VII Época - 58

CARLOS HUGO LORENZO, “EL CHANCHO”

Cantos de ida y vuelta del anarquismo entre España y Argentina / 1

Carlos Hugo Lorenzo Iglesias, apodado El Chancho, había nacido en Buenos Aires en 1940, en el seno de una familia de inmigrantes españoles, con orígenes del padre en Berredo, una pequeña aldea de la provincia de Pontevedra.

Como describe la Revista de estudios libertarios Micelio (Buenos Aires, 2024), su primera militancia social y política conocida, la inicia a los 19 años ingresando en la rama juvenil del Partido Comunista, del que se apartará al año siguiente, tras considerarlo “sectario y autoritario”. Aunque se enfrenta al Partido no abandona inmediatamente su militancia socio-política en los ambientes ideológicos y organizativos marxistas. Eso no sucederá hasta cuatro años más tarde, cuando se traslade, juntamente con su mujer, Rosa Isabel Eyzaguirre, desde Buenos Aires a la Córdoba argentina.

Fue en esta capital, Córdoba, donde a partir de 1963, inicia “un vasto itinerario como librero, editor, cuentista y poeta”, se aparta decisivamente de los ambientes ideológicos y organizativos del socialismo autoritario de raíz marxista, para ir desarrollando un pensamiento y acción social propios en el seno del vasto movimiento libertario anarquista.

En 1967 participa desde el inicio en la creación de la ecléctica comuna rural Fértil, en el pueblo de Cañada de Machado, a 70 km de Córdoba, dedicada al “cultivo de la tierra, la artesanía y formas de vida más sensatas”. Poco después de iniciarse, se incorpora como un miembro más a la comuna, un veterano anarquista español, Hipólito Ripa Irañeta, El Lele, vecino del pueblo. La influencia de Hipólito en Carlos Hugo, aunque no la única, resultará determinante para su formación libertaria y el abandono definitivo de planteamientos autoritarios marxistas. La experiencia comunal apenas duró dos años, entrando en crisis por diversos factores, entre los que no cabe destacar la confrontación ideológica entre sus miembros originarios e incorporados. Carlos Hugo y su compañera, regresaron entonces a Córdoba.

A partir de ese momento, en 1969, Carlos Hugo destacará como protagonista promotor de las Tertulias Anarquistas Domingueras, como participante en el activismo anarquista en el barrio cordobés Colonia Lola, delegado al Congreso anarquista en Mar del Plata (1972) o como fundador de los Grupos de Estudio anarquista y “editor y redactor de la publicación libertaria ‘Circular’, entre 1970 y 1976. En Circular tenían cabida textos y articulistas, tanto anarquistas como algunas ‘camarillas marxistas’, en una supuesta “coincidencia en la acción subversiva”, que nunca llegará a cuajar definitivamente.

El Chancho, además, en esos años representó “un importante nodo dentro de una compleja red que procuró vinculaciones y prácticas anarquistas interregionales … viajó en 1969 a Buenos Aires y estableció lazos con el periódico La Protesta, de la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), la Biblioteca Popular José Ingenieros, la Federación Libertaria Argentina (FLA).

Sin embargo, la actividad de Carlos Hugo se iba haciendo cada día más complicada. “En una Córdoba signada por el golpe de estado policial conocido como “Navarrazo” a inicios de 1974, la intervención provincial y la política del miedo, persecución, tortura y desaparición, elementos que en ‘La Docta’ prefiguraron la antesala de terrorismo de estado institucionalizado”, El Chancho, que sufrirá la represión, el cierre de los centros de trabajo y la amenaza directa contra él y los suyos, decidirá organizar su partida y emprender el exilio.

El 24 de marzo de 1976, mediante un golpe de Estado, las Fuerzas Armadas instauraban la última y más sanguinaria dictadura militar en la Argentina del siglo xx, presidida por el funesto general Videla.

El destino de Carlos Hugo y de sus compañeros anarquistas y familiares fue la persecución, la tortura, el asesinato, el insilio clandestino, la prisión, la desaparición forzada … o el exilio. El 11 de marzo de 1977, Carlos, con documentos y nombre falsos, embarcará en Buenos Aires rumbo a España y Madrid. Pero esto, ya será la historia de la próxima hojita genofontiana, en la siguiente semana. [Continuará]

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