VII Época - 18

FALLECIÓ LUIS MIGUEL LÓPEZ ROJO EN BARCELONA

Este viernes, 15 de diciembre, nos llegó la noticia del fallecimiento de Luis el pasado día 2, que no por esperado se hace más llevadero.

Hace 23 años el tribunal constitucional me atropelló con una sentencia que daba por buena la sanción de un año de suspensión por haberle dicho a un jefe que “ya que no tiene vergüenza, si al menos tuviera capacidad, no sucedería esto”. Después, la dirección general de la función pública, remataba la faena, dándome el reingreso en Barcelona, a 1.200 Km. de mi casa.

Era duro, pero no tanto como quisieron porque se toparon con la CGT. Primero, acordando y realizando la “Marcha por la Libertad de expresión” desde Pontevedra hasta Estrasburgo, haciendo pública nuestra crítica y nuestro total desacuerdo con el “atropello constitucional”. Después con la movilización sindical en Pontevedra y Barcelona, hasta que función pública llamó a negociar al Comité de Huelga de Barcelona y aceptó dictar nueva resolución devolviéndome a Pontevedra.

Pero… hubo que aguantar cuatro meses entre tanto. Me sostuvieron dos pilares, Bernardo en su casa (no cabía en la de Luis) y en el trabajo Luis con la Sección Sindical de CGT.

Nada más llegar me dijo: “si la DGT querÍa revivir la Sección Sindical de CGT en Tráfico, lo acaba de conseguir”. Ante el Jefe de Tráfico, Luis me ratificó como delegado sindical y, por tanto, con tiempo sindical para seguir ruta a Estrasburgo en una acción sindical, que lo era. Según Luis, quedaba por ver en qué puesto de trabajo me ponían y, cuando volví, me dijo “vas con la Pelayo, vas bien”. Y tanto que fue; Pelayo (siento no recordar su nombre de pila) me llamó para decirme “Rodrigo, tu dedícate a lo que te tienes que dedicar, que aquí la faena la sacamos sin problema”. Cuando volví a Pontevedra les dije: “Si tengo 20 años menos, no vuelvo, me quedo en Barcelona”.

Yo a Luis le llamaba “el indomable”, a raíz de que en una conversación saliera a relucir la película Caballos Salvajes y Luis dijo no conocerla. Como yo la tenía en VHS en casa, al primer viaje que hice a Pontevedra se la traje y, desde entonces, para mí, fue “el indomable”.

Luis fue una persona extraordinaria y con una capacidad de militancia y organización fuera de lo común. Su compañera Gemma me escribe que se nos fue una gran persona que luchó por sus ideales y tuvo la suerte de encontrarse con las compañera y compañeros de CGT.

En La Campana, aunque solo nos visitó una vez, el recuerdo de Luis López Rojo sigue muy vivo y queremos acompañar a sus seres queridos y demás compañeros y compañeras en este dolor por su ausencia. Estamos seguros de que su memoria nos dará más fuerza.

¡Hasta siempre Luis!

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