VII Época - 92

JUMANA MUSTAFA

(Kuwait, 1977)

Nacida en Kuwait en 1977, de familia palestina originaria de Nablus, entre 2007 y 2022, Jumana Mustafa, regresó a su viejo país de llanto y éxodo, pero también de esperanza y resistencia, unidos sus hijos a la tierra por el cordón umbilical que les dio la vida.

MI TRIPLE NOMBRE

Mi triple nombre 
nació en el campo de mi viejo país.

Tu abuelo nació en un campo de tabaco, 
las mujeres tenían los brazos negros 
y los hombres tan blancos como nabos.
Eran los buenos tiempos. 
Así lo cuenta mi abuela, 
así lo cuenta la historia.

El sol me ha comido la piel -dice la abuela- 
y los hombres la juventud: 
nos dieron hijos insaciables 
que nos dejaron flácidos los pechos 
y el corazón reseco.
Aún así, eran los buenos tiempos.

Paríamos en los campos, 
abonábamos la tierra con la sangre del parto, 
enterrábamos el cordón umbilical 
para ligarlos a la tierra 
y que aceptara nuestras dádivas.
Ahora damos a luz en hospitales 
y la tierra nos sigue reclamando su sangre, 
se ha tragado a nuestros padres, 
nuestros maridos, a nuestros hijos, 
y no se sacia.

Somos las que inculcaron a la tierra 
el gusto por la sangre, abuela, 
somos las culpables.

Así lo cuenta mi abuela, 
así lo cuenta la historia.
Dice: Era un hijo taciturno 
-mi padre lo era, es cierto-.
Era mi primogénito, pero era un niño, 
vestía su camisa azul.
Me besó la mano 
y la mano paralizada de tu abuelo 
y salió por la puerta rumbo a Kuwait.
En el tiempo de arar tuvimos carta suya.
Escondí los veinte dinares
y lloré sobre los amuletos.
Con las lluvias llegó la segunda carta 
y en la cosecha la tercera.

Los parimos y siendo pequeños todavía, 
los enviamos lejos antes de que la tierra los llamara.
Por billetes de veinte dinares los cambiamos, 
a nuestros hijos; 
por fotos en color, a nuestros nietos.
Eran tiempos difíciles.
Así lo cuenta la historia.

Mi abuelo murió donde había nacido, 
mi padre ha muerto donde hemos nacido nosotros.
Mi triple nombre logró vivir con los muertos a rastras 
y mi abuela diciendo:
Somos las que inculcaron a la tierra 
el gusto por la sangre.
Somos los culpables.
Nosotras los parimos en un campo chico
Y ellos mueren por todo el país. 
Encontramos este poema en la antología poética “Maneras de ser palestina. Antología de nuevas poetas”, preparada por Luz Gómez para Ediciones del Oriente y del Mediterráneo (2025).

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