VII Época - 107

AMALIA IGLESIAS SERNA

(Menaza, Palencia, 1962)

Filóloga y poeta, su obra poética abarca al menos cinco libros, entre ellos Un lugar para el fuego (1984) y (1994). El sueño y anhelo libre de la niña se han ido, nadie sabe cómo ni cuándo, la Memorial de Amauta herida se esconde, “sin cicatriz ni sombra”.

CENIZA

Sólo aguas en tregua 
nacidas para ser ceniza múltiple del viento.
Ya ves que paradoja
amor, qué despropósito, 
quería ser ave fénix, 
amor, que engaño, 
que fraude sustentaba mi proyecto, 
quería volver como un corcel glorioso, 
como un crepúsculo de llama 
recurrente 
y amanecer contigo en lo absoluto.

TUMBA DE PÁJARO

La hierba fulgura más verde que anteayer
y me he acercado.
Al abrigo de los matorrales
un pequeño jardín se sabe dulce alegoría de la muerte.
Como  entonces se escucha
                              un sonido encandilado de élitros
y el viento norte pasa diciendo que no hay nadie.
Veo ahora una niña antigua,
me  reconozco en sus dos manos lentas
mientras pliegan las alas mudas en un hueco de tierra
y se inventa una oración
que habla de libertad y cielo azul para mañana
y dice algo de volar muy alto
mientras pasan las yemas de sus dedos
                              modelando una tumba.
Las mismas yemas de mis dedos
                              después de veinte años,
húmedas entre la hierba certifican:
                              no hay cicatriz ni sombra de la herida.
Cuando levanto la vista
                              la niña se ha marchado.

Encontramos estos poemas, el primero, “Tumba de pájaro” en la antología “Mujeres de carne y verso. Antología poética femenina en lengua española del siglo XX”, edición de Manuel Francisco Reina (La esfera literaria Madrid, 2001) y el segundo “Ceniza” en Poetryalquimia.

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