VII Época - 31

MANIFIESTO POR LA UNIDAD CONFEDERAL

Me dirijo al conjunto de la militancia cegetista dado que atravesamos momentos de alta tensión y zozobra que ponen en serio peligro el futuro del Sindicato.

Soy un viejo militante, Miguel Ángel Pascual que desde 1975 cotiza a esta Organización, encuadrado en el Sindicato de Banca de Madrid y hoy jubilado. Quiero hacer un llamamiento a la concordia y comprometerme en la solución de los problemas, respetando las decisiones de los sindicatos y los estatutos orgánicos.

Los Antecedentes

Cualquiera que tenga una mínima experiencia en la vida confederal intuye una fortísima polarización, que se ha incrementado a consecuencia del resultado del último Congreso Confederal casi en empate técnico, pero con la elección por mayoría estrecha, de un SP que nos está representando, desde todo punto de vista legítimo y representativo de todos y todas.

Desgraciadamente los hechos demuestran que un sector de la organización, no parece haber interiorizado su derrota y han empezado a aparecer comportamientos, actitudes y actuaciones que rayan lo irracional, por uno y otro lado.

Siendo el epicentro del conflicto la Territorial de Madrid, cuyo inicio de hostilidades comienza con mucha anterioridad al resultado congresual.

El origen o la excusa que desencadena todo, comienza con en el comportamiento poco ejemplar de uno de nuestros afiliados del Sindicato de Transportes de Madrid y componente del SP de la Territorial en aquel momento, hoy está fuera de la Organización, aunque un sector pide su reingreso.

En ese tiempo alguien, mediante procedimientos harto confusos y turbios, realiza grabaciones de conversaciones no consentidas, se produce una intromisión ilegítima en el ordenador del abogado de la organización que lleva la causa, se difunde anónimamente la sentencia a gran parte de la Organización, en donde se condena a esta persona por exhibicionismo a una pena menor. La Secretaría de la Mujer, al entender que se trata de un tema de acoso, inicia el protocolo por el cual se pretende separar de la organización a esta persona, los hechos sucenden con anterioridad a que se desatara la pandemia, por lo que estamos hablando de hace más de 4 años.

Como consecuencia de que el implicado es un reconocido militante, es apoyado por su sindicato de transportes que cierra filas en solidaridad con él, restando importancia a aquella lamentable actuación. Es digno de resaltar que los dos máximos responsables de aquel SP Confederal (SG y SO), son igualmente afiliados a este mismo sindicato y han formado parte activa tanto de la solución como del problema.

La Secretaria de La Mujer de MCLMEX, se pone en contacto con estos dos compañeros al objeto de encontrar vías de solución que no pongan en riesgo a la Organización y se evite la división de la CGT.

Esos primeros contactos tienen lugar a principios de 2018. El SG y el SO acuden de una parte y de la Territorial, la SM y SAS por la otra, en donde se alcanza un acuerdo verbal en el que Transportes se compromete a que esta persona vaya dejando los diferentes cargos a lo largo de ese año, pues en ese periodo La Federación Estatal de Transportes y Comunicaciones hará su Congreso, renovando sus órganos de gestión y donde se decidirá sobre este tema. Con ese acuerdo verbal, se parecen calmar las aguas y efectivamente, al poco tiempo esta persona deja su responsabilidad en el SP de MCLMEX, teniendo unos meses de tranquilidad. El problema vuelve a surgir cuando como consecuencia de la pandemia, la actividad orgánica como casi todas se ralentiza, Transportes no ha podido realizar su comicio y pasa el plazo acordado.

Más o menos a seis meses de que el Congreso Confederal se celebrara, la Territorial vuelve a la carga y amenaza con la convocatoria de una Plenaria para proceder a su expulsión, tanto Transportes como el SP de la Territorial han abierto hostilidades con gravísimas acusaciones cruzadas.

Se intenta una mediación a través de dos viejos militantes madrileños (fui uno de ellos) otra vez entre las dos partes, que da como resultado la aceptación de un documento, en donde se refleja la voluntad de desconvocar la Plenaria Territorial y el compromiso del SP confederal de influir en su Sindicato de Transportes para zanjar el conflicto con la separación del afiliado implicado. Los mediadores salen satisfechos de lo que interpretan como acuerdo a falta de recoger alguna enmienda al texto por parte de la Territorial.

Lo cierto, es que esa Plenaria no se llega a producir, por lo que se puede interpretar que si hubo acuerdo.

Lo que más duele es que se continúe con cierta tranquilidad hasta conocerse el resultado del Congreso e inmediatamente, la Territorial vuelva a desatar la caja de los truenos y convoca un Pleno de la Territorial donde se decide, sólo con el voto en contra de Banca y el impedimento de la participación de Transportes, su expulsión, e inhabilitación de los responsables del Sindicato de Transportes, previamente a este acuerdo del Pleno Territorial y avalado exclusivamente por acuerdo de una Plenaria, el SP Territorial manda diferentes cartas a RR.HH de varias empresas comunicando que las personas afiliadas inhabilitadas no representan a la CGT, habiendo podido producir un daño irreparable en la vida laboral de estos compañeros. Lo que constituye un hecho lamentable e insólito en nuestra Organización.

No obstante, la expulsión ahora ampliada a la totalidad del Sindicato de Transportes de Madrid, es ratificada en el Congreso de Madrid Casilla La Mancha-Extremadura, celebrado recientemente en Cuenca por amplísima mayoría, con la excepción del Sindicato madrileño de Banca, por lo que el acuerdo es definitivo y de obligado cumplimiento.

Ahora analicemos la actuación de el sector “derrotado en el Congreso” que viene vertiendo todo tipo de acusaciones sin fundamento, insultos y descalificaciones hacia los representantes de todos y todas nosotras en la figura de los responsables de nuestro máximo órgano gestor, el SP.

Se les acusa sin rubor, pruebas o consistencia ideológica de ser agentes trotskistas que han abandonado el ideario anarcosindicalista, del que al parecer son los únicos garantes de su pureza. Con acusaciones tan delirantes de que el Congreso ha aprobado “sus propuestas” y los que gestionan son sus enemigos, o que la prueba de su verdad, radica en el antebrazo tatuado del Secretario General, han constituido grupos en redes sociales donde se prodigan en insultos a compañeros y compañeras, ejerciendo incluso de policías de la moral anarquista, en la mayoría de los casos desde el más vil anonimato. Su paroxismo les ha llegado a convocar en nuestra sede de Sagunto en Madrid, una concentración por el supuesto acoso laboral a una trabajadora contratada.

Por no hablar de la utilización de la cotización, como arma de presión para ahogar económicamente a la organización en su conjunto. Aderecezada para mayor ignominia, con demandas ante los Tribunales, imputando a compañeros que penalmente les pueden llevar a la cárcel en caso de que prosperasen.

Y lo peor, esta dinámica ha contagiado al menos a los dos Sindicatos y Federaciones más importantes en afiliación, Banca y Transportes.

Ante está delirante situación, no vivida ni siquiera desde la reconstrucción de la CNT, en la que al menos se discutía y peleaba por razones ideológicas y de estrategia sindical. ¡Digo Basta!

Abogo por la celebración de un Pleno Confederal en donde se debata, se depuren responsabilidades por ambas partes, se normalice el pago de cotizaciones, se respete el resultado del Congreso, se cese en los ataques a nuestra máxima representación y se restablezca el normal funcionamiento de nuestra actividad sindical.

Salud y anarcosindicalismo

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