VII Época - 27

GEORGE BRASSENS

(1921, Sète – 1981, Saint-Gély-du-Fesc, Francia) 

La voz, las canciones, la figura y personalidad del cantautor y poeta francés Georges Brassens son ya parte de nosotros mismos y a menudo nos sorprendemos tarareando sus anarquistas letras, como ésta tan cargada de ironía y libertad; de esa libertad que nadie, ni siquiera el rebaño o el gendarme nos podrán arrebatar nunca.

 

LA MALA REPUTACIÓN

En mi pueblo, sin pretensión,

tengo mala reputación,

haga lo que haga es igual,

todo lo consideran mal.

Yo no pienso, pues, hacer ningún daño

queriendo vivir fuera del rebaño,

no, a la gente no le gusta que

uno tenga su propia fe.

Todos, todos me miran mal,

salvo los ciegos,

es natural.

 

Cuando la fiesta nacional

yo me quedo en la cama, igual

que la música militar

nunca me supo levantar;

en el mundo no hay mayor pecado

que el de no seguir al abanderado,

no, a la gente no le gusta que

uno tenga su propia fe.

Todos me señalan con el dedo,

salvo los mancos,

quiero y no puedo.

 

Si en la calle corre un ladrón

y a la zaga va un ricachón,

zancadilla pongo al señor

y he aplastado al perseguidor.

Eso sí que es, señor, una lata,

siempre tengo yo que meter la pata.

No, a la gente no le gusta que

uno tenga su propia fe.

Todos tras de mí a correr,

salvo los cojos,

es de creer.

  

Hemos recogido esta versión de la famosa canción de Brassens -realizada por Pierre Pascal para Paco Ibáñez- del libro: Georges Brassens, en edición de Ramón Chao para la colección Los Juglares de Ediciones Júcar (Gijón, 1987).

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