Editorial

Estos no son acuerdos de gobierno para la vida, sino para la muerte y la desolación. Acuerdos urdidos, directamente, para el asesinato anual de centenares de miles o millones de personas en todo el mundo e, indirectamente, para llevar la ruina y la desolación generalizada a vastas regiones y países del planeta.

Hace unos meses, el movimiento social británico de rechazo a la guerra y el comercio de armas logró que en Liverpool no pudiese celebrarse la anunciada “Feria Internacional de la industria armamentística” (Electronic Warfare Europe, EWE) y que la corporación municipal anunciase que nunca más se volvería a celebrar en la ciudad una feria de esas características, vergonzosa y siniestra.

Ante este ejemplo de dignidad del pueblo británico, nuestro gobierno de coalición, PSOE – Unidas Podemos, responde con el ofrecimiento de Sevilla como sede alternativa de la Feria que, según se anuncia, tendrá lugar en esta ciudad del 25 al 27 de mayo de 2021.

La producción ingente de armas cada vez más destructivas y de mayor poder homicida, así como su comercio internacional, no cesan. Ni en España ni en todo el mundo. Al contrario, año a año crecen, por más que el uso posible de apenas un 5% de las armas almacenadas en los silos militares de las grandes potencias, bastaría para destruir toda vida en nuestro planeta, incluidas las de aquellos que las disparasen.

Se trata de un “comercio” tejido siempre con sangre y corrupción político-económica, por más que sus responsables (la indisoluble alianza de los Estados nacionales con las multinacionales del complejo industrial y comercial armamentístico) se organicen para que nunca salga a la luz enteramente, ni lo pueda conocer en detalle el común de los mortales (pues estos son, en definitiva, sus víctimas). Verdad de la que no escapa ningún gobierno del mundo que ande, ampare y celebre estos eventos de muerte. En España, por ejemplo, es así porque el comercio de armas está amparado aún por la ley franquista de Secretos Oficiales de 1968, y por el Acuerdo del Consejo de Ministros de marzo de 1987 (gobernaba el PSOE, con mayoría absoluta) que cataloga como reservadas (secretas) todas las actas del “negocio y comercio de armas”.

A fecha de hoy, siguiendo la política impuesta recientemente por EEUU, los países de la OTAN, entre ellos España, se han comprometido a dedicar como mínimo el 2% del PIB a gastos militares, y a que como mínimo el 20% de este gasto se dedique a armamento. En el caso de España, las exportaciones de armas superan ya los 4000 millones anuales, con frecuencia dirigidas a gobiernos que las usan contra poblaciones propias o ajenas prácticamente indefensas. Las organizaciones que realizaron la campaña “Armas bajo control” (Amnistía Internacional, Greenpeace, Oxfan Intermón y Fundi Pau) han pedido infructuosamente al gobierno que suspenda las exportaciones de armamento a Israel, Arabia Saudí y Emiratos Árabes, por representar una violación de la legislación vigente y exponerse a ser cómplice de la comisión de crímenes de derecho Internacional en los Territorios Palestinos Ocupados, en Yemen, Siria o Libia.

En la feria que tendrá lugar en Sevilla esta primavera estarán las principales empresas de armamento del mundo, exhibiendo la “calidad” de sus ‘productos’. Israel lidera el sector en los nuevos desarrollos tecnológicos. Sus empresas, como Elbit System, se promocionan haciendo gala de su experiencia tanto en combate como en seguridad fronteriza. El cineasta Yotam Feldman en su documental “The lab. Vendeurs de guerre” filmó en 2013 los argumentos utilizados por los conferenciantes en la feria celebrada en París aquel año. Ante un público formado en su mayor parte por militares y políticos de varias naciones puede escucharse: «Miren qué maravilla, han sido probadas en Gaza con excelentes resultados… su letalidad está garantizada». Ante el estupor del público frente a las imágenes de asesinatos selectivos en Cisjordania, el conferenciante bromea: «Todos vamos a morir, a fin de cuentas, nosotros y ellos, nosotros simplemente les adelantamos la fecha». Ninguno de los presentes -ni por supuesto los organizadores de la feria- le ofrecieron a tan brutal personaje, ni a la empresa que representaba, ni al gobierno israelí que la ampara y respalda … a ninguno de ellos … ofrecieron la misma receta que ellos aplican sobre palestinos, yemeníes, sirios, sudaneses, saharauis … Al contrario, baste un ejemplo, Navantia y Expal Systems (dos de las compañías más relevantes en el sector de defensa en España) han firmado en diciembre de 2018, un acuerdo con la citada empresa israelí, Elbit Systems, para presentar conjuntamente el programa VCR 8×8 del Ministerio de Defensa de España.

Es práctica habitual (en realidad, consustancial a todo poder político) de todos los gobiernos y estados del mundo, proclamar ante sus crédulos ciudadanos el ingente esfuerzo que realizan para el cuidado, salud y provecho de la nación, pero, con el mismo cuidado y precisión con que exhiben su afán virtuoso en estas lides, ocultan el hecho de que más del 90% de sus actos, partidas presupuestarias, leyes, decretos, etc, los dedican, no a la salud, ni a atender las necesidades de la gente, sino a garantizar el correcto funcionamiento de este orden capitalista que devasta el planeta y corroe la vida y, entre otros escenarios, se exhibe en Ferias como la de Sevilla.

El camino para luchar contra este desatino ignominioso y cruel nos lo acaba de mostrar el movimiento social británico en Liverpool. ¡No toleremos la Electronic Warfare Europe, EWE, en Sevilla, para que nuestra primavera lo sea siempre de dignidad y vida y no de complicidad con la guerra y los verdugos de la humanidad entera!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *