ANACLETO OLO MIBUY
(Kam – Guinea Ecuatorial 1951)
Del poeta guineano Anacleto Olo se dice que “si hubiera que resumir su muy fecunda producción poética en una sola palabra, la palabra sería libertad” pues esa ha sido la razón de su grito poético, su motivo último y razón de vida.
A UN JOVEN FUSILADO EN SANTA ISABEL
No te habrías preguntado,
con enigmas de tu negrura
ecuatorial
cuál es tu nombre
y qué secreto arcano
te reservaron tus padres
en la ahumada boca del Pico
Isabelino …
Y … ya te colocas la soga
de tu juventud
tragando las balas finales
de tus hermanos verdugos.
Y tu cuerpo soporta anónimas burlas
de tantos ojos ciegos
comiendo la libertad de tus huesos.
Mientras llevas confundido
el último sueño de algodón,
entre las tablas mudas
de tu última cuna.
Voy con esta luz de rimas
dejando flores estériles
en las burbujas de tu sangre,
y poniendo, piadoso
en cada carne de tu cuerpo
destrozado
las letras muertas de tu libertad.
El SILENCIO DE LA NOSTALGIA
[Fragmento – 4 estrofas]
Está prohibido derramar el llanto
por la ciudad del “silencio”.
Hay un silencio de humo blanco
que se yergue sobre tejados de mimbre;
un silencio de cal,
cal viva para los muertos.
¿Dónde se retiró pavorosa
la esperanza ferviente de un pueblo,
y la luz de su buen lucero?
¡Qué estrellas alumbran hoy,
tanto dolor y duelo, y tanta pena,
la angustia que devora plácida
la ciudad del silencio? …
Encontramos estos poemas en la “Antología de la literatura guineana”, edición preparada por Donato Ndongo-Bidyogo, para la Editora nacional (Madrid, 1984)