VII Época - 109

MADE IN BANGLADESH

Título original: Shimu

Año: 2019

Duración: 95 min.

País: Bangladés

Dirección: Rubaiyat Hossain

Guion: Philippe Barrière, Rubaiyat Hossain

Reparto: Rikita Nandini Shimu, Mostafa Monwar, Novera Rahman, Parvin Paru, Mayabi Rahman

Música: Tin Soheili

Fotografía: Sabine Lancelin

La guionista y directora Rubaiyat Hossain logra con su película Made in Bangladesh mostrar las duras condiciones en las que trabajan las mujeres en la industria textil de su país natal, Bangladés. La película es el resultado de tres años de investigación en los que la directora se ha familiarizado con las condiciones laborales en las fábricas textiles del país, ha estudiado la situación de las costureras y las estructuras de un sector económico en el que trabajan cuatro millones de personas, el 80 % de ellas mujeres, a menudo diez horas al día, seis días a la semana, por un salario de 100 euros al mes, en el mejor de los casos. La joven sindicalista Daliya permitió a Hossain obtener una visión auténtica de este mundo. Acompañó el rodaje y aportó veracidad a los diálogos.

Desde la catástrofe del Rana Plaza en 2013, cuando se derrumbó un edificio en mal estado que albergaba varias fábricas textiles cerca de Daca y murieron más de 1100 trabajadores, el mundo conoce las condiciones que se dan en Bangladés, el segundo mayor exportador mundial de prendas de vestir. Hossain, que ha elaborado el guion junto con Philippe Barrière, no se basa en su segunda película en cifras y estadísticas, sino en destinos humanos: ni rastro de propaganda simplista ni de llamamientos al público occidental para que en el futuro rechace la ropa «Made in Bangladesh»; eso no beneficia a las trabajadoras. Hossain, nacida en 1981, aborda un fenómeno socioeconómico con los recursos del lenguaje cinematográfico.

La protagonista es Shimu, quien, gracias a influencias externas, desarrolla una capacidad de resistencia frente a un sistema económico inhumano, dominado por los hombres, una burocracia corrupta y compradores extranjeros codiciosos. A partir de sus nuevas percepciones, elabora una estrategia de resistencia e intenta fundar un sindicato sin miedo y sin importarle las represalias. Esto no deja de tener consecuencias para su matrimonio tradicional con Sohel, a quien la transformación de su mujer amenaza con desbordar.

La cámara de Sabine Lancelin capta numerosos contrastes. Muestra las máquinas de coser traqueteando en la fábrica y el bullicioso ajetreo de las calles de la capital. A Shimu, en su casa, apenas se la distingue en la penumbra; parece, por así decirlo, absorbida por su entorno. Luego está la colorida fiesta de boda, en la que la película celebra la belleza y la alegría de vivir de sus protagonistas. Se pone de manifiesto la precariedad material, pero también el escapismo televisivo con series triviales y la publicidad de joyas de lujo. Así es Bangladés: un país de contrastes.

El camino recorrido por Shimu a través de la lectura del Código Laboral, los procesos de toma de conciencia que se van desarrollando, las revueltas y los reveses, presenta rasgos de emancipación. La película muestra que el trabajo en sí mismo supone para las mujeres de Bangladés una forma de autodeterminación, libertad y poder. Su lema: «Los derechos de los trabajadores son derechos humanos. Los derechos de las mujeres son derechos humanos».

 

1 comentario

  • Inma Prats

    Buenas tardes,

    ¿Podrías ayudarme a conseguir esta película con subtítulos en español para utilizarla con mis alumnos y alumnas del Instituto?

    Muchas Gracias!

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