno de Estados Unidos y la cumbre de la OTAN, presenta la propuesta de ley de presupuestos para 2026 comprometiéndose a destinar en breve plazo en los presupuestos el 5 % del PIB a armamento, frente al 1,5 % gastado en 2024, numerosas organizaciones, entre ellas inicialmente la anarcosindicalista Unione Sindicale Italiana – Confederación Internacional de los Trabajadores (USI-CIT), Cobas y una pléyade de agrupaciones sindicales de base, sentenciaron: “Estamos inmersos en una economía de guerra, que prevé gastar en rearme y recortar necesariamente en otros sectores como la sanidad y la educación, que ya llevan años sufriendo recortes en Italia y que ahora se verán aún más dañados”.

Enfrentarse al militarismo

Huelga general y Jornada de lucha

Frente al parasitismo de la clase política y la gran patronal italiana, la múltiple plataforma sindical italiana, al margen de las grandes corporaciones sindicales institucionales, ha realizado este 28 de noviembre un paro general de 24 horas, tanto en el sector público como en el privado, con el objetivo de detener el auge del militarismo y el incremento del gasto estatal en Italia, la Unión Europea y los países de la OTAN, “que sólo puede acarrear desgracias, tanto a las sociedades y países europeas como a las víctimas del neocolonialismo homicida a las que se pretende saquear”.

Los datos son contundentes: el proyecto de Ley de Presupuestos para 2026 del actual gobierno italiano recoge inversiones de 900.000 millones de dólares en armamento durante los próximos diez años, elevando el gasto militar a la astronómica cifra de 32.000 millones de euros para 2025. Este ingente gasto, supondrá necesaria e inevitablemente un recorte en el presupuesto del estado destinado a cubrir necesidades sociales básicas, de sanidad, salud, atención, vivienda, transporte, etc.

Tres hitos marcaron el camino hacia la huelga del 28 de noviembre y la extraordinaria movilización del 29.

22 de septiembre

La convocatoria de la huelga había llegado, precedida de una amplia movilización sindical y social, que afectó a todo el país. El 22 de septiembre, la plataforma del sindicalismo de base, constituida al efecto, y los estudiantes habían ocupado puertos en huelga, estaciones de trenes y carreteras para protestar contra el genocidio en Gaza. En Calenzano, en las afueras de Florencia, más de diez mil personas, trabajadores y estudiantes, lograron bloquear durante horas el peaje de la autopista de ingreso a la ciudad. Después salieron en manifestación, recorriendo la zona industrial de la capital Toscana, y se plantaron ante las puertas de la fábrica de armas Leonardo, el principal fabricante de armas de la Unión Europea. Esa misma escena se repitió, al mismo tiempo, en varias ciudades italianas.

Ese día se manifestó, a pie de calle, fábrica o aula, un grave descontento y desafección estudiantil y obrera con los sindicatos tradicionales, que se habían negado a llamar al paro convocado por el sindicalismo de base, para reclamar el fin del genocidio en Palestina, la ruptura de los acuerdos diplomáticos, académicos, militares y comerciales con Israel y para oponerse a la economía de guerra que el gobierno italiano, en consonancia con los gobiernos europeos, pretende imponer.

3 de octubre / 14 noviembre

La amplitud de la movilización llevada a cabo el 22 de septiembre, provocó la reacción de la mayoritaria central sindical italiana, Confederazione Generale Italiana del Lavoro (CGIL), a adelantarse con la convocatoria de una nueva huelga general, para el 3 de octubre por el mismo motivo, siendo ampliamente secundada en numerosos sectores, ciudades y centros industriales de todo el país, con más de dos millones de trabajadores en huelga y una elevadísima participación en las manifestaciones.

Por más que la CGIL confiase en que la huelga del 3 de octubre pudiese paralizar la movilización, lo realmente sucedido fue todo lo contrario. La conciencia social contra el militarismo y el horror del genocidio en Gaza se hizo todavía más amplia, fuerte y tenaz que nunca antes. De modo que en las semanas siguientes, se multiplicaron iniciativas en todo Italia contra el genocidio y el militarismo rampante del gobierno. Asambleas, concentraciones, ocupaciones de escuelas y protestas en las universidades, que culminaron en una huelga general estudiantil para el 14 de noviembre.

28 de noviembre

Aunque la burocracia sindical del mayor sindicato del país, CGIL, había decidido desmarcarse de la convocatoria que realizase la plataforma sindical de base, estas decidieron mantenerse en la convocatoria de huelga general de 24h para el 28, seguida de protestas multitudinarias al dia siguiente, 29 de noviembre, Dia Internacional de Solidaridad con Palestina, en recuerdo de “Partición de Palestina”, que marcó el inicio de la Nakba (el Desastre) de 1947/1948, cuando más de 700.000 palestinas fueron expulsados de sus tierras por el ejército israelí a golpes de fusil y horribles matanzas.

La huelga del 28 y la jornada de lucha del 29 movilizaron a centenas de miles de personas en los sectores del transporte, industria, administración pública, sanidad o enseñanza, en más de medio centenar de ciudades y comarcas industriales.

Básicamente, las organizaciones convocantes consideran que la austeridad y el militarismo son dos caras de la misma política. En los manifiestos conjuntos, ampliamente difundidos, se denuncia como ambas políticas -recortes sociales e incremento de gastos e inversiones militares- representan y actúan al unísono, provocando el colapso de los salarios reales, unas condiciones de trabajo cada vez más insoportables, la prolongación de la edad de jubilación y la negativa del Estado a invertir en necesidades sociales, mientras se destinan miles de millones de recursos públicos al rearme, que deben destinarse a la sanidad, la educación y la vivienda en lugar de a las armas.

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