NADIA ANJUMAN
(Herat, Afganistán, 1980 – 2005)
Durante la tiranía del régimen talibán en Afganistán, la poeta Nadia Anjuman, formó parte de un círculo clandestino de mujeres, La Escuela de la Aguja Dorada, que estudiaban literatura, bajo la dirección del profesor Mohammad Naser Rahyab. En 2005, tras la caída de los talibanes, publicó su libro de poemas, Flor ahumada. En ese mismo año, murió en circunstancias nunca aclaradas, probablemente asesinada, lo que provocó que su segundo libro, Una cesta de ansiedad, viese la luz en 2006, en edición póstuma.
NO DESEO ABRIR LA BOCA
No deseo abrir la boca
¿Qué podría cantar?
Yo, odiada por mi época,
tanto da que cante o no.
¿Cómo hablar de miel
si todo me sabe a hiel?
¡Ay, pues el opresor me golpeó en la boca!
Compañero no tengo en el mundo a quien seducir
¿Qué más me da reír, llorar, morir o vivir?
Yo, cautiva en esta celda de impotencia y aflicción,
vine al mundo inútilmente,
y sellada debe ser mi boca.
Ya sé, ¡corazón mío!,
que hubo primaveras y tiempo de regocijo,
más, ¿qué puedo hacer si tengo las alas atadas
y no puedo volar?
Aunque hace mucho que gurdo silencio,
no olvidé las canciones,
pues no dejo de susurrar a cada momento
las palabras de mi corazón,
recordando que llegará el jubiloso día
en que abriré la jaula,
me liberaré de este cautiverio
y cantaré embriagada.
No soy como ese frágil sauce
que se estremece a la mínima brisa,
soy una mujer afgana,
y justo es que no ceje en mi lamento.
Este poema está publicado en el libro “Nadia Anhuman: Poesía completa”, edición bilingüe, con introducción, traducción del persa y notas de Rocío Moriones Alonso (Edit. Hiperión, Madrid 2025)