EL DESPRECIO Y VIOLENCIA DE LA PATRONAL, AMPARADOS POR LA LEY Y LA ADMINISTRACIÓN

Despiden a estibadores eventuales que reclaman su inclusión en plantilla

El 9 de octubre había arrancado la huelga de los estibadores del puerto de Bilbao para reivindicar la entrada de los eventuales a la plantilla de los fijos, después de una década de jubilaciones y sin que se hubiera producido ni una sola contratación. Si en 2010 conformaban la plantilla 408 estibadores; ahora son casi cien menos, 314. Los más de cien puestos fijos que se han perdido desde 2008, se han cubierto con otros tantos trabajadores eventuales.

En la voz de uno de los huelguistas: “Estamos sufriendo una especie de veto y llevamos trece años de eventualidad, cuando aquí hay trabajo para todos”. Los trabajadores eventuales “hemos trabajado una media de 170 jornadas por año durante los dos últimos años”.  Por otro lado, un estibador delegado del sindicato LAB denuncia también que sobre los servicios mínimos exigidos del 50%, la patronal está diseñando calendarios de trabajo ficticios, con sobrecarga, para que los trabajadores lleven a cabo entre el 70 y el 80% del volumen de trabajo.

La huelga venía siendo anunciada por los trabajadores desde el pasado mes de julio, cuando declararon que la llevarían a cabo del 8 al 21 de agosto, no siendo que la patronal aumentase la plantilla fija en la proporción debida, atendiendo a la carga de trabajo real que hay en los muelles. Sin embargo, esta primera convocatoria fue paralizada por la representación de los estibadores al intentar llegar a un acuerdo que nunca se alcanzó. Finalmente reactivaron la huelga el 9 de octubre, hasta el próximo 25.

La respuesta de las cuatro empresas de estiba que operan en el puerto bilbaino, CSP Spain, Bergé, SLP y Toro y Betolaza, ha sido contundente: despedir a los eventuales, y pasar a los fijos desde ayer a hacer tareas de carga de almacén, por lo que el tráfico marítimo en Bilbao está sin atender.

Este despido, adoptó la sencilla pero inicua forma de no enviar a los afectados notificación de despido, ni finiquito, ni nada. Simplemente, después de doce años, la Empresa de Trabajo Temporal (ETT) operativa en el puerto, dejó de llamarles la semana pasada y el día 20 por la mañana, cuando han acudido al puerto para verificar si era veraz el rumor que había corrido por los muelles desde la tarde anterior, comprobaron que su tarjeta de acreditación estaba desactivada. Los casi cien estibadores eventuales están despedidos de facto.

El día anterior, la consejera de Desarrollo Económico del Gobierno vasco, Arantxa Tapia, había solicitado a los trabajadores y a la patronal que llegasen a un acuerdo y evitasen que la carga de trabajo navegue a puertos colindantes. Sin embargo, los trabajadores denuncian que las administraciones están de parte y que, en vez de proteger y velar también por los intereses de los trabajadores, ha sido la Autoridad Portuaria de Bilbao quien esta mañana no solo ha denegado el paso a los eventuales, sino que, entre amenazas, les ha requisado la tarjeta a algunos de los casi cien trabajadores que han acudido al puerto.

En estos momentos, la descarga de boques sigue de hecho paralizada o muy disminuida (en cumplimiento de los servicios mínimos) en el puerto de Bilbao, continuando la huelga hasta el día 25, como estaba previsto.

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