VII Época - 24

UNA TROPELÍA MÁS DEL SECRETARIADO PERMANENTE

¿Hasta cuándo vamos que tener que aguantar esto?

Ya habíamos visto, desde el desembarco del nuevo Secretariado Permanente del Comité Confederal, todo tipo de atropellos a los Estatutos y a la razón libertaria por parte de este hato constituido en grupo de poder. Los hemos visto apoyar a un secretariado expulsador de una territorial, secuestrar las funciones del Comité Confederal, mentir y ocultar información a la organización, distorsionar actas y acuerdos de plenarias confederales, retorcer los Estatutos de la CGT y todo tipo de artimañas autoritarias para imponerse a la Confederación. Lo que no habíamos visto aún es lo que sigue.

Una inhabilitación

El pasado 29 de enero, con la firma del secretario general de la CGT, se distribuyó una circular interna a toda la organización en la que se comunica la siguiente resolución del Secretariado Permanente: “Proceder a la inhabilitación cautelar de militancia a cualquier nivel y ámbito confederal y cese inmediato en cualquier cargo de gestión o representación que pudieran ostentar el Secretario General de la Federación de Transportes y Comunicaciones de CGT, [R.A.G.], quien podrá acudir a los mecanismos estatutarios de revisión hasta la ratificación en Pleno o Congreso Confederal.”, es decir, acuerda la expulsión -no de otra forma se puede interpretar la expresión “inhabilitación cautelar de militancia”- del compañero secretario general de la FETYC.

El origen de esta inhabilitación

El 4 de enero, la secretaria general de la territorial de Madrid, Castilla la Mancha y Extremadura, en nombre del SP de dicha territorial, se dirige a los secretarios generales de la FETYC y de la CGT para que, en cumplimiento de los acuerdos de la Territorial, se tomen las medidas para aplicar las expulsiones -también llamadas inhabilitaciones- de 20 afiliados y afiliadas del Sindicato de Transportes y Comunicaciones de Madrid. Es interesante observar que esto se hace 14 días antes de la Plenaria del día 18 y tras haber conseguido aplazar su celebración, maniobra con la que el SP de MCLMEX se intentaba blindar, a través de la política de hechos consumados, ante la posibilidad de que la Plenaria del CC tomase decisiones contrarias a sus intereses.

A esta comunicación, el día 12 de enero contesta el secretario general de la FETYC haciendo notar el tono autoritario del escrito recibido y recordando a la SG de MCLMEX que “las Federaciones no tienen capacidad orgánica para expulsar a nadie. Por tanto, deberéis dirigiros a quien corresponda para que se proceda a convocar la Asamblea pertinente, ya que es condición que aparece en los acuerdos que según parece ha tomado esa Territorial con respecto a esas 20 personas afiliadas al Sindicato de Transportes y Comunicaciones de Madrid. No siendo válida por tanto ninguna desafiliación hasta que sea decidida asambleariamente. También nos permitimos recordaros que esta Federación no tiene ninguna dependencia orgánica de esa Territorial, por tanto, y dentro de nuestra autonomía, reflejada en los estatutos de CGT, tomamos nuestras propias decisiones sobre que personas nos representan, no admitiendo ninguna injerencia por vuestra parte.”

Pues bien, en contestación a esta manifestación de dignidad y de saber hacer orgánicos, el SP del CC de la CGT ha decidido la expulsión, eso sí, cautelar, del compañero secretario general de la FETYC, entendiendo que la contestación es el “reconocimiento de incumplimiento del acuerdo de [MCLMEX].” Lo que no indica la resolución es por qué el secretario general de la FETYC puede verse afectado por acuerdos de MCLMEX cuando pertenece a otra territorial, en este caso la asturiana.

¿Pero esto qué es?

La decisión del SP se fundamenta, dicen, en los artículos 8, 9, 10, 29.b, 31.c, 32.a y 32.f -algo menos que la mitad de los artículos del código penal- de los Estatutos confederales. Veamos qué es lo que estos indican.

Los artículos 8, 9 y 10 hablan de cómo funciona la CGT y de la autonomía de los entes adheridos dentro de sus ámbitos de actuación, así como de la estructura de la organización. No habla para nada de ninguna cuestión que tenga que ver ni con actuaciones personales ni con cumplimientos o incumplimientos orgánicos. Es una simple argucia de leguleyos de segunda división el meterlos en la resolución con la sola función de inflarla artificialmente.

El artículo 29.b se limita a establecer la obligación que todos los afiliados y afiliadas tienen de “Respetar los acuerdos de su Sindicato y de los órganos a los que esta persona está vinculada, así como lo establecido en los Estatutos de la Confederación General del Trabajo.” En ningún caso, el SP demuestra cuáles son los incumplimientos concretos de R.A.G., sino que se limita a hacer una acusación genérica con base falseada que tiene, como fin último y premeditado, la expulsión-inhabilitación. Además, y esto es importante, la vinculación del compañero de la que habla el artículo es a su sindicato, a la Territorial de Asturias, a la FETYC y a la CGT, nunca a MCLMEX.

El artículo 31.c dice que se producirá la baja “Por incumplimiento grave o reiterado de los Estatutos y acuerdos de Congreso u otros Comicios de la CGT.”, pero nuevamente la resolución del SP adolece de indicar cuales son esos incumplimientos graves o reiterados que fuerzan a la expulsión del compañero. Pero aquí viene lo más grave: el mismo artículo 31 invocado -que el SP ignora en esta parte- indica que la facultad de proceder a la baja es de la Asamblea del Sindicato “siempre mediante decisión razonada y mayoritaria…”. Es decir, la decisión es exclusiva de la Asamblea del Sindicato, por lo que la resolución del SP es absolutamente antiestatutaria y ya solo por eso merecería una reacción orgánica contundente y rotunda.

La aplicación del artículo 32, apartados a y f, está absolutamente fuera de lugar. Este artículo, el único que permite la inhabilitación por el SP o por el CC, se refiere exclusivamente a las incompatibilidades orgánicas, y así lo indica expresamente al obligar a los afiliados y afiliadas a “respetar y hacer cumplir el siguiente régimen de incompatibilidades y obligaciones orgánicas:..”. La utilización de este artículo para justificar una expulsión -inhabilitación de militancia- es un artificio tan grosero que es preferible no calificar más profundamente, salvo que se necesite un emético.

Que se vayan ya

Hemos hablado, para desgracia de esta organización, en demasiadas ocasiones de las actuaciones de este SP, actuaciones que están destrozando la CGT, una CGT que está despertando con demasiada lentitud. Todavía hay muchos que se creen la película esa de que “hay quienes perdieron el congreso y no se conforman” y con esa explicación de buenos y malos compañeros establecen pobres esquemas mentales que los llevan a alinearse con los “buenos”. Para algunos, afortunadamente cada vez menos, es justificable que el SP no convoque plenarias cuando lo solicitan nada menos que ocho entidades miembros del CC, no es importante que se escamoteen puntos del orden del día de las plenarias según quiénes los propongan, se impulsen acuerdos -como el de los planes de cotizaciones- rechazados por el último congreso, se promueva una Comisión de Acoso contra compañeros por aplicar escrupulosamente los criterios de afiliación fijados por los Estatutos y tantas decisiones del SP que se trasladan, en ocasiones al CC, no para debatirlas, sino para ratificarlas y justificar resoluciones propias tomadas de antemano.

En esta ocasión, el SP -un mero órgano auxiliar del CC- expulsa -inhabilita de militancia- a un compañero que es miembro nato de este por acuerdo de su federación. Como el compañero es afiliado del Sindicato de Oficios Varios de Oviedo, se había librado de la cacería iniciada por el SP de MCLMEX en Madrid, pero el brazo de la infamia es largo y siempre habrá incautos o cómplices que acepten que esto se hace por el bien de la organización. ¿Quién será el próximo? ¿Se atreverán con el secretario general de una confederación que esté dando demasiado la lata? ¿Por qué no, si no se responde a cada agresión interna como se debería hacer?

La situación es tan grave que cada vez es más necesario tomar medidas con carácter de urgencia. La CGT no puede seguir desangrándose mientras este grupo que conforma el SP -con algunos colaboradores necesarios en algunos otros lugares y puestos- continúe ocupando cargos de responsabilidad orgánica. La celebración de un congreso extraordinario en el que la confederación retome el rumbo perdido por la actuación de estos irresponsables es perentoria. Pero mientras, la insumisión activa y enérgica de los sindicatos y resto de entes orgánicos ante el autoritarismo campante debe ser la respuesta imprescindible, junto la reclamación del cumplimiento de Estatutos y acuerdos de congresos.

Vosotrxs no mandáis en los sindicatos, vosotrxs no sois más que gestores, vosotrxs no vais a hundir a esta organización ni destruir una labor de décadas que nos ha traído a ser un sindicato con presencia y prestigio en el mundo del trabajo. Vosotrxs no sois la CGT ni sus jefes. Vosotros, largaos a casa.

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