CARLOTA, SIEMPRE EN LA MEMORIA

Nos propusieron los compañeros del Semanario La Campana, a los cuales agradecemos de antemano su ofrecimiento, (en nombre de todo el activismo de Vigo, su campo de batalla social, el de Tuy, lugar donde residía y el de tantos otros lugares a donde acudía sin desmayo), dedicar unas breves líneas a la figura de una persona, una amiga y compañera irrepetible: Carlota Pérez, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en Vigo, que tristemente hemos perdido, joven, muy joven.

Para empezar, desechamos caer en la sensiblería, por entender que no sería del gusto de una persona humilde y ajena a los focos mediáticos. Descartamos también el hacer una hagiografía, porque Carlota no iba de santa, ni pretendió serlo nunca. Por todo ello concluimos que lo mejor, será glosar su figura, y nada mejor para ese objetivo, que dar voz a algunos de sus muchos allegados y amigos-as.

Carlota, se inició en el movimiento PAH-Tui durante las protestas del 15-M, allá por el 2011 decidida a defender a los desahuciados de la crisis del ladrillo. Después se instaló de forma definitiva en el activismo más beligerante, en defensa y ayuda a las familias hipotecadas que perdían el piso para lograr prórrogas de los bancos en el alquiler social, erigiéndose como portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en Vigo. 

Al hilo de su fallecimiento informaba un medio periodístico, que “después de toda una década liderando este movimiento en Vigo, Carlota murió tan solo un día después de haber salvado a una familia viguesa más de perder su hogar. Se trata del caso dos hermanas que lograron la oportunidad de mantener su piso, que llevaban meses sin poder pagar, mediante un alquiler social durante los próximos 7 años, después de que su entidad bancaria aceptara el acuerdo propuesto por la líder de la PAH en Vigo”.

En palabras de su compañero, Telmo Pérez, cofundador de la PAH de Tui, una semana antes de su muerte, Carlota había logrado otro acuerdo con el fondo Blackstone para ayudar a una familia de Tui. “Tenía una capacidad muy grande de negociar y conseguir lo que parecía imposible. Su pérdida ha sido muy dura para todos, recibió incluso muestras de pésame de directivos de banca, y es que era muy apreciada porque con ella se podía negociar y conseguir acuerdos, todos la apreciaban, era muy buena persona, siempre sonriente»,

Estas dos acciones, por sí solas, realizados en el penoso trance en que se encontraba, servirían para definir su temple, su entrega absoluta, su capacidad de lucha. Pilar Collazo, compañera de Carlota durante los primeros años del nacimiento de la PAH en Vigo, aseguraba que fue una persona “irrepetible”. Su temple lo refleja bien la anécdota contada por Paco, un compañero común de luchas sociales, cuando relata cómo dos días antes del fallecimiento, la propia Carlota le dijo “que le habían detectado algo en el pulmón, y que le estaban haciendo pruebas”, y ante la insistencia del amigo, diciéndole que se cuidara esta le reiteró “que no se iba a rendir y que iba a seguir peleando”. Esta era Carlota, que no dudaba en anteponer los derechos y la dignidad de los demás a sus propios dramas, sobreponiéndose a las más duras adversidades.

Otros de sus logros, fueron la creación del Sindicato de Inquilinos, la Solidaridad con los refugiados, participando activamente en la ayuda prestada a los que malviven en los campos de Grecia.

Una faceta característica de su personalidad, era la ternura que mostraba hacia los animales, participando en su cuidado y en la lucha contra su maltrato y abandono. Todo ello, evidencia y da idea de la enorme capacidad de Carlota a la hora de entregarse en cuerpo y alma, en aras de conseguir que este erial en el que algunos pretenden convertir nuestro Planeta, fuese un poco mejor, más humano y solidario.

Y si esta era su calidad moral, ética, no menos llamativa era la física. Su figura, aparentemente endeble, no dejaba entrever la enorme fuerza que le proporcionaba la pasión y el empeño que ponía a la hora de defender cualquier causa, por difícil que esta fuese. Su mera presencia en cualquier acto, le confería al mismo una enorme fuerza, que irradiaba imparable al resto de los que éramos partícipes de la misma.

Carlota se nos fue, aquí se quedan su compañero y sus dos hijos, a los cuales nos sumamos en el dolor que nos produce su ausencia, tan solo menguada por el ejemplo de su corta pero increíble y enorme peripecia de luchas en las cuales se hizo presente. La ODS, Os Ninguéns, su PAH, tan querida, Distopía, la RSP, la Favec, la CGT y tantos y tantos colectivos sindicales y sociales que hemos tenido la suerte de tratarla y conocerla, intentaremos que nos sirva de guía y acicate para continuar su obra, a fin de que la lucha continúe. Salud.

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