Y EL CRIMEN EN LA FRONTERA SUR SIGUE Y SIGUE …

Ensordecidos y distraidos por la sociedad del espectáculo en que han convertido la vida y el debate públicos, nos aquietamos en silencio a esta tragedia cotidiana, que no cesa. En el editorial de La Campana, nº 25 (VI Época) del 19.01.202, se escribía: “Los gobiernos español y europeo, ¡en nuestro nombre!, organizan esta cruel realidad de la Frontera sur de Europa. Lo hacen, consciente y libremente, atendiendo no al interés de las sociedades que aseguran representar, sino a los intereses del capitalismo al que sirven, necesitado tanto del expolio in situ de los recursos naturales de África como de la apropiación del esfuerzo, la angustia y el trabajo de sus gentes.”

Dos meses más tarde, todo sigue igual, sino peor. El número de muertos por ahogamiento, víctimas todos y cada uno de ellos de las políticas de extranjería de la Unión Europea y de cada uno de sus gobiernos en los países mediterráneos, incluido por supuesto el español, no cesa de crecer. Y esto es así, aunque hayan desaparecido absolutamente de las páginas de los medios de comunicación, cuya censura en esta materia es absoluta, propia del totalitarismo más extremo. En nuestro país, ningún grupo mediático se libra de esta vergüenza y antes que ninguno el que representan la prensa, radio, televisiones y redes afines al gobierno.

8 DE MARZO: Cinco personas han muerto en un cayuco rescatado por Salvamento Marítimo durante la tarde del 8 de marzo a 250 kilómetros al sur de Gran Canaria, aunque solo se ha podido recuperar un cadáver, según han informado fuentes de los servicios de emergencia en el puerto de Arguineguín.

El cayuco transportaba a 48 subsaharianos, entre ellos al menos 14 menores de edad, cuando llegó hasta su posición la Guardamar Talía, pero los supervivientes han relatado a su llegada a tierra que otros cuatro compañeros perecieron durante los días que estuvieron en el océano. Los supervivientes relataron que llevaban más de diez días en el mar cuando fueron avistados por un velero que avisó a las autoridades españolas y puso en marcha su rescate. Muchos de los supervivientes llegaron agotados y necesitaron ayuda para bajarse del barco de rescate y caminar unos metros hasta el hospital de campaña de la Cruz Roja.

Estas cinco muertes elevan a 16 las víctimas de la Ruta Canaria de las que se tiene constancia en las islas en 2021, bien porque sus cuerpos seguían en las pateras o cayucos en el momento del rescate o perecieron horas después de ser auxiliados (11 casos) o porque sus compañeros de travesía han relatado su muerte (un niño que viajaba con su madre y su hermana melliza, y cuatro varones de este último cayuco).

10 DE MARZO: Al menos 39 personas murieron el 10 de marzo en el naufragio de dos botes precarios frente a las costas de Sfax, segunda mayor ciudad de Túnez, en la mayor tragedia migratoria ocurrida este año en el país.

En declaraciones a la prensa local, el portavoz de la Guardia Costera, el coronel Housemeddine Jebabli, explicó que varias patrulleras salieron al rescate tras recibir una llamada de socorro en torno a las seis de la mañana hora local y llegaron a la zona donde hallaron las dos barcas parcialmente hundidas y a la deriva en un mar agitado.

Según la agencia estatal tunezina, TAP, otras 165 personas de diferentes nacionalidades africanas han sido rescatadas hasta ahora por los guardacostas, que continúan las operaciones de búsqueda de supervivientes.

El país magrebí se ha convertido en uno de los trampolines de la migración irregular en el Mediterráneo Central, considerada la ruta migratoria más mortífera del mundo, para tratar de llegar a la isla italiana de Lampedusa, a tan sólo 200 kilómetros de distancia.

Las partidas a partir de botes precarios en dirección a Europa se han multiplicado en el último año en Túnez, país que atraviesa una aguda crisis política, social y económica que ha agudizado el impacto de la covid-19. La asociación Foro Tunecino por los Derechos Sociales y Económicos (FTDES), especializada en el fenómeno migratorio, alertó semanas antes del aumento de las partidas debido a las protestas sociales que se suceden en todo el país desde principios de año contra las difíciles condiciones de vida y el desempleo y que se han saldado con numerosos arrestos policiales.

Según cifras oficiales, solo en los dos primeros meses de 2021 más de 5.000 personas han tratado de cruzar de forma irregular el mar desde las playas de Túnez, tanto ciudadanos locales como de países subsaharianos, el doble que durante el mismo periodo del año anterior.

En 2020 cerca de 13.000 tunecinos lograron alcanzar las costas de Italia- unos 1.400 de ellos menores- convirtiéndose así en la principal nacionalidad entre los migrantes llegados al país europeo. Mientras otros 6.000 fueron interceptados por patrulleras locales en el mar a bordo de botes neumáticos precarios.

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