CGT-MAR DENUNCIA

Recortes de personal en Salvamento Marítimo amenazan la vida de cientos de personas

Ante el repunte migratorio que vive Canarias, procedente de África por vía marítima, el secretario de Organización de CGT Mar y Puertos, Ismael Furió, denuncia los recortes de personal que vive Salvamento Marítimo con el fin de «convertir el servicio en algo que no funcione y militarizarlo».

La ruta migratoria canaria, una de las más mortíferas y peligrosas, se ha reactivado en los últimos meses, siendo ya más de 1200 personas las que, embarcadas en pateras y balsas, han alcanzado sus costas en estos últimos tres meses. Pero detrás de estas cifras están aquellas que no se pueden contar y que pertenecen a los que se traga el mar. En 2019, que se sepa, murieron 229 personas intentando llegar en patera a las Islas. Y de ellas, 149, nunca se rescataron sus cuerpos.

La CGT y las ONG alertan de que entre las principales causas que explican estas cifras está el desmantelamiento que está sufriendo Salvamento Marítimo, los que se encargan de salir al rescate de los ocupantes de estas embarcaciones. Lo refrenda el secretario de organización del sector Mar y Puertos de la Confederación General de Trabajo (CGT), Ismael Furió. Asegura que, tras llegarse a un acuerdo con el Ministerio de Fomento, se han retirado todos los refuerzos de todas las Salvamares y esto se traduce en que «sólo haya un rescatador en la cubierta para sacar a 80 o a 100 personas de una neumática y subirlas a pulso» a estos barcos de intervención rápida.

En las Islas ahora mismo operan 10 Salvamares, cuatro en la provincia de Las Palmas y el resto en Santa Cruz de Tenerife. Cada una cuenta con tres tripulantes por servicio y sin ningún refuerzo después de que hace tan sólo unos meses se haya prescindido de ellos en la Menkalinan, en Arguineguín (Gran Canaria) y en la Al Nair, en Arrecife (Lanzarote). Según Furió, en cada rescate que ahora mismo se realiza en las Islas salen a bordo de estos barcos un patrón, un mecánico, y un marinero o rescatador cuya media de edad ronda los 40 años. Para el secretario de organización de CGT, en un momento en el que la ruta atlántica está cada vez más viva, habría que, «como mínimo, duplicar el personal» pero «no interesa».

«Hay que renovar porque llevamos desde 2012 con tasa de reposición cero y se han jubilado muchos en un servicio que está activo las 24 horas del día durante todo el año», denuncia Furió que lleva más de 13 años rescatando a migrantes del mar y que vivió en primera persona la llamada crisis de los cayucos de 2006.

Añade, además, que estas contrataciones se hacen aún más necesarias en Canarias, ya que los rescates en sus aguas nada tienen que ver con los del Estrecho. Asevera que las operaciones son más complejas porque son distancias más largas, no acompañan tampoco las condiciones del mar y en ocasiones se está días completos intentando localizar a una patera. Y señala que hay puntos realmente críticos como el trozo de agua conocido como El Río que une Lanzarote con La Graciosa.

Para Furió, esta precariedad laboral responde a que desde Fomento «se está intentando convertir el servicio en algo que no funcione para militarizarlo con el Frontex europeo que cuesta como 100 veces más».

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