VII Época - 103

Editorial

Te han sitiado corazón
y esperan tu renuncia.
Los únicos vencidos, corazón,
son los que no luchan.
No te entregues, corazón libre.
No te entregues.

Rafael Amor

El 10 de abril se celebrará la decisiva reunión Plenaria de CGT, en la que figura la elaboración por el Comité confederal del Orden del Día del XX Congreso, que habrá de ser redactado conforme el procedimiento reglado en los estatutos y reglamento de Congresos de la CGT. Sin embargo, todo indica que no será así. … Que no será como prescriben las resoluciones congresuales, estatutarias y reglamentarias de la CGT.

Los hechos hablan por sí mismos, a través de las dos circulares enviadas por el Secretario general (SG) de CGT, Miguel Fadrique, quien, una vez más, vulnera la confianza puesta en él por la Confederación, tras su nombramiento como Secretario general en el Congreso de Zaragoza:

+ Comunicación del 12.03.2026 de anuncio de la censura y borrado orgánico al que se someterán las propuestas al Orden del Día del Congreso de 65 sindicatos, realizadas en tiempo y forma estatutaria.

+ Comunicación del 20.03.2026, de Convocatoria de la Plenaria, en la que, no solo se hace efectiva la censura y borrado orgánico anteriormente descrito, sino que, al mismo tiempo y con el mismo indigno propósito, se envían a toda la organización documentos previamente manipulados y falseados de, al menos, dos sindicatos: SOV de Coruña y SUTSO de Pontevedra. Lo que representa un fraude intencionado absolutamente reprochable y punible en cualquier reglamento, estatuto o código.

Ambas comunicaciones, describen la reiterada decisión del SG de CGT, de proceder a la vulneración consciente y flagrante de los Estatutos e incumplimiento del Reglamento de Congresos, cuando ambos nos definen como una organización sindical libertaria, autónoma y federalista, regida en su toma de decisiones por principios de democracia directa (Art. 6 de los Estatutos).

Esta falsificación representa uno de los mecanismos principales y habituales de los que se valen el SG y otros miembros del Comité confederal para ir rediseñando la nueva organización que ansían y pretenden culminar en el XX Congreso: Una central sindical, transformada en una nueva corporación burocrático-sindical, nominalmente CGT ya retórica y mentirosamente libertaria, inerme al autoritarismo en su actividad orgánica diaria. Lo que, de lograrse en este Congreso, permitirá poner las hasta hoy nuestras siglas, CGT, al servicio de intereses personales y políticos en la almoneda circense electoral.

En la documentación anexa a la Convocatoria de la Plenaria del 10 de abril, se incluye un documento  que bajo el título de “Elección y aprobación del Orden del Día definitivo” dice en su primer párrafo: “con el fin de ayudar a votar las diferentes propuestas, desde el SP confederal hemos elaborado este guión”. Y, en referencia a la propuesta del SUTSO de Pontevedra, “entendemos que esta propuesta se debe de votar a favor, en contra o abstención”. Semejante ‘consejo’, contradice lo establecido en el Art. 4 del Reglamento del Congreso de CGT que señala: “A partir de la fecha del envío de la convocatoria y Orden del día provisional del Congreso, los sindicatos tendrán quince días para remitir al SP las modificaciones o nuevas propuestas que consideren oportunas. Cumplido este plazo, y una vez analizadas las aportaciones recibidas y tras la necesaria labor de síntesis, el Comité Confederal de la CGT decidirá el Orden del día definitivo …”.

Este es el procedimiento (sistemáticamente obviado en las Plenarias anteriores, pese a la denuncia expresa en actas del SG de Galicia y otras territoriales) que el Comité confederal está obligado normativamente a seguir en la elaboración del Orden del Día del Congreso. Por este orden: análisis de las aportaciones recibidas, el debate que corresponda y, tras la necesaria labor de síntesis, adoptar la decisión que corresponda. La votación, si es que resulta necesaria, será un último recurso -no deseado- al que solo se recurrirá por decisión del propio Comité confederal y nunca antes de haber intentado aunar criterios y sopesar argumentos.

Ante estos hechos, hemos de  reiterar a fecha de hoy nuestra histórica apelación a todos los entes y afiliación de la CGT para que reclamen en sus Confederaciones Territoriales y Federaciones Sectoriales en la próxima Plenaria el cumplimiento y vigencia de los Estatutos y Reglamento de Congreso, que no contemplan en su seno la figura de una autoridad por encima de la autonomía de los sindicatos y su coordinación federal, adoptando siempre sus decisiones, en acuerdos adoptados de abajo arriba, sin jefaturas, caudillismo o burocracias decisorias.

Mantenemos nuestra exigencia de tratar en la Plenaria los puntos propuestos en tiempo y forma y que el Comité confederal resuelva según su entender razonado:

  1. Crisis orgánica en la CGT. Solución a desfederaciones, inhabilitaciones, desvinculaciones o cualquier otra fórmula de separación de la organización de entes y afiliados.
  2. Funcionamiento y ejecución del Título VIII de los Estatutos de CGT: comisión confederal de garantías
  3. Que el Orden del Día incluya una “Declaración de principios orgánicos” que, sin necesidad de modificación alguna de los estatutos, sirvan como guía a la organización y se evite la repetición de situaciones como las sufridas. Estos principios deben acoger las señas de identidad de nuestra CGT y establecerán, de forma clara y rotunda, cuestiones como la autonomía sindical, el federalismo, la condición no ejecutiva de los comités, la acción y democracia directas, es decir, todo aquello que nos une y nos pueda ayudar en la conformación de la identidad orgánica, definida en los estatutos.

Como ya hemos editorializado en La Campana: “No es la primera vez en la historia de la lucha social -ni tampoco, desgraciadamente, será la última- que una organización nacida y surgida en defensa de un ideal de libertad, justicia o emancipación es traicionada por sus propios líderes, contraviniendo de modo perverso los principios y reglas que estaban obligados a cumplir y hacer cumplir. Tampoco es la primera vez -ni tampoco, afortunadamente, será la última- que ocurre que una organización se rebela y aparta de su camino a aquellos de sus representantes que traicionan la confianza puesta en ellos y dinamitan con sus decisiones la dignidad de la lucha y acción colectivas.

CGT de Pontevedra, reitera su llamamiento a toda la afiliación y a todos los entes de la Confederación (Sindicatos, Federaciones Locales y Comarcales) para que, entre todos, impidamos la consumación de esta funesta deriva autoritaria de la organización.

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