VII Época - 15

NO ES UN SALTO, ES UNA ZAPATETA

El pasado 24 de noviembre, el periódico digital El Salto publicaba un artículo, firmado por Gessamí Forner, acerca de las huelgas convocadas en Renfe y Adif, por una parte, los sindicatos representativos del sector y, por otra, por el llamado “sindicato de Vox”.

Establecía la autora un paralelismo entre ambas convocatorias al tildarlas de políticas -ya se sabe, con el matiz peyorativo que esta calificación supone-, ya que -desliza- el paro convocado por los sindicatos en contra del acuerdo firmado por Sánchez con ERC tiene este pacto como objetivo y no la defensa los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

La desahogada ¿periodista? Se atreve a escribir “Los sindicatos convocantes son Semaf, CCOO, UGT, SCF, la Confederación Intersindical y la sección ferroviaria de CGT, en la que participa activamente el exsecretario general José Manuel Muñoz Poliz”. No sabemos si la escritora conserva aún algún código deontológico, pero ese señalamiento de carácter personal es de una bajeza incompatible con la profesión que presume defender, además de ser notoriamente falso. Cuando la “sección ferroviaria de la CGT” (expresión que usa para referirse al Sector Ferroviario de la CGT) convoca una huelga en su sector, lo está haciendo toda la CGT, ya que la facultad de convocar en dicho ámbito es de la CGT ferroviaria y de nadie más. En cuanto a la insinuación de que es una decisión de carácter personal, supone no solo el desconocimiento de lo que es nuestra organización, ajena al culto y sumisión al líder, sino que el acuerdo de convocar se ha tomado por los órganos que tienen dicha capacidad y a través de los mecanismos que la CGT ferroviaria tiene para tomar dicha decisión.

Continúa la intrépida emborronafolios: “Un amplio sector de CGT no comparte la visión de Poliz. Mas al contrario, advierten a El Salto de que “esta huelga en defensa de la unidad de Renfe y Adif en todo el país es otra cosa”.” Vuelve a la carga Gessamí al personalizar una decisión colectiva y se hace eco de fuentes desconocidas de la CGT (ahora sí es CGT, no su “sección ferroviaria”) para decir que “Alertan del discurso copiado a la prensa ultraderecha y neoliberal, en una movilización que, en vez de reclamar más inversión en personal, trenes e infraestructura, así como garantizar la movilidad geográfica para las personas trabajadoras, se ha convocado obstaculizando la reedición de gobierno de coalición progresista”. ¡Por fin hemos llegado! Lo que le molesta a la articulista, y suponemos que a El Salto y presuntamente a ese anónimo “amplio sector de la CGT” es el tema de que la reedición de gobierno sufra algún resbalón y, sobre todo, el asunto concreto de no poner impedimentos al acuerdo con ERC, aunque sea a costa de los derechos de las plantillas de Renfe y Adif. En cuanto a la afirmación de que se trata de un discurso copiado de la prensa de ultraderecha y neoliberal, me resisto a creer que haya miembros de CGT que lo hayan así expuesto pero, si fuese cierto, ya van estando de más en el sindicato. Boicotear de esta forma una huelga sindical es de una bajeza extrema y no tiene nada que ver con el anarcosindicalismo.

Si la audaz rascaplumas se hubiera molestado en leer los comunicados de la CGT, hubiera entendido la genuina preocupación sindical por la situación: la garantía de las condiciones laborales actuales y futuras de las plantillas y la defensa de que la gestión de proximidad es posible hacerla sin el cambio de titularidad ferroviaria, con lo que esta traería de debilitamiento de la posición obrera ante las nuevas empresas y la absoluta falta de garantías en todo el proceso. “La fragmentación de las empresas públicas hace más fácil la privatización como ya hemos comprobado en otros sectores” concluye la CGT ferroviaria, sin que, por supuesto, asome por ningún lado el discurso antigubernamental a que hacen referencia tanto la susodicha como quienes le susurran al oído.

Ahora, tras la desconvocatoria de los paros por parte de los Comités Generales de Empresa de Renfe y Adif, el Sector Ferroviario de la CGT ha anunciado que va a someter la desconvocatoria de los días que aún quedan de huelga a la decisión de la afiliación, para ver si apoyan el preacuerdo alcanzado con la empresa sobre su futuro laboral. Estamos seguros de que lxs compañerxs ferroviarixs tomarán la decisión libremente, sea cual sea. Han demostrado su capacidad de lucha en suficientes ocasiones como para que ahora dudemos de su fortaleza, valentía y entrega. Decidan lo que decidan, bien estará.

Para finalizar: la reportera de El Salto no se ha dignado ponerse en contacto ni con Póliz ni con la “sección ferroviaria” de la CGT, saltándose los mínimos procedimientos éticos a los que aluden en defensa de su chusco cotidiano, pero evidenciando su sumisión y el de su medio al poder, en este caso al llamado “gobierno de progreso”. Estará a su lado cuando vengan mal dadas y, lógicamente si es necesario, en contra de los intereses de los trabajadores. Algunos ya sabíamos el papel de los medios en esta sociedad que vivimos. Ahora ya lo saben algunos más.

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