VII Época - 61

PLANTE DE SOLICITANTES DE ASILO Y REFUGIO EN MONTERROSO (LUGO)

Denuncian desatención y mal trato por la ONG Rescate

Todo comienza con la decisión del “gobierno más progresista de la historia” de externalizar y delegar en Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s), las obligaciones que tiene el estado de atender honestamente a las personas solicitantes de asilo y migrantes llegados a nuestro país, respetar sus derechos y ofrecerles refugio en condiciones dignas.

Decenas de refugiados desplazados por el gobierno a la localidad lucense de Monterroso en agosto del año pasado, iniciaron el pasado lunes, 17 de febrero, un encierro en el hotel de la villa, Río Ulla. Protestan contra el trato inaceptable, vejatorio y mísero, que reciben de la ONG Rescate, pues sufren una grave desatención sanitaria y psicosocial, falta de apoyo económico y un trato discriminatorio de carácter racista, que contrasta con el de los vecinos de Monterroso, que “siempre nos han acogido muy bien”.

“Huimos de la guerra, de amenazas de muerte, pasamos días sin comer, llegamos a Galicia desde Gran Canaria, Tenerife, Madrid, Mérida … somos migrantes, desesperados, demandantes de asilo y refugio y no merecemos este lamentable trato, que no es de ahora, sino que viene de tiempo atrás”. Uno de los aspectos que más indigna y preocupa a los refugiados es la falta de atención sanitaria: «Cuando tenemos problemas para ir al hospital, se niegan a llevarnos y tenemos que costear nosotros el viaje», pese a que “estamos sin recursos ni posibilidad de obtenerlos con nuestro trabajo, que es lo que deseamos todos: trabajo y vida digna”. Además, se quejan de que la organización no es transparente con los trámites burocráticos que les afectan y de los que dependen. «Tenemos compañeros a los que les aprobaron la solicitud de asilo y nadie se lo comunicó», confiesan.

El delegado del Gobierno en Galicia acudió al lugar del encierro pasados dos días. En ningún momento, se excusó ante los migrantes por privatizar en favor de Rescate lo que debiera ser un servicio público, en el mismo nivel que la sanidad o la educación. Del mismo modo que la sanidad o la educación pública no pueden diseñarse con criterios de caridad o beneficencia privados, tampoco el Asilo y Refugio o el trato a personas migrantes puede externalizarse, delegarse o privatizarse, en ONG’s, muchas de ellas ligadas a grandes grupos de poder e intereses económicos privados. Así, según declaraciones del delegado del Gobierno, Rescate es una organización del tercer sector que «prácticamente está gestionando todos los centros de Galicia».

Al cierre de La Campana, el conflicto todavía no se ha resuelto, de modo que los migrantes continúan encerrados en el Hotel, manifestándose ocasionalmente delante de las puertas.

Crónica AL La Campana

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