VII Época - 31

NUEVA AMENAZA AL MEDIO AMBIENTE Y LA SALUD PÚBLICA EN GALICIA

Cuando el disfraz cae y queda la malignidad al desnudo

Solemos usar la expresión “llueve sobre mojado” cuando a una desgracia conocida sucede otra del mismo carácter, sin que la experiencia sufrida haya servido para evitarla. En Pontevedra-Marín y en los montes de toda Galicia, pese a la enérgica y sostenida movilización de miles de vecinos, llevamos decenas de años sufriendo las dañinas consecuencias de la instalación en la ensenada de Lourizán de la empresa de Celulosa. Ahora, son los vecinos de una amplia zona de las provincias de Lugo, Coruña y Pontevedra (comarcas de A Ulloa, Arzúa, Terras de Melide y O Deza, cuenca del río Ulla y ría de Arousa), quienes han de enfrentarse -y nosotros con ellos, solidariamente- a la misma dramática desgracia. Que no llueva sobre mojado.

La empresa ALTRI, segunda industria papelera de Portugal donde tiene tres factorías, asociada con la compañía gallega Greenalia en la filial de ésta Greenfiber, planea invertir en Palas de Rei (Lugo) 850 millones de euros, incluidas ayudas europeas, para poner en marcha una planta de biofibra textil y celulosa sobre un terreno de 336 hectáreas, de las cuales 120 corresponden a la gran finca de Río Seco, hace décadas pionera en la producción de ‘leche ecológica’, y el resto a más de ochocientas pequeñas parcelas de particulares, enfrentados a la expropiación forzosa.

Según el informe para la autorización ambiental que la Xunta presentó a exposición pública el pasado 4 de marzo, la fábrica tendrá capacidad para producir 400.000 toneladas de pasta de celulosa y otras 250.000 de tejido lyocell, basado en la fibra de madera. Pero el Diario Oficial de Galicia también recoge que la factoría empezará fabricando 250.000 toneladas de la primera materia y sólo 60.000 de la segunda. Estos objetivos declarados de producción, demuestran que la población gallega de la vasta área afectada se enfrentará de hecho ante una macro-celulosa, que reproducirá, multiplicándolos, los daños ambientales, de salud pública, contaminación y actividad agropecuaria sostenible, causados por la Celulosa de Pontevedra.

El ‘lobby’ al que ha recurrido Altri para tramitar su proyecto ante las administraciones españolas es Acento Public Affairs, que lideran los exministros José Blanco, exsecretario de Organización del PSOE con José Luis Rodríguez Zapatero, y Alfonso Alonso, expresidente del PP del País Vasco con Mariano Rajoy. Con ‘padrinos’ de este cariz, la Xunta de Galicia escogió al proyecto de Altri como una de las iniciativas susceptibles de financiación a través de los fondos Next Generation de la Unión Europea -podría recibir más de 250 millones de dinero público, el 30% de la inversión inicial- declarándolo ‘proyecto estratégico y de utilidad pública para Galicia’.

Pese al negativo historial de Altri en materia de respeto al medio ambiente [las tres factorías que tiene en Portugal, acumulan ya varias denuncias y sanciones por contaminar el río Tajo], el proyecto presentado en Galicia, concitó el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas presentes en el Parlamento gallego en febrero de 2022: PP, BNG y PSOE. De todos modos, en estos momentos, ante el goteo de nuevas informaciones que detallan la verdadera naturaleza del proyecto, una parte del Partido Popular y del Bloque nacionalista Galego, manifiestan cierta inquietud y parecen apostar por la necesidad de revisar su apoyo inicial, según han trasladado a la fracción del movimiento vecinal y ecologista que, agrupado en torno a las plataformas ciudadanas Ulloa Viva y En Defensa da Ría de Arousa, se opone rotundamente al proyecto, insistiendo en que “no es una fábrica ecológica, como pretenden hacernos ver, sino una celulosa con una enorme carga contaminante”.

Varios son los factores que alertan del grave peligro que este proyecto representa tanto para el medio ambiente como para la salud pública y la actividad forestal y agropecuaria sostenible y adecuada en una amplia zona de Galicia.

En primer lugar, el proyecto presentado asegura que la planta extraerá cada día la impresionante cifra de 46 millones de litros de agua (tantos como toda la provincia de Lugo) del río Ulla, que abastece de agua potable a varias decenas de municipios desde su nacimiento en la comarca lucense de A Ulloa hasta su desembocadura en la ría de Arousa. La planta ‘devolverá’ al río 30 millones de litros que serán sometidos a un proceso de depuración, pero, según las plataformas vecinales y la experiencia de ENCE en Pontevedra nos indica, esa agua seguirá estando contaminada, afectando riberas, riegos, subsuelo acuático y recursos hídricos.

En segundo lugar, Altri ya anuncia que emitirá a la atmósfera azufre, óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono y material particulado, para lo que instalará como único foco emisor una enorme chimenea de 75 metros de altura, que apenas disimulará o mitigará las gravísimas consecuencias de la contaminación atmosférica provocada.

En tercer lugar, consumirá 1,2 millones de toneladas anuales de madera de eucalipto, lo que, sin duda alguna, agravará la desastrosa “eucaliptización” de Galicia, impuesta en el último tercio del siglo XX por la ubicación de Celulosas en la ría de Pontevedra.

En cuarto lugar, las 360 hectáreas que ocuparía el complejo se sitúan a las puertas de la Serra do Careón, un área de máxima protección ambiental incluida en la Red Natura 2000. La zona afectada, alberga además varias especies en peligro de extinción, endemismos únicos en el mundo y 17 especies que, según la normativa de protección internacional, deben ser objeto de medidas de conservación.

¡Enfrentémonos a esta amenaza, con la movilización necesaria!

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