EL ANARQUISMO OBRERO EN LAS ALTURAS DE LOS ANDES / 1
Primeros pasos: Club Atlético Libertad, de Salta (Argentina, 1901)
Ya antes de 1905, en la ciudad de Salta apenas industrializada, se habían hecho presentes un importante número de organizaciones obreras, asociadas a distintos gremios y oficios. Salta, como todo el país argentino, recibe la influencia inmigratoria, y con esta influencia llegan los ideales políticos traídos de Europa con las prédicas del sindicalismo, el socialismo y el anarquismo… y es así que en esa Salta casi aldea, se funda un club anarquista.
En marzo de 1901, coincidiendo con la instalación de la primera línea eléctrica en la por entonces muy pequeña localidad de Salta, un grupo de anarquistas fundó el Club Atlético Libertad, que fue pionero en la práctica local del futbol y se constituyó como espacio de socialización de obreros de distintos oficios, como el de pintores”.
Serán los anarquistas una vez más, los que harán punta en la idea de fomentar el agrupamiento social detrás de los ideales de socialismo libertario, convocando a obreros de todas las ramas y compañeros de ideas, con el fin de generar un movimiento colectivo que les permitiera fomentar el espíritu deportivo y los debates en torno a la cuestión social y obrera. Bajo este ímpetu, nace el Club Atlético Libertad.
En aquel tiempo, en la pequeña ciudad, había un grupo de jóvenes que jugaban fútbol y decidieron fundar un club para reunirse y organizarse, no solo por deporte, sino con un objetivo ideológico y de reivindicación social, de extracción anarquista, firmemente libertaria. “En fin, una asociación de lucha para alcanzar mejoras reales” (…), “constituida por gente humilde, trabajadora, de distintas ramas, artesanos y obreros”.
A los jóvenes impulsores del primer Club de futbol en Argentina y primeros jugadores del mismo, se les conocía en la villa “como vecinos tranquilos, solidarios y respetuosos que jamás bajaron las banderas de las reivindicaciones sociales”, según relata Miguel Ángel, veterano dirigente del club en un testimonio extraído del libro, “La historia contada por sus protagonistas”, de las historiadoras Miriam Corbacho y Raquel Adet.
En el mismo texto sobresale el testimonio en primera persona de Felipe Eduardo: “Recuerdo a Riera, Cardozo, el gallego Lara y los hermanos Durán. El Club Libertad tiene su origen en esa gente. Eran hombres de pensamiento (…) a los anarquistas de Libertad los he conocido y he hablado con ellos. Por ejemplo, hacían obras, han empezado a juntar algunos albañiles, les enseñaban a manejar la cuchara, a pintar, a losear y con eso iban mejorando y ascendían en el oficio. Todos los albañiles y pintores de Salta eran del Libertad.
El club nació en el aserradero de los hermanos Durán, levantándose en la zona del actual Paseo Güemes de Salta “que por aquellos años eran los confines de la ciudad, donde solo existía una que otra casa antigua y ranchos con animales de corral”.
Los colores rojo y negro fueron los elegidos como insignia del Club, en una clara manifestación simbólica que refiere, según las versiones más extendidas, al negro como representación de la anarquía y al rojo como expresión del sindicalismo y la tradición socialista. Muchos clubes alrededor del país se fundarán bajo esta combinación, como evidente muestra de la ideología que movía mayoritariamente a las clases trabajadores por aquellos años.”
Desde el primer momento, diversos empresarios y personas vinculadas al poder económico de la oligarquía salteña, como Manuel Anzoátegui, intentaron hacerse cargo del club, despreciando el objetivo reivindicativo, creador de comunidad libre y solidaria, consciente y participativa en la lucha social, con la excusa del “deportivismo, vinculado al poder económico y estatal”. Pero esta situación es advertida muy pronto por los anarquistas, logrando desbaratar las pretensiones de la oligarquía., que optará por crear otra sociedad distinta, conocida como “Gimnasia y Tiro”.
Todavía activo a fecha de hoy, aunque ya muy alejado de sus iniciales planteamientos ideológicos libertarios, el Club Atlético Libertad, el devenir histórico lo tuvo siempre cercano a los movimientos políticos y sociales, pudiéndose trazar un paralelismo entre la historia política y asociativa de la región y la del mismo club.
