VII Época - 80

JOAQUINA DORADO PITA

Exilio (en la Resistencia francesa) y clandestinidad (en la España franquista) / y 3

En anteriores hojitas (La Campana, VII Época, nº 78 y 79) relatábamos como la joven coruñesa Joaquina Dorado Pita, con 17 años, había llegado como emigrante a Barcelona. De oficio tapicera, se afilió a la CNT e incorporó a las Juventudes Libertarias del barrio de Poble Sec. En 1936, la joven anarquista, lucha en las barricadas barcelonesas para abortar el intento de golpe de estado militar franquista e incorpora a la lucha por la Revolución Libertaria, participando en la colectivización por los trabajadores de la industria maderera, llegando a ostentar la presidencia de la Federación de las Industrias Socializadas de la Construcción, Madera y Decoración, en Cataluña. Durante los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona y Cataluña, en los que se resolvió el enfrentamiento entre las organizaciones anarquistas y los comunistas agentes de Stalin, apoyados por el gobierno de la Generalitat, Joaquina Pita combatió en las barricadas a los estalinistas y sus aliados de Esquerra Republicana.

En 1939, amenazada de muerte por el franquismo victorioso, hubo de exiliarse a Francia, pero el primer destino que el gobierno francés ofreció a los exiliados españoles que tanto habían luchado contra el fascismo, fue el de los campos de concentración. Joaquina fue internada en el campo de Briançon, cerca de la frontera italiana, en los Alpes franceses, de donde se escapó y pasó a la clandestinidad, instalándose en Montpellier y después en Toulouse, ciudad en la que trabajó en la reconstrucción del Sindicato de la Madera local.

Ya Francia invadida por los alemanes y constituido el gobierno francés de Vichy, colaboracionista títere de los nazis, Joaquina fue de nuevo detenida en 1943 e internada en el campo de Récébidoux en Portet sur Garonne, de donde, una vez más, consiguió huir.

Acabada la Segunda Guerra Mundial en Francia en el verano de 1944, Joaquina con su compañero Liberto Sarrau, y con Raúl Carballeira (quien será asesinado en 1948 en Barcelona por agentes franquistas), formará parte del Grupo de Acción anarquista “3 de mayo”, dispuestos a continuar en España la lucha armada clandestina contra el franquismo.

En una de las entradas, en 1948, Joaquina, la guerrillera Nury, fue detenida junto con su compañero Sarrau, siendo brutalmente torturada durante 18 días en la comisaría de la Vía Layetana de Barcelona. Condenada a quince años de prisión por ‘auxilio a la rebelión’, la ingresan en la prisión de mujeres de Les Corts. Tras anularse sorpresivamente el Consejo de Guerra que la había condenado, pudo ‘disfrutar’ de un breve periodo en libertad condicional, que ella aprovechó para incorporarse de nuevo a la lucha clandestina,

En 1952 fue nuevamente detenida, ahora en Ripoll y esta vez, condenada por el mismo motivo, ‘auxilio a la rebelión’, a otros 12 años de prisión, que, en parte, redimió trabajando como costurera.

Durante su segunda estancia en Les Corts enfermó gravemente, tuvieron que llevarla al Hospital Clinic, donde tuvieron que extirparle un riñón, que había quedado inutilizado a causa de las torturas. Allí permaneció tres meses y salió a “morir en su casa”, desahuciada. Salvó la vida gracias al médico naturista Dr. Ferrándiz y al tratamiento de penicilina financiado por el sindicato de la CNT, apenas reconstituido clandestinamente.

Una vez en libertad, en 1956, frisando los 40 años de una vida entregada a los ideales de la revolución social y el comunismo libertario, pasó clandestinamente la frontera francesa con el guerrillero anarco-sindicalista de la CNT, Quico Sabater. Mientras su compañero Liberto continuaba en prisión, participó con Quico en el paso clandestino de huidos españoles hacia Francia y también de grupos libertarios en la clandestinidad de Francia a España.

Ya en Francia, consigue el estatuto de asilo político, lo que le permite reunirse con su compañero, Liberto Sarrau, escapado en 1958 de España, tras haber estado en prisión diez años, de los 20 a los que había sido condenado en el mismo consejo de guerra que Joaquina.

Ambos se instalaron en París, con el objetivo de continuar la lucha anarquista contra el franquismo, pero también participando intensamente en la lucha sindical de los trabajadores franceses, en el seno de la Confédération Nationale du Travail (CNT) francesa.

En 2002, después de la muerte de su compañero Liberto, se instaló definitivamente en Barcelona. Tras casi 100 años de lucha y dignidad insobornable, falleció en 2017, dejándonos la herencia impagable de su energía revolucionaria contra toda injusticia y dictadura.

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