VII Época - 72

ENTRE LA CHAPUZA Y EL ESPERPENTO

No contentos con el destrozo autoritario de la organización, la quieren reconstruir también desde el autoritarismo

Creía que había visto ya de todo en la orga-nización, pero siempre hay alguna novedad que pone patas arriba lo acontecido con anterioridad y nos enseña que nunca se puede decir que tal o cual cosa no vaya a suceder. Pues bien, estaba equivocado. Los autoritarios de la CGT la han vuelto a hacer, en este caso con la convocatoria de una demencial asamblea que no se sostiene por ninguna parte. Se trata de la Asamblea de Transportes y Comunicaciones que la secretaria general de la Confederacion Territorial de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura ha convocado, en fecha del 15 de mayo, para el 23 del mismo mes (cuando se publiquen estas líneas ya se habrá superado dicha data).

¿Quién convoca?

Sorprende que la convocatoria la haya realizado la territorial y no el sindicato al que pertenecen los afiliados del sector. Habiendo como hay hoy en día tres sindicatos de Oficios Varios en Madrid, hemos de presuponer que los únicos que podrían plantearse la constitución de un sindicato sectorial serían los afiliados del sector de la ciudad de Madrid (y no el de Henares ni Madrid-Sur), pero ¿por qué este sindicato no ha hecho la convocatoria? La base orgánica de la CGT es la de sindicatos de ámbito local, que se federan entre sí. Cuando es necesario, el ámbito puede ser superior, pero siempre sin invadir los ámbitos de otros sindicatos del mismo nivel. Así, en Madrid hay, a saber, tres sindicatos de oficios varios, en los que está encuadrada toda la afiliación de un determinado ámbito territorial que no pertenezca a un sindicato sectorial concreto del mismo ámbito territorial. Por ello, en los sindicatos del Henares y Madrid-Sur puede haber afiliados de cualquier sector orgánico (incluido el del transporte) al no haber sindicatos sectoriales en su mismo ámbito territorial. En el Sindicato de Oficios Varios de Madrid no puede haber afiliación de sindicatos que ya tengan sindicato propio, pero sí podría haberla del sector del Transporte al no haber sindicato de este sector en dicho ámbito territorial (tengamos en cuenta que sí hay un sindicato irregularmente desfederado, pero esto lo dejamos para otra ocasión). ¿Adónde queremos llegar con todo lo anterior? Pues a que la convocatoria para montar un sindicato de sector ha de partir del sindicato que ahora se divide (suponemos que el de Oficios Varios de Madrid). Irregularidad manifiesta la convocatoria, ya que la creación de los sindicatos sectoriales habrá de nacer de los sindicatos de Oficios Varios.

¿A quién se convoca?

Según reza el escrito, se convoca “… a toda la afiliación de CGT, vinculada al sector de Transportes y Comunicaciones, que vivan y trabajen en el ámbito de la Comunidad de Madrid.” Ahora comenzamos a entender lo anterior. Es decir, no convocan a la afiliación del Sindicato de Oficos Varios de Madrid del sector del transporte, sino a toda la afiliación que pudiera haber en la provincia, incluyendo a la afiliación de otros sindicatos, como son los del Henares o el de Madrid-Sur. Con eso se constituiría un sindicato de ámbito provincial, pero con la irregularidad estatutaria de que su ámbito invadiría el ámbito de otros sindicatos ya constituidos. Y esto, evidentemente, no puede hacerse.

¿A petición de quién?

Se dice a los convocados que el llamamiento se hace “…a petición de un grupo de afiliadas superior a 75 personas…”, como si esta cifra mágica fuese justificación suficiente como para llevar adelante la convocatoria. Esto es una burda trampa. 75 es el número mínimo de personas que son necesarias para constituir un sindicato sectorial, pero no significa que su constitución sea obligatoria porque 75 personas lo deseen hacer. Es fácil imaginar (difícil parece ser para el secretariado de MCLMEX) que pudiera haber, por ejemplo, doscientas personas afiliadas y que solo 75 quisieran constituirse en sindicato sectorial; sería una irregularidad antiestatutaria porque se estaría imponiendo la voluntad de 75 personas a la mayoría de la afiliación del sector. Y no es que uno sospeche maldades, pero, de los afiliados que piden constituirse en sindicato de sector, ¿cuántos son realmente de OOVV de Madrid? ¿No se estará promoviendo un sindicato provincial porque no se llega a los 75 afiliados solo con los de la ciudad de Madrid?

Borrador de Estatutos

Se indica en la convocatoria que se adjunta “…el borrador de estatutos propuesto para su debate y aprobación…” ¿Quién ha hecho este borrador y por encargo de quién? ¿No deben aprobarse los Estatutos una vez tomada la decisión de constituirse en sindicato y con el nombramiento de una comisión que los redacte elegida por la asamblea del propio sindicato? No vale la pena recalcar esta irregularidad estatutaria, porque es palmaria.

Plazos

Se establece un plazo de ocho días entre la fecha de la convocatoria y la celebración de las asambleas pertinentes. ¡No importa que los estatutos de la CGT establezcan un plazo mínimo de 20 días para la celebración de una Asamblea estatuta-riamente conformada! Total, entre ocho y veinte días solo hay casi dos semanas de diferencia; los suficientes para leer con calma los Estatutos propuestos no-se-sabe-por-quién o para incluso buscar como oponerse a la constitución del sindicato, si esta no fuera aconsejable. Pero, claro, no está entre las intenciones de los convocantes el dar tiempo a los que consideran sus enemigos.

Con el carné en la boca

“…se realizarán las comprobaciones necesarias para verificar que las personas asistentes a la asamblea estén afiliadas y al corriente de pago en la organización. Será imprescindible identificarse adecuadamente para poder participar con voz y voto en la misma.” ¿Quiénes realizarán las “comprobaciones necesarias para verificar” si se trata de afiliados o no y quiénes los han designado? ¿Pedirán el DNI a la entrada, cuál maderos? ¿Se limitarán a echar una ojeada clínica para identificar a quienes tengan derecho a entrar, cuál porteros de las discotecas? ¿Y quién vigila que los que entren no sean ajenos al sector, pero sí afines a los convocantes? Porque las trampas se pueden hacer en ambos sentidos, ya puestos a desconfiar.

No a la federación de este sindicato

Constituir un nuevo sindicato es una cosa seria. Hacer las cosas bien desde el principio puede marcar su funcionamiento autoritario o libertario para siempre. La formación de un nuevo sindicato sectorial, nacido de Oficios Varios (única forma de hacerlo), deberá ser orientada desde el propio sindicato matriz y no desde otra instancia. El sindicato es el único que sabe qué afiliación hay en el sector en su ámbito territorial y si los promotores son los suficientes para comenzar a hablar de la cuestión. Debería realizarse una Asamblea inicial para debatir sobre la necesidad o no de constituirse como sindicato y, una vez tomada la decisión por mayoría (siempre teniendo un mínimo de 75 afiliados y afiliadas), nombrar una comisión que, en un plazo razonable, redactase unos Estatutos concordantes con los generales de la CGT. Estos Estatutos habrán de ponerse a disposición de una nueva Asamblea que, tras debate y modificaciones pertinentes, los modificará y aprobará. Solo entonces (en una nueva Asamblea) podrá elegirse un secretariado conforme los Estatutos aprobados y podrá iniciarse el proceso de adhesión a la organización. Hacerlo de forma apresurada, de una tacada, con afiliados de varios sindicatos distintos, va contra los Estatutos y contra la raíz libertaria que anima a la confederación.

Por eso, el Comité Confederal debería tener todas estas circunstancias en cuenta y, si no se corrigen, rechazar la integración de este nuevo Sindicato de Transportes y Comunicaciones en el seno de la organización. Las urgencias del autoritarismo por enmascarar el dislate que supuso la pretendida desfederación del sindicato del sector mediante su sustitución apresurada por uno nuevo no puede pasar desapercibida por la organización y aparentar normalidad orgánica ante un, cada vez más próximo, Congreso Confederal que deberá pronunciarse, entre otras muchas irregularidades, sobre lo sucedido con el sindicato desfederado. Por ello todo el proceso deberá ser analizado con lupa para evitar nuevos disparates o que el nuevo sindicato sea realmente libertario y autónomo y no sea más que la correa de transmisión del secretariado de MCLMEX y de sus autoritarios superiores.

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