APUESTA DEL GOBIERNO: QUE LA COMPRA DE ARMAMENTO ACAPARE LAS INVERSIONES DEL ESTADO EN 2021

Una vez más, la voluntad militarista del Estado español y de la Unión Europea se ponen de manifiesto. El proyecto de Presupuestos generales del Estado, presentado por el gobierno de coalición el pasado 27 de octubre, sigue acusando la dependencia de la industria militar y el compromiso de los gobiernos españoles con el sector armamentístico en el capítulo de inversiones. Al mismo tiempo y en el mismo documento, se ratifica el acuerdo con la Unión Europea para que el gasto militar no se considere como déficit a efectos contables, mientras sí cuentan en el capítulo de déficit los gastos en sanidad y educación.  

Tras el acuerdo alcanzado entre los dos socios del Gobierno de coalición, PSOE y Unidas Podemos, se abre a partir de ahora la negociación parlamentaria para obtener los apoyos necesarios que ratifiquen lo acordado para los Presupuestos generales del Estado de 2021. Puede que lo consigan o puede que no, pero en cualquier caso queda por escrito, blanco sobre negro, su expresa voluntad de ahondar en el militarismo y que la compra de armamento acapare el grueso de las inversiones del Estado en 2021. Si fuese verdad aquella ingeniosa frase de que “gobernar es priorizar”, no cabe duda de cual es una de las prioridades del actual gobierno.

Atendiendo al proyecto, el gobierno decide que en el próximo año se destinarán 3.090 millones de euros a los pagos de los programas especiales de armamento, que sufragarán una parte de los 13.356 millones comprometidos en distintos programas de armas que se deben fabricar entre 2019 y 2032.

Nada menos que el 31,7% de las inversiones reales del Estado lo constituyen los programas de compra armamentística, a los que se tienen que sumar las inversiones militares asociadas al funcionamiento operativo de los servicios (9,5% del total de inversiones) y los gastos militares de inversiones de carácter inmaterial (0,2%). De este modo, más del 40% de las inversiones reales del Estado serán destinadas a gasto militar.

A pesar de que, según el proyecto, el presupuesto del Ministerio de Defensa sube “solo” un 5% ─ tendrá un monto de 9.072 millones de euros─ otras partidas dispersas en las cuentas aumentan el monto destinado a “seguridad y defensa”. Son los citados Programas Especiales, cuyo gasto no contabiliza como déficit merced a un acuerdo con la Unión Europea ─el gasto en sanidad y educación sí cuenta en el capítulo de déficit─. Se debe sumar también la partida de Investigación, Desarrollo e Innovación Militar, que sumará otros 861 millones en 2021 y se incrementa un 26,8% respecto a los presupuestos vigentes. El presupuesto de seguridad social incluye, asimismo, otros 3.400 millones a pensiones de militares y familias de militares.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *