VII Época - 67

Editorial

Te han sitiado corazón
y esperan tu renuncia.
Los únicos vencidos, corazón,
son los que no luchan.
No te entregues, corazón libre.
No te entregues.

Rafael Amor

La maquinaria genocida israelí, sigue su atroz marcha, en aras de imponer la ‘solución final’ al exterminio del pueblo palestino y lograr la cobarde ‘conquista’ y apropiación del territorio que ansía robar. El consentimiento de estos hechos, representa el oprobio de un mundo y de un régimen político, que merece ser combatido y recluido en la historia de la infamia humana, para que jamás pueda repetirse.

Nadie ignora que la decisión y exhibición ejecutiva del monstruoso crimen llevan por insignia la bandera nacional de Israel, pero tampoco nadie ignora que semejante horror -de la misma naturaleza que el cometido durante los años 40 del siglo XX por los jerarcas nazis, algunos de los cuales fueron juzgados en Nuremberg y ahorcados- sólo está siendo posible con la complicidad de las democracias capitalistas de EE UU y la Unión Europea y, con esta, del conjunto de la institucionalidad política española, protagonizada por el gobierno de coalición PSOE-Sumar.

Así, el próximo domingo el carguero militar Maersk Detroit, cruzará el Estrecho de Gibraltar, con destino al puerto de Tánger. Allí trasladará a otro buque de la misma naviera, Nexoe Maersk, los aviones de combate F-35 y munición que transporta con destino final en la base aérea israelí de Nevatim, uno de los principales centros operativos desde donde se lanzan ataques aéreos sobre la Franja de Gaza. Para realizar esa operación, el buque Nexoe Maersh llegará a Tanger tras haber hecho escala en Barcelona, Valencia y Algeciras, con autorización explícita del gobierno español. Lo que contraviene los tratados internacionales de comercio y transporte de armas y vulnera incluso la legislación internacional, una y otra vez convertida en papel mojado, cuando no garante de su permanente incumplimiento en materia de derechos y humanidad.

En 2007, el gobierno de Israel cercó por tierra, mar y aire, la pequeña Franja de Gaza. Convirtió entonces el pequeño territorio en “la mayor y más siniestra cárcel al aire libre del mundo”, en la que los prisioneros indefensos vienen siendo sumariamente ejecutados por miles en los sucesivos bombardeos israelíes, particularmente cruentos los de 2008, 2012, 2014, 2020 y, ahora, 2023-2025.

Hace ya año y medio decíamos que “ahora mismo, Israel pretende dar ante el mundo el penúltimo paso para la anexión definitiva de la Palestina histórica, que ultime el genocidio del pueblo palestino”. Los episodios ocurridos en estas últimas semanas, a partir del 18 de marzo, en que el gobierno israelí rompió el ‘alto el fuego’, así lo testimonian:

+ Bloqueo a la ayuda humanitaria. Desde marzo, Israel no permite la entrada en toda la Franja de Gaza de ayuda humanitaria alguna. No pueden llegar ni distribuirse alimentos, agua, medicina, luz o fuentes de energía imprescindibles para la vida, mientras que la población gazatí ha de sobrevivir -aquellos que lo logran- a la intemperie. La ONU estima que, ahora mismo, 60.000 niños en Gaza necesitan tratamiento por desnutrición aguda, que Israel no permite que les lleguen.

+ Destrucción de la asistencia sanitaria en Gaza. El 14 de abril, Israel ha bombardeado el Hospital Al Ahli Bautista de la ciudad de Gaza, el último que quedaba operativo. Desde altavoces, los asesinos israelíes “concedieron 18 minutos a los pacientes y el personal para evacuar por la fuerza el hospital”. Pasado ese tiempo, los misiles impactaron en el edificio que quedó parcialmente destruido. Algunos de los pacientes, como un niño necesitado de oxígeno, murieron en el intento de evacuación y otros, malheridos, han fallecido al quedar abandonados en la intemperie, víctimas del frío intenso.

El 23 de marzo quince sanitarios palestinos de la Cruz Roja y Naciones Unidas, fueron ametrallados por el ejército israelí. Los cuerpos fueron encontrados días después enterrados bajo la arena, con las manos atadas y huellas de disparos en la nuca. Con posterioridad, el 5 de abril, salió a la luz un vídeo de una de las víctimas en las que se demuestra que las ambulancias estaban claramente identificadas, con luces y sirenas encendidas, mientras comenzó el ataque.

+ Continuidad de los asesinatos y ejecuciones sumarias de la población palestina. Desde el 18 de marzo, la reanudación de los bombardeos, asesinatos selectivos y matanzas, han provocado la muerte de no menos de 1700 personas, a las que hay que sumar los desaparecidos bajo los escombros o los fallecidos por hambre, desnutrición severa y desatención sanitaria.

+ Anexión militar inmediata del 20 % del territorio, a la espera de la anexión total. El gobierno israelí anunció el 12 de abril, la anexión militar del sur de la Franja de Gaza y expulsión de sus habitantes palestinos. Esto conlleva anexionarse de facto un 20% de la Franja de Gaza, donde vivían hasta 200.000 palestinos, pero en la que ya solo quedaban un par de centenares de supervivientes, completamente aislados.

Desde que Israel rompió el alto el fuego en Gaza el pasado 18 de marzo, más de 400.000 palestinos han sido desplazados, sometidos a órdenes de evacuación emitidas por las fuerzas armadas. Además, las designaciones de zonas como “prohibidas”, que han dejado bajo control israelí aproximadamente un 66% del territorio palestino. Al decir de la chusma militar israelí, “el ejército se plantea incluso echar abajo todos sus edificios … (por más que) lo hagan o no, quienes allí vivían ya nunca podrán volver”.

Contra esta falsa ‘solución final’ que protagonizan Israel y la comunidad cómplice, de nuevo alzamos nuestra voz en esta La Campana, “dispuestos a compartir y difundir la justa lucha del pueblo palestino, en pos de una sólida esperanza por la libertad y la dignidad humanas”. Aún es tiempo de lucha y solidaridad contra la vesania israelí e internacional, pues por más muertes, mutilaciones y miedo que quieran extender habrá millones que sobrevivan pese a todo … y volverán a intentar romper las alambradas … serán de nuevo ‘terroristas’, y nosotros con ellos, “pero sólo hasta el día en que la humanidad venza”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *