EL PENÚLTIMO DESPRECIO DEL SECRETARIO GENERAL DE LA CGT
El pasado 4 de mayo, el Secretario General de Galicia de la CGT remitió al Secretario General de la CGT una comunicación en la que solicitaba la inclusión de cinco puntos en el Orden del Día de la próxima Plenaria confederal, aún sin convocar. El SG -y no es la primera vez- no contestó a dicha propuesta, mostrando así su desprecio no solo hacia la CGT de Galicia, sino también al Comité Confederal, ente al que le correspondería resolver las cuestiones planteadas por Galicia.
El día 31 de mayo, el propio SG efectúa la convocatoria de Plenaria confederal para el día 21 de junio y, como era de temer, no se incluye ninguno de los puntos planteados por una parte de la organización, en este caso la CGT de Galicia. Sorprendentemente, en el informe de gestión del Secretariado Permanente aparece la siguiente mención literal: “…queremos dejar bien claro que no se va a incluir ni un solo punto en el Orden del Día en ninguna Plenaria que tenga que ver con asuntos ya tratados, debatidos y acordados en Comicios, o bien puntos que vengan claramente establecidos en los Estatutos y que no tienen cabida en Plenaria. Espero que con esto, algunos miembros del Comité Confederal que han solicitado puntos en el Orden del Día y que no aparecen en el mismo, entiendan que por mucho que incidan, dichos puntos no se van a incluir.”
Ante esta antiestatutaria y autoritaria declaración, el SG de Galicia envía, el día 03 de junio, una nueva y enérgica comunicación rechazando la posición del SG de la CGT, esta vez dirigida tanto a este, como al SP y al CC, rebatiendo los argumentos sin peso del SG y reiterando su reclamación de inclusión de los puntos propuestos. Esta demanda es contestada el día 05 de junio por el SG de la CGT en una circular dirigida a toda la organización y en el que rechaza la inclusión de los puntos por motivos totalmente distintos a los esgrimidos en el informe de gestión antes mencionado. Es lamentable observar que a una misiva enviada por Galicia exclusivamente al SG y al SP se responde con una circular a toda la organización y que, además, esto se hace sin acompañar el documento enviado por Galicia para que la CGT conozca al completo todo el desarrollo de los acontecimientos y no solo la versión parcial del SG. La marrullería no es nueva.
Los puntos propuestos
Primero: Se propone la convocatoria de un Congreso Extraordinario de la CGT que resuelva la situación actual, en especial, las inhabilitaciones, suspensiones de militancia, desfederaciones y expulsiones acaecidas desde el último Congreso. A esta propuesta que, recordemos, es solo para que el CC se pronuncie, el SG contesta que no procede porque los Estatutos lo impiden ya que ha de ser solicitado por un tercio de los sindicatos adheridos y, además, el tema ya se trató en Plenaria Confederal y en la Territorial de MCLMEX.
Es realmente sorprendente la desfachatez con que el SG interpreta los Estatutos. Estos lo que establecen es que, además del mecanismo normal de convocatoria, el Congreso Extraordinario se puede convocar por un número determinado de sindicatos, pero no dice que únicamente sea este el mecanismo para hacerlo. Solo hay que recordar que, desde el Congreso Extraordinario de Unificación (Madrid, 1984), se han celebrado otros extraordinarios en Madrid (1989), Madrid también (1991), Tarragona (1997), Bilbao (2008), Toledo (2012), Iruña (2016) y Mérida (2019), congresos ninguno de ellos convocado mediante el mecanismo del tercio de sindicatos invocado por el SG, sino a través de convocatorias realizadas tras acuerdo del CC. En cuanto a que el tema ya se trató en Plenaria y en la Territorial de MCLMEX, lo que en realidad está diciendo el SG es que el Congreso de la CGT no es el máximo órgano de la Confederación, sino que sus acuerdos están limitados por acuerdos adoptados en Plenaria o por Territoriales. Bonita manera de interpretar lo que es una organización anarcosindicalista.
Segundo: Se propone que el CC se pronuncie sobre la vigencia del artículo 28 de los Estatutos, ya que se ha consentido la afiliación de un grupo importante de Sanidad en otro sindicato de la misma localidad. El SG dice que el Pleno de Sanidad ya se pronunció validando la situación y que no hubiera variado la votación del Pleno realizado.
Vuelve nuevamente el SG a tergiversar la propuesta, que en ningún momento reclama la modificación de las votaciones del Pleno de Sanidad -que ya había sucedido cuando se hizo la propuesta-, sino que lo que hace es pedir que el CC se pronuncie sobre la situación de esa afiliación irregular y antiestatutaria, como ya se pronunció recientemente una Plenaria. ¿Piensa acaso el SG que la Federación de Sanidad y los sindicatos de MCLMEX pueden, porque hayan aprobado cualquier ocurrencia, saltarse los Estatutos? ¿Cree además, que, una vez pasado el Pleno, la situación puede seguir así hasta que el próximo Pleno de la Federación vuelva a reproducir el desaguisado? ¿Ha hecho algo el SP para corregir la situación? Esto es lo que se propone para debate del CC y no otra cosa.
Tercero: El escrito de la CGT de Galicia propone que el CC se pronuncie sobre el respaldo del SG y del SP a las expulsiones e inhabilitaciones efectuadas por los Comités, en especial en lo referido al sector de Banca. Vuelve la burra al trigo y vuelve el SG a defender la autonomía de las territoriales para hacer de su capa un sayo, incluyendo la inhabilitación de militancia en toda la CGT, aunque sea fuera del ámbito geográfico de la territorial.
Nuevamente impide que toda la CGT adopte un criterio único al respecto porque, no lo olvidemos, lo único que se pretende es que toda la organización lo debata y se manifieste.
Cuarto: Se propone que el CC se pronuncie sobre la decisión de expulsar a un miembro del propio CC por parte del SP y del SG y sobre la convocatoria de Plenos de Federaciones Sectoriales y de Secciones Sindicales Estatales. Contesta el SG que no se puede hablar de expulsión, ya que se trata de una inhabilitación de militancia y que se ha hecho por aplicación de determinados artículos de los Estatutos. Dice también que no van a consentir que personas que no forman parte de la organización ocupen cargos en dichos entes.
En cuanto a que si una inhabilitación de militancia es una expulsión o no, hemos de decir que la utilización del término “inhabilitación de militancia” es un intento chiripitifláutico de colar una expulsión sin que intervenga el sindicato, que es quien tiene la facultad exclusiva de hacerlo. ¿No es acaso una expulsión el impedir a un afiliado asistir a su asamblea sindical o que a una afiliada no se le permita aparecer en una manifestación portando una bandera de la CGT? Porque no se puede entender de otra manera la inhabilitación de militancia, la muerte orgánica, en definitiva, la expulsión. Los artículos de los Estatutos mencionados para la inhabilitación-expulsión no contienen en ningún apartado -salvo el incumplimiento de las incompatibilidades- la posibilidad de esta pena de muerte -y mucho menos por parte del SG y del SP-, por lo que su invocación está fuera de lugar totalmente. Por otro lado, el que el inhabilitado-expulsado sea miembro nato del CC es motivo suficiente, por respeto a la estructura federal, para que no sea posible estatutariamente que otro miembro del SP, en este caso el SG, pueda proceder a su expulsión-inhabilitación.
Sobre lo de consentir o no que personas que no pertenezcan a la CGT ocupen cargos en la misma, es un retorcimiento interesado de la situación. Primero inhabilitamos -fijémonos que, en palabras del propio SG, a estos inhabilitados se les considera que no pertenecen a la organización, ergo, expulsados- y después los acusamos de ocupar cargos estando fuera de la CGT. Una estrategia digna del más torpe Maquiavelo, pero indigna de un militante confederal.
Quinto: En el escrito de Galicia se proponen tres cuestiones muy concretas sobre las Comisiones de Garantías Confederales pendientes. a) Información sobre las comisiones solicitadas y pendientes. b) Información del estado de las comisiones ya constituidas con expresión de aquellas que ya estén resueltas. c) Cumplimiento del artículo 63, que obliga a las Territoriales a designar los miembros que aún no hayan sido nombrados para dichas comisiones. Contesta el SG que no se puede proceder a ningún sorteo porque no hay miembros nombrados suficientes.
No sabemos en dónde se atascó el SG para interpretar que Galicia solicitaba que se constituyesen nuevas Comisiones de Garantías, cosa muy alejada de la propuesta. La cuestión real es que, gracias a su interpretación, el Comité Confederal y la CGT siguen sin saber cuántas Comisiones de Garantías están solicitadas, por qué y el estado de aquellas que sí se pudieron constituir por parte de algunas territoriales. De eso y no de otra cosa trataba la solicitud de inclusión del tema en el Orden del Día de la Plenaria. Ahora seguiremos sin información gracias a nuestro SG, que sigue empeñado en que el CC siga ocupándose de temas menores mientras la organización embarranca.
Las maneras del SG
Es de lamentar el tono del escrito del SG en respuesta a la CGT de Galicia. Recordemos que esta envió un escrito solicitando la inclusión de varios puntos en el Orden del Dia de la próxima Plenaria y que el SG, en lugar de dirigirse a ella dando los argumentos que justificaban su no inclusión, la ningunea -ya sabemos que Galicia es una Territorial pequeña- y contesta a través del informe de gestión sin ni siquiera nombrarla. Un desprecio más que evidente de una parte de la organización.
Cuando la CGT de Galicia responde a la grosera descortesía con un enérgico segundo escrito, el SG comienza su contestación -la primera, recordemos-, tratando al compañero SG de Galicia de usted y acusándolo de difamarlo de forma reincidente. Todos sabemos que el tratamiento de usted responde a un deseo de distanciamiento que es incompatible con la consideración de compañerismo que entre todos y todas nos debemos. En todo caso, en la organización gallega muchos recordaremos que el compañero SG ha sido el primero en dar este paso de considerar al SG de Galicia fuera del círculo de compañeros de la CGT. En cuanto a la presunta difamación, se trata de escritos meramente internos, con un número limitado de destinatarios, de reproche de prácticas contrarias al anarcosindicalismo y sin referencias personales; es pues un escrito de denuncia interno, con acusaciones concretas y fundamentadas, a pesar de las opiniones del SG.
Manifiesta también este que el escrito de la CGT de Galicia “…obvia exponer en estos motivos el hecho de que personas de la Organización bloqueen las cotizaciones e intenten ahogar económicamente a la misma, asalten Plenaria[s] insultando y amenazando a parte de las allí presentes, se manifiesten frente a la Sede confederal propiciando gritos amenazante[s] contra miembros del SP Confederal y del Comité Confederal, contraprogramen movilizaciones incumpliendo acuer-dos al respecto, interpongan decenas de demandas ante la justicia burguesa, permitan que personas que no son de CGT representen a la Organización en reuniones y negociaciones con las empresas…etc, lo que deja claro la imparcialidad por su parte y la nula empatía con las personas y entes que han estado y están sufriendo estos hechos.” Es sorprendente la argumentación del SG: esta sería una de las cuestiones a analizar por la organización en el Congreso Extraordinario que se propone, ya que sería inevitable su exposición por parte de quienes así lo considerasen. En todo caso, el SG de Galicia ni se ha pronunciado sobre estas cuestiones, por lo que su adscripción como simpatizantes de las mismas no es más que una presunción sin ningún sustento. Quizás, si el SG hubiera propuesto el debate de estas situaciones en las plenarias confederales, el CC se hubiera podido posicionar al respecto, y la CGT de Galicia también. Así sabría el SG a ciencia cierta la posición de Galicia sobre ciertos acontecimientos en lugar de especular sobre ellos.
En definitiva, la decisión del SG de impedir, nuevamente, el debate orgánico dentro del seno del CC no es más que un nuevo acto de censura y de desprecio de dicho comité, al evitar que este aborde las cuestiones de candente actualidad orgánica. Y, vale la pena repetirlo, lo único que se pretende con la propuesta es que se debatan las cuestiones planteadas. Es urgente que los miembros del CC alcen la voz en representación de sus organizaciones, asuman sus obligaciones, se pronuncien sobre la imperiosa necesidad de que se incluyan en las Plenarias los asuntos propuestos por las Territoriales y detengan este disparate de una vez.