¿SIGUEN SIN SERVIR PARA ALGO LOS ACUERDOS DE LA CGT?
Una más de la gavilla de autoritarios desde su trono
Hace ya unos tres años, cuando co-menzamos a ver -y sufrir- las andanzas del actual Secretario General y Secretariado Permanente, aún tardamos algo en reaccionar. Teníamos la ingenuidad de creer que era por inexperiencia o por desconocimiento, pero pronto habríamos de comprobar que estábamos totalmente equivocados. Simplemente, lo que estaba pasando es que el nuevo césar creía estar firmemente imbuido del poder absoluto otorgado por aquella maldita votación en el XIX Congreso que nombraba los cargos y que ello suponía un cheque en blanco para hacer y deshacer en la organización. Y no solo eso, sino que, desde entonces, ha venido saltándose a la torera los acuerdos orgánicos, tanto los estatutarios como cualquier otro de los que nos hubiéramos dotado en la confederación. Para quien pueda tener interés en el recorrido antiorgánico de nuestro SG y y su SP, lo invitamos a que visite la página de la revista La Campana y, en su hemeroteca, siga las andanzas, abusos y trapisondas de estos mandones impresentables: https://www.revistalacampana.info/. Allí también se puede leer el artículo publicado hace unas semanas titulado ¿Sirven para algo los acuerdos de la CGT?, en el que volvíamos a poner en candelero la actitud tirana del SP, que se pasa los acuerdos por el arco del triunfo, en este caso con respecto a los acuerdos de la CGT relativos a la edad de jubilación. Pensó el SP, o el SG o quien fuera, que estaba muy bien vulnerar el acuerdo adoptado en la Conferencia de Palencia sobre la edad de jubilación. Y así lo hizo, quedándose tan panchos, alabando la iniciativa parlamentaria de Podemos y dándoles caña a sus adversarios políticos.
¿Pero todo esto a qué viene? Pues viene a que los acuerdos de la CGT, cuando no le interesan al SG y al SP, se incumplen y santas pascuas. Porque ha vuelto a pasar. En Plenaria del Comité Confederal se incluyó en el Orden del Día la elección del lugar de celebración del XX Congreso y, para hacerlo, contenía, entre otras, la siguiente propuesta hecha por la Territorial de Madrid, Castilla la Mancha y Extremadura: “…queremos presentar como propuesta de lugar de celebración del XX Congreso Confederal Ordinario de CGT la ciudad de MADRID.” Ni que decir tiene que esta propuesta es la que salió adelante, ya que el SG y el SP se encargaron de laminar propuestas alternativas con todo tipo de excusas, propuestas que nunca fueron puestas a valoración por parte de la organización.
Sorprendentemente, el pasado 2 de julio se distri-buyó una circular con el pie de página de la Comisión Organizadora del XX Congreso Confederal de la CGT (sin firma ni cuño) en la que se comunica que “dicho comicio se celebrará en el Centro de Eventos “La Torre, ciudad del automóvil”, en Parla (Madrid)”. A los que no somos de Madrid nos asaltan las primeras dudas: ¿Parla (Madrid) está en la ciudad de Madrid? Pues resulta que no, que son ciudades distintas, a casi 30 kilómetros una de la otra. Está claro que hay un incumplimiento flagrante del acuerdo de ubicación del XX Congreso y que la Comisión Organizadora no está facultada para cambiar su lugar de celebración a voluntad.
La única explicación que da la Comisión Organizadora son las “muchas trabas administrativas por parte de ayuntamientos y comunidad autónoma”, afirmación que nos lleva a pensar que, cuando la territorial hizo la propuesta no había nada en perspectiva, ni siquiera esbozado. Graciosa es también la lección de geografía que se nos da en la comunicación al decirnos que los mejores sitios para alojarse son el propio Parla, Getafe, Leganés, Fuenlabrada o Madrid”, sin tener en cuenta el tiempo necesario para llegar a estas localidades desde el lugar del Congreso. Desde aquí mostramos nuestro convencimiento de que Parla no sería una localidad elegida por los sindicatos dados los problemas que seguramente habrá, pero eso nunca lo sabremos. Dormir a docenas de kilómetros del lugar de celebración del Congreso no parece lo más conveniente.
Cabe recordar aquí la venta exprés del local que había sido adquirido en Madrid por el anterior Comité Confederal. Era un local espacioso, con un gran salón de actos que hubiera servido perfectamente para nuestro Congreso, pero las inexplicables prisas de algunos nos tiene ahora sin local y, de paso, haciendo las Plenarias en Torrejón.
Finalmente, también hay que memorar que, en su momento, se presentaron propuestas alternativas a la celebración el Congreso en Madrid. Como ahora no va a ser en donde se acordó, lo razonable es la convocatoria urgente de una Plenaria en la que se valoren las distintas alternativas, incluida Parla, y que el conjunto de la organización, sobre todo los sindicatos, decidan el camino a tomar. Y nunca el camino a tomar es el de hacer uno lo que le salga del fafarique o, lo que es lo mismo, marcarse un Fadrique.