VII Época - 26

CÓBRAME, SI PUEDES

Título original: La (très) grande évasion

Año: 2022

Duración: 114 min.

País: Francia

Dirección: Yannick Kergoat

Guion: Yannick Kergoat, Denis Robert

Reparto: Documental

Música: Éric Neveux

Fotografía: Maxime Sabin

En Cóbrame si puedes, el último documental del cineasta francés Yannick Kergoat, coescrito con Denis Robert, se diseccionan los mecanismos que permiten a los ultrarricos y a las multinacionales eludir un impuesto cuya ausencia está minando nuestras economías. Todo ello con la impotencia cómplice, o la ayuda directa, de los dirigentes políticos. Un escándalo tras otro, pero nada cambia. Peor aún, la situación se agrava. Tal es la lección del documental de Kergoat, que opta por reírse de esta malversación sistémica de dinero público que nada parece capaz de detener.

Con abundancia de entrevistas y animaciones, la película explora los mecanismos de la evasión fiscal, no sin un toque de ironía. Sobre todo, el documental revela la magnitud del fenómeno y la continuidad de este universo paralelo en el que los ultrarricos y las multinacionales compiten en ingenio para evitar pagar impuestos. En el centro de este gran juego del escondite para amasar sumas indecentes están los defectos jurídicos y políticos de todo un sistema que lucha por establecer reglas globales.

En cuanto a la forma, Cóbrame si puedes adopta un tono falsamente divertido ante el ingenio de los poderosos para ocultar su dinero y evitar contribuir al esfuerzo nacional en función de su peso financiero. Con la libertad de tono que permite el cine, Yannick Kergoat arremete contra un capitalismo que parece haberse descontrolado. De forma muy didáctica, se resumen años de escándalos detallando los montajes financieros cada vez más sofisticados que permiten evadir impuestos en las altas esferas de la sociedad.

Conoceremos a algunos de los protagonistas del mundo de la estafa y, por supuesto, las numerosas empresas que se aprovechan de las lagunas del sistema u organizan fraudes, desde Société Générale a HSBC, McDonald’s, Apple, Ikea y Google… Un deporte tan extendido que un boicot ciudadano parece ilusorio. Lo más llamativo (y deprimente) del documental es la larga letanía de escándalos. Desde los Offshore Leaks de 2013 a los Pandora Papers de 2021, sin olvidar los Panama Papers de 2016 y los Paradise Papers de 2017, los escándalos de evasión fiscal son todos iguales. No pasa un año sin que se produzca al menos uno nuevo. Aunque la información es de sobra conocida, el documental señala que nunca se ha hecho nada al respecto. Más bien al contrario.

A lo largo del documental, ONG, economistas, jueces y universitarios dibujan un panorama alarmante de la situación. La sucesión de escándalos no solo demuestra que no se hace nada para acabar con los paraísos fiscales, sino que éstos tienden a multiplicarse ante la hipócrita inacción de los dirigentes, sobre todo europeos. Luxemburgo, Irlanda, Países Bajos, Malta y Chipre son paraísos fiscales de la Unión Europea, pero no figuran en la lista oficial. La última moda es esconder el dinero en algunos estados americanos muy acogedores.

El documental también arroja luz sobre las empresas de asesoría cuya única actividad consiste en permitir a los ultrarricos y a las empresas aprovechar al máximo las lagunas del sistema. Todo ello en medio de la apatía generalizada de unos políticos caducos que no parecen tener prisa por replantearse la fiscalidad, su papel y su reparto a escala internacional.

También se muestra hasta qué punto la evasión fiscal ha impregnado el discurso económico y político que critica los impuestos por ser demasiado elevados. La tendencia actual es favorable a la reducción de los impuestos directos para las empresas y los ciudadanos más ricos, pero impuestos indirectos más altos y un deterioro de los servicios públicos para la gente corriente.

Con su vertiginoso despliegue de sumas malversadas, Cóbrame si puedes es un viaje en montaña rusa a través de un sistema inepto en el que cada país pone en riesgo su propia economía con la esperanza de no ser el último de la clase. Es una apuesta inconsciente que está destruyendo lenta pero inexorablemente la justicia fiscal y aumentando la desigualdad hasta extremos insoportables.

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