AISHA
Año: 2022
Duración: 94 min.
País: Irlanda
Dirección: Frank Berry
Guion: Frank Berry
Reparto: Letitia Wright, Josh O’Connor, Denis Conway, Stuart Graham, Ruth McCabe, Lorcan Cranitch
Música: Daragh O’Toole
Fotografía: Tom Comerford
Aisha es una refugiada nigeriana que lleva un año en Irlanda, tras huir de su país natal después de que su padre y su hermano fueran asesinados y ella brutalmente agredida porque su padre no había podido devolver los préstamos que había contraído para pagar sus estudios universitarios. Debe permanecer en una residencia que parece casi una prisión mientras se prepara para la entrevista que determinará si puede quedarse en Irlanda y también traer a su madre, que se esconde en Lagos y sigue en peligro.
Aisha trabaja como ayudante en una peluquería de Dublín donde todo el mundo es amable, aunque a veces un poco condescendiente. En «casa», intenta no meterse con el gerente de la residencia, que aparenta ser cortés y decente, pero en realidad es un controlador que no tolera la más mínima infracción.
Conor es un adicto en recuperación, socialmente torpe y con antecedentes penales, que acepta un trabajo de seguridad en el turno de noche de la residencia. Siempre encorvado y mirando al mundo con recelo, Conor se siente afectado por el maltrato que reciben los residentes. Entabla una tímida amistad con Aisha, primero colándose a hurtadillas en la cocina para calentarle la comida en el microondas a deshoras y, finalmente, compartiendo con ella conversaciones entrecortadas pero dulces en el autobús.
Cuando Aisha es trasladada repentinamente a una residencia en las afueras de Dublín formada por hileras de pequeños remolques alineados en un aparcamiento, pierde su trabajo y parece más lejos que nunca de conseguir asilo. Le dice a Conor que su vida es demasiado complicada, demasiado llena de angustia, como para plantearse cualquier tipo de relación personal, pero Conor insiste a su manera.
El guionista y director Frank Berry y el director de fotografía Tom Comerford siguen el viaje casi kafkiano de Aisha en un docudrama que favorece los primeros planos de las expresiones faciales y las frases de la actriz protagonista, increíblemente eficaces y a menudo bellamente sutiles.
En la presentación de la película se nos informa de que el guion de Berry se basa en las experiencias reales de solicitantes de asilo en la República de Irlanda, y hay una autenticidad real en los detalles de cómo funciona (o, más a menudo, no funciona) este proceso: cómo los solicitantes de asilo pueden ser trasladados de un lugar a otro a capricho de un cruel supervisor, plenamente conscientes de cómo un cambio de escenario o de rutina puede cortarles las alas. Y la línea entre ficción y documental se difumina un poco en una secuencia en la que se intercalan solicitantes de asilo reales, mujeres que hablan con franqueza, miedo y rabia sobre la amenaza de deportación.
Este drama intenso y sincero aborda una preocupación creciente en Irlanda: que una nación antaño conocida por sus emigrantes, que abandonaron en masa el país para escapar de la miseria, se esté volviendo irónicamente despiadada con sus propios solicitantes de asilo (sin llegar aún a los extremos de sus vecinos británicos). Por desgracia, en nuestro país, también con un pasado emigrante, estas actitudes ganan cada vez más terreno y la única opción es combatirlas de todas las maneras posibles.
