EL PLANETA LIBRE

Título original: La belle verte

Año: 1996

Duración: 99 min.

País: Francia

Dirección: Coline Serreau

Guion: Coline Serreau

Música: Coline Serreau

Fotografía: Robert Alazraki

Reparto: Coline Serreau, Vincent Lindon, Samuel Tasinaje, Marion Cotillard, Claire Keim, Catherine Samie, Paul Crauchet, Patrick Timsit, Yolande Moreau

La directora y actriz francesa Coline Serreau dirigió en 1996 El planeta libre tras el gran éxito de público que logró con otra comedia, Tres solteros y un biberón (1985), que consolidó su carrera como realizadora. Además de actuar como protagonista, Serreau se encarga prácticamente de todos los aspectos de la producción, ya que también firma el guion y la música. En esta ocasión no alcanzó la misma notoriedad de su trabajo anterior, aunque la película tuvo una cierta repercusión fuera de su país y posteriormente se convirtió en una pieza de culto, lo que no ha impedido que se haya mantenido casi escondida en los últimos años, tal vez porque no interesa demasiado que los espectadores se paren a pensar en el mundo desde una perspectiva diferente.

La historia comienza en un planeta similar a la Tierra en el que viven seres que parecen humanos, pero tienen capacidades extraordinarias, como la de comunicarse telepáticamente o la de transportarse en el espacio. Llevan una vida sencilla y natural en perfecta armonía con su entorno en la que no existe el dinero y se prescinde de casi todo lo material, todo se comparte y alcanzan la edad de 250 años.

Durante la reunión anual del planeta, en la que intercambian lo que producen y deciden los viajes comunitariamente, se plantea siempre la misma pregunta: “¿Quién quiere ir a la Tierra?”. Nadie ha ido allí en los últimos 200 años porque se considera un lugar poco evolucionado y peligroso. La única voluntaria es Mila, hija del último hombre que estuvo allí en la época de Napoleón. Su destino es París, donde vive todo tipo de peripecias y su manera de ver el mundo contrasta radicalmente con las aberraciones de la sociedad terrestre actual.

La película es una sucesión de divertidos gags con una estructura algo deslavazada, pero se deja ver con agrado gracias a las excelentes interpretaciones de todo el elenco, que incluye a una joven Marion Cotillard en uno de sus primeros papeles. El humor no impide que se aborden con inteligencia y profundidad temas diversos como el consumismo, el feminismo, los valores sociales, el ecologismo, el pacifismo o el rechazo a las tecnologías perjudiciales, todo ello con una extraordinaria dimensión poética.

El planeta verde es una película que se anticipó a su tiempo y que conviene recordar, ya que 25 años después los males de nuestro mundo que se apuntaban en ella no han hecho más que agravarse y no parece que la alocada carrera para destruir el planeta vaya a detenerse a pesar de todos los siniestros avisos que estamos recibiendo.

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