LA AUTONOMÍA ORGÁNICA, CADA VEZ MÁS AJENA A LA CGT
El problema de la FESIQ, un buen ejemplo
Hace poco tiempo toda la organización recibió una documentación que versaba sobre ciertas presuntas irregularidades en las cuentas bancarias tanto de la Federación Estatal de Químicas (FESIQ) como del Sindicato de Químicas de Barcelona, ambos de la CGT. Por lo explicado en la documentación, ambas cuentas estaban abiertas por la CGT de Cataluña pero eran utilizadas por las entidades antes mencionadas para su actividad orgánica; esto era debido a que, en su momento, la CGT catalana lo hizo por la necesidad de facilitar el funcionamiento de aquellas, que no podían haber abierto cuentas a su propio nombre por distintos motivos. En un proceso de normalización de la situación se observaron las irregularidades mencionadas y se decidió la elaboración de una auditoría al respecto. Esta auditoría reveló, esencialmente, la presunta existencia de dos irregularidades fundamentales: la utilización de cheques al portador por importe de más de mil euros para efectuar pagos y la existencia de lagunas notables en la información contable.
Lo anterior podrá, a falta de más información, ser considerado más o menos grave, pero, para mí, lo más grave es que los comités se arroguen el derecho de husmear en las contabilidades de otros entes sin ningún tipo de rubor. Porque, ¿no predicamos la autonomía sindical sin cortapisas? ¿No defendemos que cada ente es responsable de sus actuaciones ante sus representados? Si respondemos a estas cuestiones que sí, está claro que la FESIQ y el SQB son responsables, en cuanto a sus cuentas, la una ante el Pleno o Congreso de la Federación y la otra ante la asamblea de su sindicato, comicios ante los que deberán rendir cuentas y justificar su actuación. El que las cuentas bancarias se hubiesen abierto a nombre de la CGT de Cataluña, no le da derecho a esta a investigar -y mucho menos a encargar una auditoría- para poner en manos de terceros información que solo a los afiliados del sector o del sindicato deberían importar en última instancia. La situación se ve agravada porque la FESIQ no está federada a la CGT de Cataluña, sino que es de ámbito estatal. Por lo que se ve, cada vez hay más compañeros y compañeras para los que su mundo es el de la estrechez legal y que no dudan en ampararse en ella cuando les interesa, a saber por qué. Nada les hubiese costado haber cancelado dichas cuentas en un brevísimo plazo y haber hecho que los entes afectados se hiciesen cargo por completo de sus obligaciones y responsabilidades.
Se argumentará que la situación obligaba a hacerlo, porque la existencia de movimientos presuntamente ilegales -expedición de cheques al portador de más de 1000 euros que no fueron ingresados en otra cuenta- es especialmente grave y puede conllevar responsabilidades tributarias para la CGT de Cataluña, titular de las cuentas. A eso, se podría responder que, en esta organización, estas responsabilidades de carácter u origen técnico no eximen a los entes afectados de hacer frente a las consecuencias que pudieran derivarse de sus acciones y que la investigación externa era, en ese sentido, totalmente extemporánea y fuera de la razón confederal.
En cuanto al informe de la Secretaría de Finanzas del Secretariado Permanente, es necesario comentar ciertas cuestiones.
- a) Se sorprende de que aún haya cuentas abiertas en estas condiciones y comenta que esto solo denota dejadez por parte de la FESIQ. En todo caso, quizás habría que preguntar a los entes implicados y aportar la información que estos aduzcan antes de juzgar y, en todo caso, la dejación sería por parte también de la CGT de Cataluña y no solo por parte de la federación sectorial.
- b) Habla de la responsabilidad legal y tributaria de la CGT de Cataluña y de sus miembros a nivel individual, pero no matiza que esta responsabilidad “técnica” en una organización anarcosindicalista siempre sería exigible a los autores reales, si resultan serlo, de las irregularidades.
- c) Dice que la FESIQ, al parecer, no ha aportado ningún libro de contabilidad que justifique sus movimientos y gastos. Ante esto, habrá que recordarle a la Secretaría de Finanzas que arrogarse en interventora general de la organización es excederse en sus funciones, entre las que no está la de revisar la contabilidad del resto de los entes de la confederación. Si las cuentas están bien o mal, ya lo dirán los sindicatos y núcleos de Químicas en su Congreso o Pleno correspondiente.
- d) Incide la Secretaría en las irregularidades y falta de documentación contable, sin aportar lo que pueda decir la federación al respecto y sin tener en cuenta que no es quién para decir si hay o no hay irregularidades, que solo se podrán certificar por el comicio correspondiente.
- e) Insiste en el tema de los cheques de más de 1000 euros, dándolos por irregulares, cuando, según el informe de la auditoría, estos cheques “pueden ser irregulares”, si se cobran en ventanilla, pero no si se ingresan en una cuenta bancaria. En este tema, es importante señalar, como dice el propio informe de la Secretaría, que la Administración Tributaria no ha realizado ningún requerimiento, por lo que es posible que no haya visto tanta irregularidad como se señala en los informes.
Termina el informe de la Secretaría de Finanzas haciendo tres propuestas: primera) la inmovilización de la cuenta y su gestión por Cataluña; segunda) la información a la Plenaria, y tercera) la supresión de las cotizaciones a la FESIQ de forma cautelar.
Son estas propuestas consecuencia de la asunción de papel de Interventor General que se arroga la Secretaría de Finanzas, pero algunas de ellas, totalmente innecesarias e inútiles, cuando no contrarias a los principios de autonomía que rigen esta organización. La CGT de Cataluña puede inmovilizar, bloquear y cerrar las cuentas, porque técnicamente es la titular de ellas, pero lo que no puede es gestionar sus fondos, porque el dinero es de la FESIQ y es a esta a quién le corresponde gestionarlo y rendir cuentas en su propio comicio.
En cuanto a la información en Plenaria, está bien mientras que no se pretenda utilizar esta “información” como un respaldo o visto bueno de las propuestas de la Secretaría de Finanzas. Para ello, debería ser incluido este tema como punto del Orden del Día, cosa que no se ha hecho.
Finalmente, no se pueden cancelar los ingresos trimestrales a la FESIQ, ya que los fondos son de ella y no de la organización. Lo más que se podría reclamar es que la sectorial abra una cuenta a su nombre y, a partir de entonces, ingresar ahí los fondos para que los gestione.
Es este caso uno más en los que los secretariados se creen con derecho a inmiscuirse en cuestiones que no son de su incumbencia y no solo se entrometen sino que, desde el principio de autoridad, intentan imponerse a quienes, por Estatutos y desde los principios libertarios, tienen la absoluta potestad sobre su gestión. Apelar a posibles problemas legales no es más que una excusa para ir restando capacidad orgánica a sus entes, a quienes, casualmente, además se les niega su capacidad de fiscalización no incluyendo puntos en los ordenes del día de las plenarias que les pueden resultar incómodos. Si llegasen a producirse esos problemas legales, no serían menores que los producidos en otras organizaciones confederales, como alguna territorial, a las que habrán de hacer frente sus responsables. Es mucho más importante la defensa del principio de autonomía que cuestiones como las esgrimidas por la Secretaría de Finanzas. Si perdemos esto de vista, el anarcosindicalismo seguirá en retirada en la CGT.

