LA SANGRÍA QUE NO CESA: SINIESTRALIDAD LABORAL

Los accidentes laborales causaron en España, durante 2019, 695 víctimas mortales, a razón de casi dos muertes cada día de media. De ellas, 50 trabajadores asalariados fallecieron en Galicia, sobre un total de 30.228 accidentes de trabajo con baja laboral y secuelas de diferente gravedad. Así, Galicia fue, en 2019, la comunidad española con mayor índice de accidentes laborales mortales, destacando que la mayoría de ellos han tenido lugar en las provincias de Pontevedra y A Coruña.

La abrumadora mayoría de estos accidentes laborales, letales o no, suceden por las deficientes condiciones de seguridad en gran número de tajos y centros de trabajo y, sobre todo, por las condiciones de precariedad y eventualidad en la contratación y la imposición de ritmos y sobrecarga de trabajo en jornadas extenuantes.

Es en este contexto de impunidad -empresarial y del Estado- en el que hay que situar, las dos reseñas que han llegado esta semana a La Campana y al sindicato.

FALLECE EN AS NOGAIS UN TRABAJADOR DE TRAGSATEC

Fue golpeado por una res cuando realizaba tareas de saneamiento ganadero

Jesús D. R., veterinario de Tragsatec, de 43 años y vecino de Lugo, ha fallecido el 28 de mayo de 2020 en accidente laboral mientras realizaba tareas de saneamiento ganadero en una explotación de la zona de Chan de Vilar, en As Nogais (Lugo) tras ser golpeado por una de las reses. Desde el 112 movilizaron a la Guardia Civil, al Ges de Becerreá y al helicóptero medicalizado, pero nada pudieron hacer por salvarle la vida a pesar de los intentos por reanimarlo.

La Sección sindical estatal de CGT-Trgsatec, ha hecho público el siguiente comunicado:

“Desde CGT trasmitimos nuestro más sentido pésame a la familia, amigos y compañeros de Jesús.

También desde CGT queremos hacernos eco de la precaria situación de seguridad y salud en el trabajo que están padeciendo los trabajadores y las trabajadoras de saneamiento ganadero, que hoy se ha cobrado una muerte y que colma el vaso de un gran número de accidentes laborales en el desarrollo de esta actividad.

Una de las principales causas de estos accidentes se encuentra en la excesiva carga de trabajo que hay que hacer a toda prisa para llegar a la producción diaria. Pero también, influye la falta de colaboración de los ganaderos y la despreocupación de la empresa, que cubre el expediente con formación insuficiente o con un “ten cuidado”, dejando que recaiga la prevención de riesgos laborales sobre la responsabilidad del trabajador o trabajadora, lo que le supone una presión añadida.

Por parte de CGT hemos solicitado la inclusión de este asunto en el orden del día de la próxima reunión con la Dirección de la empresa el martes 2 de junio, aunque creemos que la verdadera solución vendrá de la movilización de los trabajadores y las trabajadoras, para lo que pueden contar con CGT como herramienta.

Descansa en paz compañero.

28 de mayo de 2020 – Sección Sindical Estatal CGT Tragsatec”

SE ENCADENA ANTE LA SEGURIDAD SOCIAL

Un vecino de Vilagarcía, víctima de secuelas por un accidente laboral

el encadenamiento el pasado 7 de mayo de un vecino de Vilagarcía, Juan Ramón Balsa, ante la sede del Instituto de la Seguridad Social, para pedir “justicia” a quienes se la niegan. Al poco llegaron al lugar cuatro agentes de la Policía que cortaron las cadenas, por lo que el trabajador, decidió continuar su protesta sentándose al lado de la entrada del edificio sobre una banqueta plegable.

Balsa explicó que la movilización realizada persigue un fin: hacer pública la situación personal que atraviesa. El 27 de marzo del año 2019 sufrió un accidente laboral cuando trabajaba en una empresa vilagarciana que realizaba una obra cerca del municipio de Caldas de Reis. Levantar un peso le provocó una doble hernia discal en la columna con protusiones graves, explicó. Desde entonces está inmerso en un constante tira y afloja con la Seguridad Social y la mutua a la que fue derivado por la empresa para la que trabajaba.

Balsa argumentó que durante varios meses fue atendido en la mutua, pero cuando salía de las sesiones de rehabilitación a las que era sometido se encontraba en peor estado que cuando entraba, y agregó que después de mucho insistir logró que lo atendiesen en el Hospital do Salnés. Una ecografía, una resonancia magnética y un electromiograma sirvieron para determinar la lesión que sufría. En todo ese tiempo no recibió la indemnización que le correspondía, por lo que presentó una demanda judicial. Imposibilitado de trabajar, sobrevive con un subsidio que le reportó 250 € en el último mes, pero que ya se le agotó, teniendo que vivir penosamente a expensas de sus padres.

En este momento, decidió encadenarse. Al fin y al cabo, la nueva cadena y candado de ferretería que se auto-impuso, serán siempre menos dolorosos y duraderos que las cadenas que le han impuesto: las de la miseria, de la salud desatendida y la exclusión social. Juan Ramón Balsa, quiere que su reclamación de “justicia” se conozca y haga pública. Por ello se se mantiene en huelga ante las puertas de la Seguridad Social.

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