VII Época - 17

¡NO TODO VALE, COMPAÑEROS DEL SOV Y SAP DE CGT DE MADRID!

En un comunicado reciente (5 diciembre) del Secretariado Permanente del Sindicato de OV de Madrid, corroborado acto seguido por el Sindicato de Administración Pública de Madrid, en referencia al breve artículo de nuestro compañero David Soliño “¿Un caso de violencia machista?” (La Campana, VII Época, nº 16, del 4 de diciembre) se escribe textualmente: “No sorprende tampoco que algunos de los apoyos que reciben vengan de lugares donde publican sin ningún pudor artículos negando la violencia contra las mujeres, como es el caso de La Campana”.

Ante este comentario, solo cabe interpretar que o bien no han leído el texto del compañero o si en verdad lo han leído, es que su nivel de comprensión lectora no alcanza al mínimo exigido en una sociedad alfabetizada. Sin embargo, -a nuestro pesar- también cabe considerar otra posibilidad, que cobra más peso al valorar el contexto en que se realiza ese mezquino comentario contra David y contra La Campana: Que sí lo hayan leído y comprendido, pero hayan decidido, consciente y libremente, utilizar esa acusación infame contra La Campana y el compañero David, por razones que en realidad nada tienen que ver con lo publicado en La Campana, aunque sí con la grave conflictividad interna que sufre la CGT. Es decir, la injuriosa incriminación contra La Campana tiene el sólo objetivo manipulador de impedir toda comunicación posible en la CGT -¡y sus portavocías, acuerdos orgánicos, etc!-, levantando muros de Mordaza, desprecio y descalificación entre una afiliación de la CGT, que se quiere fracturada, antes que libre y responsable.

En este caso, tan indigna actitud -la difamación y acusación falsa como procedimiento para evitar que la voz del otro pueda conocerse- revela a las claras el grosero desprecio en que los responsables del SOV y SAP de CGT-Madrid tienen a sus propios representados, considerándolos meros individuos que acatarán la consigna criminalizadora sin siquiera contrastarla con los hechos, por la simple razón de que es pronunciada por un ‘cargo’ y con ostentación del mismo. Lo que es incompatible con lo que debe suceder y deseamos siempre que suceda en una organización anarcosindicalista.

En ningún párrafo del comentario de David Soliño se “niega la violencia contra las mujeres”. Todo lo contrario. El texto se limita a cuestionar la interpretación realizada por la Guardia Civil (e inmediatamente publicitada por todos los medios, como verdad oficial) de un suceso en el que un hombre de casi 90 años mató a su mujer enferma, de 80 años, y acto seguido se suicidó. Según la Guardia Civil (y la mugre mediática al uso, consumidora acrítica de verdades oficiales) esta persona ha de ser incluida en una lista pública y a todos los efectos como responsable de un crimen machista. Pues, según ellos, ha manifestado “en su acto la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres”, según la cita que David incluye en su artículo del “Diccionario Panhispánico del Español jurídico”.

Nuestro compañero, David Soliño, se pregunta -y la redacción de La Campana con él- “¿En verdad puede alguien con mínima rectitud de juicio, condenar, criminalizar, repudiar, castigar, incluir en una lista ominosa, etc. a este desgraciado hombre por lo que ha hecho?”. Y también “¿Qué puede añadir a la veracidad y comprensión de lo sucedido, su calificación jurídico-policial como violencia de género o violencia machista?”

David no enjuicia ningún otro suceso distinto al que cita expresamente, del mismo modo que no ofrece respuesta directa a las preguntas que él hace. Las deja abiertas, para que sea el lector quien pueda ofrecer, libre y críticamente, su propio criterio, aunque no deje de apelar en la formulación de las mismas a aquel mínimo de ‘rectitud de juicio’ y humanismo compasivo que debemos esperar de todas las personas y, sobre todo, de los compañeros de una organización anarcosindicalista, entre cuyos principios fundacionales destacan la solidaridad y el apoyo mutuo, también con este desgraciado matrimonio y su familia, ahora señalados tan mezquinamente.

La afiliación y los entes de la CGT, no debemos tolerar ni toleraremos que se instalen en nuestra organización, el engaño y la mentira criminalizadoras como procedimientos útiles para la construcción de banderías y tratar de impedir toda comunicación y debate -libre y digno, razonado y libertario- entre entes y compañeros/as.

¡No todo vale, compañeros del SOV y SAP de CGT-Madrid!

Redacción de La Campana

9 diciembre 2023

1 comentario

  • María Lucila Valenzuela Fernández

    Realmente en el texto del compañero parece que hay una negación de la violencia de género, de alguien que no se atreve a negarla de forma clara. Da la sensación de que le parece imposible que alguien de esa edad la mate porque es mía y yo decido cuándo matarla

    Además también se deja entrever una loa al derecho a matar a todo aquel que no sea válido por si mismo. Parece que está diciendo que hizo bien en matarla por su dependencia

    Y yo hasta entreveo cierta discriminación o desprecio por edadismo. Pobriño…remarcar la edad….

    Por otro lado es cierto que su estilo de escritura es un poco clásica en movimientos obreros de hace ya unas épocas y quizás por esa forma de escribir, hablar de temas modernos le hacen difícil la expresión o a los demás la comprensión

    Yo no me tomaría las críticas a pecho, de verdad que él artículo, sin decir claramente nada, pone los pelos de punta por lo que crees que está diciendo aunque no lo diga con claridad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *