BOICOT INTERNACIONAL A AMAZON

Cómplice de la ocupación israelí de Palestina, co-responsable de los crímenes, asesinatos israelíes

Acogiéndonos a la propuesta de la organización BDS (Boicot, Desinversiones, Sanciones) a Israel y por las razones que se exponen en este artículo, el Colectivo Justo Fierro se propone impulsar en el seno de la CGT y, en concreto de CGT-Pontevedra, el boicot internacional a la empresa Amazon, dejando de hacer pedidos y compras a su través.

La organización BDS a Israel, símbolo y agente activo de la lucha del pueblo palestino contra el régimen de ocupación, violencia atroz y apartheid racistas impuestos por los sucesivos gobiernos israelíes en Palestina, solicita a todas las personas y entidades sociales solidarias del mundo que “antes de apretar el botón de comprar en Amazon piensen un momento en el papel que el gigante del comercio electrónico desempeña en la creación del terror en Palestina”.

Es notorio que cada día que pasa hay un mayor conocimiento internacional -también en España- del maltrato que Amazon ofrece a sus trabajadores y de su acoso a los sindicatos (entre ellos, la CGT), por lo que viene siendo habitual la difusión de llamamientos particulares al boicot de Amazon, sin que hasta el momento hayan logrado frenar sus records de ventas ni, por supuesto, impedir su política de acoso y abuso laboral. A ese comportamiento intolerable, se añade el hecho de que Amazon Prime es una compañía con sede en Seattle que también colabora en la ampliación de la ocupación militar israelí.

Destacamos unos pocos hechos que dan cuenta cabal de la dimensión y naturaleza criminal de esa alianza entre Amazon y los gobiernos sionistas, al menos desde 2014, en que Amazon abrió por primera vez sus oficinas en Israel

Proyecto Nimbus: Al tiempo que se producían los ataques mortales más recientes de Israel contra la Franja de Gaza, Amazon Web Services (AWS) y Google han firmado un contrato de 1.200 millones de dólares con el gobierno israelí, conocido como “Proyecto Nimbus”. Un proyecto del más alto valor tecnológico, al servicio de la ‘inteligencia’ militar para la ocupación y colonización judía de Palestina.

“Nimbus” asegura que los datos obtenidos (a expensas de vulnerar los derechos y conocimiento de la población palestina) “permanecerán dentro de las fronteras israelíes” e “incrementarán la competencia de las fuerzas armadas en tecnologías de inteligencia artificial”, como las empleadas en los asesinatos ‘extrajudiciales’ de palestinos o en la ‘vigilancia’ homicida a lo largo de la frontera con Gaza. Además, también ayudará a la expansión de las colonias israelíes con información reservada para la Administración de Tierras de Israel (ILA), la agencia del gobierno que administra y asigna tierras del Estado, usurpadas a los palestinos. Según Human Rights Watch la ILA administra de forma discriminatoria las políticas de la tierra que “sostienen el crecimiento y la expansión” de asentamientos predominantemente judíos, mientras concentra a los palestinos en centros insostenibles con alta densidad de población en “términos totalmente discriminatorios”.

Israel Aerospace Industries (IAI) y Amazon: Amazon abrió sus primeras oficinas en Israel en 2014, el mismo año que este lanzó su ataque brutal contra la Franja de Gaza en la que murieron más de 2.000 gazatíes. Desde entonces Amazon ha expandido sus actividades en Israel. La asociación con Israel es de doble sentido: desde 2015 el fabricante público aeroespacial y de armamento, IAI, ha servido a la flota de aviones de carga de Amazon y en la actualidad presta servicio al 80% de los aviones de Amazon. IAI suministra al ejército israelí y está a la vanguardia de los experimentos con “francotiradores-robot” y drones autónomos desplegados a lo largo de la frontera con Gaza.

Trabajadores de Amazon exigen a su empresa el respeto de los derechos humanos básicos de los palestinos: En mayo de este año, el aumento de la preocupación por “el continuo ataque de Israel a los derechos humanos básicos de los palestinos” motivó a cientos de trabajadores de Amazon a firmar una carta en la que solicitaban que la dirección de la compañía reconociera el sufrimiento de los palestinos y estableciera un marco de derechos humanos para sus operaciones comerciales.

Basten, de momento, estos datos para justificar el BOICOT a Amazon, hasta que cese en su política de persecución sindical y represión laboral, detenga la cooperación con Israel y deje de invertir en la violenta maquinaria de guerra y ocupación israelí. Como señala BDS a Israel, “hoy en día, enfrentarse con Amazon, que despide y explota a sus trabajadores en el ámbito interno mientras es cómplice del robo de tierras y de la violencia de los colonos en el ámbito externo, es más necesario que nunca”. ¡Boicot a Amazon!.

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