EL MAESTRO QUE PROMETIÓ EL MAR
Título original: El mestre que va prometre el mar
Año: 2023
Duración: 105 min.
País: España
Dirección: Patricia Font
Guion: Albert Val. Novela: Francesc Escribano
Reparto: Enric Auquer, Laia Costa, Luisa Gavasa, Ramón Agirre, Milo Taboada
Música: Natasha Arizu del Valle
Fotografía: David Valldepérez
Recientemente, El maestro que prometió el mar, una película que en principio estaba destinada a pasar sin pena ni gloria por los cines de nuestro país, ha logrado un éxito inesperado entre el público, a pesar de tratar temas no precisamente desconocidos nuestro cine: la educación en la Segunda República, las tensiones sociales, el golpe de Estado y, décadas después, las fosas comunes.
La directora Patricia Font cuenta la historia real de Antoni Benaiges, un joven maestro originario de Tarragona que fue destinado a un pueblo de Burgos poco antes de la guerra civil española. De ideología republicana y métodos pedagógicos modernos, Benaiges fue asesinado por las milicias falangistas tras el golpe de estado del 36.
La película se basa en la novela de Francesc Escribano y trata dos historias paralelas en dos momentos históricos diferentes. En el presente, Ariadna busca en la zona de Burgos al padre de su abuelo, perdido en una de las muchas fosas comunes que, aún hoy en día, quedan por exhumar. Allí conoce la historia de Benaiges y su llegada a Bañuelos de Bureba, una pequeña localidad rural donde enseñó a los niños a utilizar la imprenta mediante el método pedagógico del francés Freinet y les prometió llevarlos a ver el mar antes de su trágico final.
Por encima de todo, El maestro que prometió el mar es una película emotiva que sabe ganarse al espectador sin caer en la sensiblería. Puede achacársele cierta idealización en algunos momentos al describir la labor del maestro y su relación con los alumnos, pero no deja de ser creíble en ningún momento. Es entrañable ver a este profesor entregado, idealista y cercano, así como la inspiración que suscita en los niños y su ilusión por aprender y desarrollar diferentes actividades.
Puede que el mayor punto fuerte de la película sea la elección de Enric Auquer en el papel de maestro. El actor logra transmitir a la perfección la ternura y energía del personaje. Casi parece estar hecho para el papel, ganándose la simpatía del espectador sin reservas.
Hacia final, la película trata de alejarse lo máximo posible de otras que tratan temas similares, como La lengua de las mariposas (1999), con la que es inevitable hacer comparaciones, y evita mostrar lo desagradable para centrarse en la humillación y la ruptura que supone la violencia. En contraste con la mayoría de películas de este tipo, es un tramo que ocupa bien poco dentro de la historia. Font logra mostrar la violencia con gran contención formal, sin eludir nada, pero evitando siempre lo morboso o exhibicionista.
El maestro que prometió el mar se enmarca dentro de un cine con responsabilidad histórica y social, que se encarga de no dejar que estas historias caigan en el olvido. La película habla de las fosas comunes; de las abiertas y las que aún no lo están, del peligro del silencio y de la necesidad de conocer nuestro pasado. Además, también habla de la herida de aquellos que no quieren hablar, por miedo o dolor, por vergüenza y culpa.