COLOMBIA: HACIA LA GRAN HUELGA
Masacre en Ciénaga / y 3
Esta historia que venimos contando desde hace tres semanas ocurrió́ en aquellos tiempos tan cercanos en que los trabajadores tenían que labrarse sus derechos palmo a palmo y alcanzar sus esperanzas en medio de luchas casi siempre desiguales en las que algunas veces lograban la victoria del derecho ansiado, pero siempre a costa de terribles penalidades. Es un episodio de 1928 en Colombia, pero es también historia de ahora mismo en muchos lugares, como en Gaza o Cisjordania donde se somete a cientos de miles de seres humanos a condiciones de vida y trabajo atroces.
Decíamos que los trabajadores colombianos de la United Company Fruit habían comenzado la huelga el 12 de noviembre de 1928, desafiando a la bestia feroz. Esta enloqueció́. Juntó a sus sicarios, ordenó al gobierno que enviase más tropas a la plantación, conchabó a los capitanes locales para utilizar a los soldados como esquiroles y cercó de fusiles cada palmo de la tierra bananera.
Ante la duración de la huelga, desde algunos lugares de Colombia llegaron los alimentos y la ayuda imprescindibles para que las familias no muriesen literalmente de hambre. Sin embargo, los dirigentes de La Compañía habían situado el conflicto en un punto en que la única solidaridad que pudiera salvar de la muerte a los jornaleros era la movilización activa, sindical y directa de los trabajadores de otras regiones colombianas. Pero esa solidaridad nunca llegó y los obreros del banano tuvieron que enfrentarse con sus solas manos a todo un ejército brutal y sicario.
Era el 23 día de huelga, 5 de diciembre, cuando llegaron al pueblo de Ciénaga numerosos refuerzos militares. Ante la llegada de las tropas, los lideres obreros convocaron a asamblea, a la que acudió́ una ingente multitud que se agolpó en la plaza mayor de la ciudad.
¡Esta asamblea es un acto de rebelión y ha de disolverse de inmediato!, grita el general Carlos Cortés Vargas, mercenario de La Compañía y el gobierno. Sin embargo, nadie se mueve.
“Los huelguistas se niegan -cuenta Alfredo Gómez-, las tropas disparan y la plaza queda cubierta de cadáveres de hombres, mujeres y niños. En los días siguientes, el ejército proseguirá́ su obra, dejando un balance total de muertos que oscila entre 1000 y 1500. Los oficiales y soldados asaltan, violan y roban. Encarcelan a civiles exigiéndoles dinero para ser liberados; imponen multas, cobran impuestos, envían a trabajos forzados, rematan a los heridos, torturan y fusilan. El terror se instaura en la región [ …]
El resto del país, mientras tanto, permanecerá́ en la pasividad. Torres Giraldo [líder marxista de la Confederación Obrera Nacional (CON) con sede en Bogotá́ y, por tanto, uno de los primeros en dar la espalda a los trabajadores agrícolas de la United Company Fruit, más influidos por las ideas anarquistas que por el revolucionarismo autoritario] se limita a decir que las condiciones para efectuar los paros «no eran apropiadas» y que hacerlo hubiera sido un acto de «perfecta irresponsabilidad»”.
La matanza no logró acabar con la resistencia de los campesinos, aunque sí asestó un golpe terrible al movimiento agrario, pero también a la United Company Fruit que enseguida se verá obligada a refrenar su expolio y bestial conducta para con los trabajadores (no sin antes intentar importar 10.000 obreros jamaicanos) sobre todo cuando los obreros sobrevivientes tengan que retornar al trabajo y adopten una suerte de resistencia pasiva, cuando no abierto boicot.
Al día siguiente de la masacre, el líder anarquista Raúl Eduardo Mahecha al frente de cientos de hombres se dirige hacia el departamento de Bolívar para reorganizar la resistencia. Lo mismo hace José́ G. Russo, militante del Grupo Libertario de Santa Marta, dirigiendo a sus hombres hacia la Sierra Nevada de la capital del Magdalena. El mismo 6 de diciembre se subleva la ciudad de Sevilla y en los días inmediatamente siguientes, en un ambiente de verdadera guerra civil, los enfrentamientos entre huelguistas y el ejército, así́ como los incendios de plantaciones e instalaciones de la United Company Fruit son constantes.