“EL GENOCIDIO EMPIEZA AQUÍ”
Bloquean la entrada a la fábrica de armas de Trubia
Más de treinta personas llevaron a cabo en la mañana del 4 de junio una acción de protesta pacífica en la Fábrica de Armas de Trubia (Oviedo), propiedad del Ministerio de Defensa. El bloqueo de la fábrica ocurre el mismo mes que un barco de la Flotilla por la Libertad zarpa hacia Gaza con ayuda humanitaria, además de la Marcha Global desde El Cairo hasta Raffah donde ciudadanos de todo el mundo exigirán el cese del bloqueo israelí en sus fronteras. La cifra de muertos en Gaza supera los 51.000, y son 14.000 los bebés que sufren malnutrición en el territorio palestino.
La acción fue iniciada por diez personas, cinco de las cuales bloquearon con sus cuerpos encadenados el acceso al complejo industrial armamentístico, portando pancartas con mensajes como “El Xenocidiu entama equí” (El genocidio comienza aquí, en bable asturleonés) o “STOP genocidio”. Al poco tiempo el grupo fue arropado por más de una veintena de ciudadanos que llegaron posteriormente convocados a través de las redes sociales, exigiendo al gobierno español el embargo y el fin del comercio de armas con Israel y una postura más firme contra el genocidio, coherente con la dimensión atroz del nuevo holocausto. “Desde Asturies, exigimos el cese de toda actividad económica y mercantil con Israel: no permitiremos la colaboración de España en el genocidio a Palestina”, declararon los manifestantes.
La acción de protesta comenzó a las 10 de la mañana y se prolongó durante una hora y media, durante la cual la entrada y salida de vehículos ha estado bloqueada afectando a varias decenas de camiones.
El bloqueo finalizó cuando la Guardia Civil instó a unos trabajadores de la fábrica a que cortasen las cadenas con una cizalla de la empresa, una operación criticada por los asistentes por contravenir a su juicio los protocolos de seguridad. Sin embargo, los trabajadores optaron por actuar de modo servil, prestándose a hacer lo que se les pidió, sin que tuviesen ninguna obligación de obedecer.
Para los participantes en el bloqueo, las afirmaciones del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, sobre que el gobierno de España no concede nuevas licencias de exportación de armamento a Israel, ni se permiten escalas a buques con armamento con dicho destino, son desmentidas por los, al menos, 36.7 millones de euros que se han generado en importaciones de Israel en armas, municiones y tanques, entre otros. Tampoco coincide con los 5.3 millones de euros en exportaciones armamentísticas que las aduanas israelíes afirman, ni con las escalas de barcos con armamento que Progressive Internacional y Palestine Youth Movement declaran haber registrado en la costa gaditana.
Los participantes del bloqueo señalaron además el hecho de que Elbit Systems, la principal suministradora del ejército israelí, es proveedora de componentes a la fábrica de armas y que ‘’el exterminio en curso ha hecho crecer obscenamente sus beneficios’’. En España, Elbit Systems, sus filiales y las empresas que suministran, desarrollan y mantienen sus productos, se han adjudicado 17 contratos públicos, y anuncia que el 7 de julio pagará los dividendos a accionistas. ‘’Imaginemos lo que supondría un embargo, un boicot efectivo con sustento de los Tribunales Internacionales que investigan el genocidio’’ se preguntaban los activistas.
La otrora empresa pública, Santa Bárbara Sistemas, privatizada años atrás y ahora propiedad de la empresa estadounidense General Dynamics, se ha beneficiado colateralmente de la adjudicación de contratos a Elbit Systems. El Ministerio de Defensa de Letonia adjudicó en enero de este año un contrato de 373 millones de euros a Santa Bárbara para que le suministre 42 vehículos blindados ASCOD que serán fabricados en Trubia. En abril, se conoció que Santa Bárbara adjudicó, a su vez, a Elbit Systems un contrato de 88 millones de euros para que arme esos vehículos con una torreta UT30MK2.
Esta acción de protesta civil se une a muchas otras ocurridas en el territorio español y en Asturias desde octubre de 2023: entre manifestaciones, concentraciones y acampadas universitarias como la de los estudiantes de la Universidad de Oviedo en el campus del Milán, son miles de personas las que se han posicionado en contra de la complicidad de las instituciones españolas en la ocupación y limpieza étnica del pueblo gazatí.
Fuente: Nortes / Voz de Asturias
