Editorial
Te han sitiado corazón
y esperan tu renuncia.
Los únicos vencidos, corazón,
son los que no luchan.
No te entregues, corazón libre.
No te entregues.
Rafael Amor
Hace poco más de un mes señalábamos que “a medida que se acercaba la fecha de la Plenaria de CGT (8 de abril, Torrejón de Ardoz), todas las señales que la precedían apuntaban a la gravedad del momento que vive la organización”, abocada por intereses privados (bastardos, respecto de la propia CGT y el anarcosindicalismo que nos define) a la fractura orgánica y, enseguida, al enfrentamiento por ‘quedarse’ con las siglas.
Una vez celebrada la Plenaria, se han confirmado los peores pronósticos.
La decisión de los comités confederales de Canarias, Cataluña y MCLMEx -enfrentados en esta crucial cuestión a los de Aragón, Baleares, Asturias, Castilla-León, Euskal-Herría, Galicia y Valencia y Murcia- de convocar una Plenaria Extraordinaria con el propósito de adoptar “las medidas orgánicas a tomar contra las personas que asaltaron con violencia la plenaria confederal del 28 de enero de 2025”, no es más que un último (de momento) ejercicio de desprecio a la verdad y de autoritarismo, necesario para culminar el próximo 3 de junio (celebración de Plenaria Extraordinaria de CGT, con ese único punto en el Orden del Día) la ruptura de la CGT que tan traidoramente los confabulados vienen buscando desde hace más de dos años.
En la convocatoria de la Plenaria del 8 de abril, constaba como punto del Orden del Día, la solicitud de la Confederación Territorial de Canarias, “Propuesta de convocatoria de Plenaria confederal extraordinaria”, al objeto de que “se propongan las medidas orgánicas a tomar contra las personas que asaltaron con violencia la plenaria confederal del 28 de enero de 2025”.
Esto proponía Canarias, por más que diversos informes de miembros del Comité confederal asistentes aquel día afirmasen, con toda contundencia que nunca se produjo tal “asalto con violencia” y que ningún miembro del Comité confederal sufrió agresión ni lesión alguna, por leve que fuese. Por otro lado, si con las acusaciones de ‘violencia’ y ‘asalto violento’ se hubieran referido Canarias y quienes le apoyan, SG incluido, a algo diferente al “uso intencionado de la fuerza física o el poder en daño de terceros” (definición común de ‘violencia’), entonces la responsabilidad y autoría de esa otra ‘violencia’ correspondería a quien -autoritaria, ilegítima y en flagrante vulneración de estatutos confederales- había decidido “prohibir” el acceso y expresión de los compañeros andaluces agraviados y expulsados de una reunión a la que tenían el legítimo derecho y deber ético, moral y estatutario, de asistir, tal como en su momento adujo el SG de CGT Galicia.
Para lograr en la Plenaria del 8 de abril, los ‘apoyos’ y ‘mayoría’ suficientes que garantizasen el ‘éxito’ de la propuesta de Canarias, el SG de CGT, Miguel Fadrique, hubo que recurrir al procedimiento de sumar al tándem, Canarias-Cataluña-MCLMEx, los ‘votos’ de representantes de CGT Andalucía, allí presentes pese a que distintas Confederaciones Territoriales y la mayoría de los sindicatos de Andalucía ya habían expresado con anterioridad que no les reconocían en sus cargos y representación, por haber vulnerado los estatutos confederales y ser los responsables locales de la ruptura que sufre la CGT andaluza.
Pese a la contundencia de estos hechos, la solicitud de Canarias fue incorporada al Orden del Día por el SG de CGT, Miguel Fadrique, al mismo tiempo y en el mismo documento que ignoraba la reiterada reclamación (por cuarta vez, una por cada una de las Plenarias confederales habidas) de CGT de Galicia de no menos de siete puntos, en su abrumadora mayoría relacionados con la suicida conflictividad orgánica que arrostra la CGT desde hace más de dos años.
Finalmente, el ‘éxito’ de semejante maquinación escisionista se materializó este 8 de mayo en la convocatoria por el SG de la CGT, Miguel Fadrique, de una Plenaria Extraordinaria de CGT para el 3 de junio (Torrejón de Ardoz), con el único punto del Orden del Día citado.
Se trata, una vez más, de amañar en el Comité confederal la expulsión de compañeros andaluces, como antes lo lograron -por el mismo procedimiento antiestatutario y con el mismo infame respaldo- con el sindicato de Transportes de Madrid y con militantes del ámbito confederal de FETyC y Banca. Una vez más, un Comité confederal que sistemáticamente viene renunciando a actuar como tal, parece avenirse a seguir la senda cainita de las expulsiones e ‘inhabilitaciones’ arbitrarias en un suceso -falsamente relatado y magnificado- y no afrontar de las causas evidentes que pudieran haberlo provocado.
Esperemos que esto no llegue a suceder al día 3 de junio.
Desde La Campana hacemos un llamamiento a las siete Confederaciones territoriales que se manifestaron en desacuerdo con la convocatoria de esta Plenaria extraordinaria y también a la confederación andaluza agraviada para que, de no suspenderse su celebración por quien la ha convocado, se hagan presentes, incluso a la puerta, y, con toda la energía necesaria:
Impidan que se adopte ninguna resolución sobre este punto del Orden del Día, pues lleva en su enunciado, tanto la mentira y la perversión autoritaria, como una propuesta secesionista y anticonfederal
No admitan que se llegue a ninguna votación, ya que las votaciones (cuando no hay más remedio que votar, tal como prevé el art. 45 de los estatutos) están para solucionar problemas y no para provocarlos.
Que anuncien que de ningún modo se va a aceptar ninguna inhabilitación ni expulsión de los compañeros acusados con falsedad
Y así, hasta lograr que el Comité confederal se niegue a seguir por la senda de final conocido -la ruptura y la escisión- marcada por Miguel Fadrique y sus secuaces y afronte la convocatoria de un Congreso extraordinario de la CGT, que resuelva el conflicto creado en términos de democracia directa y anarcosindicalista, es decir, por los sindicatos reunidos en Congreso, cada uno con su voz y representación directa.

