Editorial
Te han sitiado corazón y esperan tu renuncia. Los únicos vencidos, corazón, son los que no luchan. No te entregues, corazón libre. No te entregues. Rafael Amor El dramático tributo en muertes y graves daños personales que cobra en este país la siniestralidad laboral no lo reclama el “Trabajo”, sino las condiciones laborales en que