YAUHENIYA YANÍSHCHYTS
(Rudka, 1948 – Minsk, 1988)
La poeta y escritora bielorrusa, Yauheniya Yaníshchyts, canta el vigor de la naturaleza y el paisaje, tantas veces maltratado por el ser humano que lo habita, por más que ello implique su propia deshumanización. Pero siempre quedan, a pesar de la destrucción, testigos irredentos y eternos … una poeta, una mujer que lava en silencio, una gaviota por la que ha de doler el corazón de pena …
UNA MUJER LAVABA EN SILENCIO
Una mujer lavaba en silencio
levantaba la mano hasta las cejas.
Con sus ojos claros
miraba el cielo en el río.
La mujer dibujaba algo
de aquel tiempo inolvidable.
Y el silencio estaba sobre ella,
como la primera vez después de la guerra.
La mujer recordaba sentidamente
en el atardecer de un día de agosto …
Como la camisa bordada, florecía
la altura del cielo sobre la viuda.
Y mañana habrá que levantarse temprano …
Y mañana otra vez esperando el correo …
Ella no sabía para qué
había cogido la camisa para aclarar.
GAVIOTA SOBRE LA BAHÍA
Y esta bahía es pura tranquilidad …
Se escondió, vacilante …
Viven en grupo
y los pescadores, y los peces …
Pero la voz se escucha más a menudo:
tal es el fracaso –
la gaviota perdió las crías
y llora sobre la bahía.
Y las olas levantan espuma y las alas
han sido tocadas por la tarde.
Y late un grito incesante
sobre el barco que se acerca.
No hay nada que te ayude,
nosotros estamos aquí de paso, gaviota …
Pero tu grito vuelve a mí por las noches
y hace que me duela el corazón por la pena.
Yo misma entre los vientos
soy toda vuelo tenaz,
cuando busco, como si fueran amigos,
las palabras perdidas.
Encontramos estos dos poemas en la antología poética “Un ave indómita”, de Yauheniya Yaniíshchyts. Traducción de Francisco Ruíz Soriano (Edit Visor, Madrid 2025)