ACACIA UCETA
(1925, Madrid – 2002, Madrid)
La poeta madrileña Acacia Uceta tenía solo diez años cuando sufrió los bombardeos franquistas sobre la ciudad. Cuando las sirenas anunciaban la aproximación de los aviones, el maestro de su colegio interrumpía las clases y abría la puerta para que los niños pudieran correr a los refugios. Fue la imagen de uno de sus compañeritos muerto en la calle la que marcó de por vida a la niña Acacia Uceta, aboliendo de paso el tiempo. La dejó reflejada en este poema, escrito ante el recuerdo de aquel niño asesinado durante la guerra civil española, como pudiera haber sido escrito hoy al ver las imágenes de los niños palestinos masacrados por Israel.
BOMBARDEO EN MADRID
Dejaron los pies al aire.
Le cubrieron con periódicos
que no empaparon la sangre.
Niño roto en el asfalto
sobre la cruz de dos calles,
desde el colegio a la muerte,
apenas vuelo que nace,
apenas alba de espiga
entre la guerra y el hambre.
Niño, ¿qué te habían dicho
en la escuela aquella tarde?
¿Qué números de inocencia
sobre la nada sumaste,
qué letras ibas uniendo,
qué eslabones enlazaste
entre tus manos de nieve
y el odio que iba a buscarte?
¿Qué saber te robaría
el juego que no jugaste:
suma infinita de ceros
la metralla por tu carne,
la metralla contra el lirio
hasta conseguir troncharle?
Contra el estruendo, el silencio
de tu risa hecha cristales.
Niño, si hubieras oído
aquel grito de tu madre,
más fuerte que las sirenas,
y que las bombas cobardes,
retumbando para siempre
sobre el ruido del combate,
lamento infinito y solo,
eterno ya en un instante…
Todo el mar enfurecido
Se hizo lágrima al llorarte.
En ti se moría un mundo
de sueños primaverales,
de minúsculos fulgores
que sólo la infancia sabe:
el mundo puro y distinto
que en tus pupilas creaste.
La tierra y el universo
podrían justificarse
si hubiera habido una fuerza
capaz de resucitarte.
Pero todo estaba inmóvil
-niño, periódico, sangre-.
Por las alas del papel,
se desovillaba el ángel.
¡Qué vergüenza en los luceros
que no podían salvarte!
En tus zapatos oscuros
la noche vino a estrellarse
igual que dos golondrinas
inmoladas en el aire.
Encontramos este poema “Bombardeo en Madrid” en la publicación Salto Diario. Este poema forma parte del libro de Acacia Uceta, La Memoria y la sangre. Antología poética (Vanguardia Obrera, 1986).